Propuestas en el coloquio vaticanista sobre el futuro del trabajo

Gustavo Vera al micrófono, abajo monseñor Sánchez Sorondo y el economista Jefrrey Sachs

Durante el debate del coloquio de Ética en Acción, realizado el 29 y 30 de octubre en la Academia Pontificia de Ciencias y Ciencias Sociales del Vaticano, cuyo tema era “El futuro del Trabajo” como objetivo de desarrollo sustentable, el líder de la Alameda y coordinador nacional de la multisectorial 21 F, Gustavo Vera, propuso incorporar en el documento final de conclusiones la necesidad de impulsar a escala global en todo los foros las siguientes mociones:

1) Ante la incorporación de tecnología, que se legisle la reducción de la jornada laboral sin afectar el salario de manera que la misma este al servicio del bienestar humano y no del descarte de personas siguiendo el modelo que se debate en los países escandinavos.

2) Que se evalué en algunas ramas de la producción la garantía de un banco de horas inamovible como plantean sindicatos del sudeste asiático.

3) Que tal como suscribió el Papa Francisco con los lideres de todas las religiones del mundo, el trabajo esclavo, infantil y la trata laboral y sexual sean considerados delitos de lesa humanidad , es decir, imprescriptibles.

4) Que se promueve la confiscación y reutilización social de campos, empresas y comercios cuyos empresarios sometan a prácticas de trabajo esclavo o tengan vinculaciones con el crimen organizado Que esos bienes sean reutilizados bajo formas cooperativas por los trabajadores tal como establece el modelo italiano.

5) Que se reformen las leyes de quiebra de empresas siguiendo el modelo argentino 2010 que impusieron las empresas recuperadas y que da la prioridad a los trabajadores para recuperar y reutilizar el bien;

 6) Que los Estados apoyen a las cooperativas y fábricas recuperadas con capacitación comercialización y priorizándolos como proveedores del estado de manera tal que tengan producción y mercados estables, entre otras propuestas.

Vera presenta su balance legislativo

 

Gustavo Vera en la sede de su organización social la Alameda presentará el libro balance legislativo 2013/2017. Dos años consecutivos votado el mejor legislador por los porteños y considerados por sus ex colegas el menos querido dejó una huella imborrable al devolver de su salario al pueblo 1.500.000 pesos.

Los cuatros años de Gustavo Vera como legislador en el parlamento de la Ciudad de Buenos Aires quedaron compilados en un libro. Este miércoles 27 de diciembre será presentado a las 18.30 hs en la Alameda (Av. Directorio 3990 en el barrio Parque Avellaneda), sede de la organización por la que Vera es referenciado en la lucha contra el crimen organizado que incluye a los talleres textiles clandestinos, los prostíbulos y el narcotráfico.

La extensa experiencia de Vera y su organización dejó una huella en la política local al cumplir con su promesa de campaña en el 2013.

La devolución salarial de 1.500.000 pesos en cuatro años se hizo ante escribano público, mostrando su recibo salarial y la declaración jurada de sus bienes.

No es menor que Vera ingresó con una moto 125 cilindradas como única propiedad y se fue exactamente con la misma motococicleta con la que volverá a la escuela, ya que no se quedará en cargo alguno ofrecido en el Estado, sí a su oficio de docente de colegio primario.

Este método de solidaridad concreta fue propuesto en formato de ley para equiparar el salario del legislador porteño a director de Escuela o jefe de guardia de Hospital Público.

La abrumadora mayoría de los diputados rechazaron de plano si quiera discutir cuanto debería igualar el salario de un diputado con las dos profesiones de mayor responsabilidad de la comunidad, la salud y la educación.

El salario equiparado a un director de escuela no significó bajo rendimiento legislativo. Por el contrario Vera y su bloque Bien Común, pese a no contar con experiencia parlamentaria ni aparato partidario de larga vida, ocuparon el puesto número cinco de los legisladores con mayor labor parlamentaria, ya sea en presentaciones de leyes o pedidos de informes. Fue tan potente el trabajo legislativo que el año 2015 el PRO con Carmen Polledo a la cabeza decidió quitar a Vera de dos de las cinco comisiones que cubría como vocal y a la Comisión Especial de Trata la aislaron.

La gestión legislativa fue reconocida por los propios porteños al considerarlo dos años seguidos 2016 / 2017 el mejor legislador según la encuesta del medio Revista Comunas.

Vera logró sancionar la ley que quita habilitaciones a todo local comercial que sea medio para la explotación sexual y la trata de personas. Un reclamo histórico de las ong’s, la justicia y diversos partidos que fue recién sancionada hace un año con 40 votos a favor.

Los amparos judiciales de Vera y su bloque Bien Común son recordados en materia de defensa del bolsillo del pueblo como el freno a los parquímetros en los barrios, o con la suba de la tarifa del subte. En cuanto a la defensa del patrimonio urbano y el medio ambiente con el amparo por la obra del Palacio Roccatagliata en Coghlan o Zona Calma en Villa Real, y por la defensa social en el incendio del conventillo de La Boca donde las familias damnificadas tuvieron una solución habitacional tras meses de acampe.

Las denuncias penales de Vera alcanzaron a políticos corruptos ligados a la mafia de la trata como la ex legisladora Lidya Saya que recaudó de los prostíbulos dinero para la campaña de Gabriela Michetti senadora.

Por el lado del uso de tierras públicas para negocios privados, más conocidas como usurpaciones VIP, la denuncia penal abarca a la imputación de los últimos tres directores de concesiones que entregaron más de 45 terrenos propiedad de todos para negocios de pocos, entre los más recordados se encuentra la cancha de Golf que quita 45 héctares al Parque Roca en Lugano o el Centro de Eventos Costa Salguero en la Costanera Norte.

Un sello imborrable es el trabajo sobre la inseguridad pero desde el punto de vista de crimen organizado. Así se configuraron Mapas del Delito en diversos barrios junto a las iglesias y los vecinos autoconvocados. Entonces las denuncias de la ong Alameda, más la recibidas en la Comisión Especial de Trata se potenciaron con los vecinos desde los barrios en las parroquias.

En salud Vera denunció permanente la atención en clínicas privadas por parte de los Legisladores, y empleados como en los organismos de control, dejó al desnudo las razones de la crisis de la salud pública en la cual se atendió durante toda su gestión el titular del bloque Bien Común.

Otro proyecto que dejó una huella son los 350 mil inmuebles ociosos que no se alquilan ni se venden. La propuesta de Vera para subir los impuestos aquellos que hacen especulación inmobiliaria mientras miles están hacinados o sin casas marcó una política pública aunque por intereses económicos de minorías aún no se impuso como ley.

Gustavo Vera siempre ligó su tarea parlamentaria a los intereses del movimiento obrero organizado. Al punto de participar de los paros, actos o movilizaciones como actividades más de reflexión por la unidad de los trabajadores. Es recordado que por su iniciativa se declaró el Día del Recolector de Residuos, a partir de la historia de sobrevivencia de Maximiliano Acuña.

Última donación como legislador

El diputado de la Ciudad de Bien Común realizó su última donación como legislador y cumplió así con su promesa de campaña de 2013 cuando sostuvo que se iba a quedar solamente con el equivalente al salario de un director de escuela. De esa forma llegó a 1.500.000 pesos en cuatro años de gestión.

En esta ocasión los beneficiarios de los 45 mil pesos fueron los clubes Penacho Azul, Justo José de Urquiza, Fátima y San Diego, además de la Cooperativa 1 de Julio, entre otros.

Vera concretó así diferentes donaciones a entidades sociales, culturales, políticas, deportivas, clubes, medios periodísticos y diferentes asociaciones.

«Formamos parte de un programa para que los chicos puedan hacer deportes y así poder sacarlos de la calle y les damos contención. Recibimos donaciones de camisetas y ahora este dinero que nos va a ayudar muchísimo. Queremos agradecerle al legislador Gustavo Vera por este gran gesto que tuvo», precisaron los representantes de los clubes beneficiarios.

El Papa Francisco, acorde con lo que el legislador porteño llevó adelante, siempre dice que devolver el dinero al pueblo «no es caridad, es justicia».

La última donación quedó registrada en la escribanía de Mario Rebasa (matrícula número 2259), situada en el Microcentro porteño.

Pero Vera no se quedó solo en donaciones, ya que mantuvo una activa tarea parlamentaria, tanto dentro como fuera de la Legislatura porteña que lo llevaron a ser elegido como el mejor diputado de la Ciudad en forma consecutiva durante 2016 y 2017, en una encuesta de la que participaron más de 5.000 lectores de la Revista Comunas.

En la actividad parlamentaria estuvo entre los cinco primeros legisladores más activos, con pedidos de informes al gobierno de la Ciudad y con la elaboración de proyectos, entre los más destacados aparecen la Ley 5639 que es para cerrar los boliches de Clase C, donde se ocultan bajo la figura de alternadoras el negocio de los prostíbulos, y el de fijar todos los 22 de marzo como el Día del Recolector de Residuos en homenaje al trabajador Maximiliano Acuña, quien mientras hacía esa tarea un conductor alcoholizado chocó el camión y provocó que tuvieran que amputarla las dos piernas.

Además, en 2014 presentó un proyecto para que los legisladores bajaran su sueldo y quedaran equilibrados con el salario de un director de escuela u hospital, pero perdió por 47 votos a 4, lo que provocó que esos diputados privilegiaran sus sueldos por encima de su ayuda a la comunidad, como originalmente debía ser.

Asimismo, presentó un amparos judiciales y logró que la Justicia disponga la suspensión definitiva de un megaemprendimiento inmobiliario en el Palacio Roccatagliata del barrio porteño de Coghlan.

También usó el mismo documento judicial para frenar la ley sancionada de Estacionamiento medido, más conocidos como parquímetros, porque se aprobó en forma inconstitucional (era de doble lectura y debía aprobarse con 40 votos y no con 33 como se hizo). Además, las playas de acarreo se iban a construir en lugares establecidos como Zona Parque según el Código de Planeamiento Urbano (CPU), cuando en realidad se tendría que haber votado y elegido por comunas el cambio de la rezonificación para que sea legal el proyecto.

Además, acompañó con presentaciones judiciales y asistencia a los habitantes del conventillo incendiado en la calle Pedro de Mendoza 1470 en La Boca.

En ese sentido, Vera reiteró varias veces la necesidad de que esas personas regresaran al conventillo porque no había peligro de derrumbe como lo decía el Gobierno porteño, e incluso se presentó en la Justicia para intimar a la gestión de Horacio Rodríguez Larreta ante los incumplimientos que cometió pese a que había órdenes de la magistrada interviniente.

El titular de La Alameda reveló para lograr todo esto como legislador siguió al pie de la letra tres consejos que le dio su amigo el Papa Francisco y de los cuales se sintió «muy orgulloso» de haberlos llevados a la práctica.

«Mi amigo que ahora está en Roma (en referencia al Papa Francisco) me dio tres consejos que creo haber cumplido y estoy muy orgulloso por eso. El primero es que cuando vaya subiendo la escalera salude a todos los que están en el camino porque van a ser los mismos que voy a ver cuando vuelva», precisó.

«El segundo fue que nunca vas a ver un camión de mudanzas detrás de un cortejo fúnebre y el tercer consejo que me dio fue que cuando uno llega más alto y más responsabilidad te da la sociedad mas humilde y mas bajo tenés que estar, es decir servir al pueblo», añadió.