«Arribas recibió coimas para Calcaterra, el primo de Macri»

El legislador porteño de Bien Común, el partido de la Alameda, aseguró que el jefe de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas, «recibió coimas para el empresario Angelo Calcaterra, primo de Mauricio Macri» y sostuvo que con la acusación que se le imputó, «ya no queda nadie en la actual AFI que no esté denunciado por enriquecimiento ilícito y con una causa abierta».

«La investigación es impecable. Está mostrando un soborno que se le entrega al señor Arribas para que se lo haga llegar a Calcaterra, que es el beneficiario por las obras de soterramiento del  Sarmiento que se iban a hacer en esa época  entre la empresa de Calcaterra, primo de Mauricio Macri, con la empresa brasileña que fue condenada en el ‘lava jato'», indicó Vera en el programa «El Destape» que se emite por C5N.

El también titular de La Alameda afirmó que de esa manera «se completa el rompecabezas, porque ya no falta nadie en la actual AFI que no esté denunciado por enriquecimiento ilícito y con una causa abierta».

«Hay que recordar que nosotros somos denunciantes y éramos querellantes hasta que nos sacó la Marcelo Martínez Di Giorgi de la causa por enriquecimiento ilícito de Stiuso y toda su banda con 65 empresa, de Juan José Gallea, de Darío Richarte y de todos estos muchachos que ya vienen de la época de la SIDE en el período de Fernando De la Rúa y que se apropiaron de bienes públicos para convertirlos en bienes privados para su propio beneficio», señaló.

gustavo-vera-y-arribas

GUSTAVO VERA Y GUSTAVO ARRIBAS

Vera recordó que inició una denuncia contra Silvia Majdalani, la subjefa de la AFI, «que está abierta en el Juzgado Federal de Julián Ercolini», al tiempo que pidió «avanzar en la disolución» del organismo de inteligencia, al que calificó como «una cueva de ladrones que no sirve para nada, solo para espiar a la población».

«Claramente hay que avanzar sobre otro tipo de inteligencia que realmente sirva para combatir el crimen organizado, la trata, y que tenga un fuerte control parlamentario y ciudadano. Pero no esta cueva de delincuentes que se han enriquecido en todos los gobiernos y que sirven al mejor postor y a sí mismos», agregó.

Asimismo, precisó: «El gobierno mantiene un doble estándar: a las denuncias infinitamente menores le da una amplitud enorme, por ejemplo el absurdo de pedirle la declaración jurada de un año a Emilio Pérsico, del que todos sabemos que vive en condiciones muy humildes. Pedir la podés pedir, pero de ahí a la amplificación mediática que se le da para tratar de estigmatizar, de ensuciar es otra».

«Y después, el Gobierno trata de disimular semejante elefante de 600 mil dólares que le entregan por parte de un operador de una empresa que fue condenado por corrupción y se acogió a la figura del arrepentido. Eso me parece un hecho gravísimo», aseguró el diputado de Bien Común.

Por último, Vera también precisó que a la AFI «de alguna manera, los gobiernos de turno le van agregando figuritas que están tan salpicadas como las que ya estaban».

«Apriete» a la fundadora de La Alameda para que Vera retire la denuncia contra Stiuso

Tamara Rosenberg junto a Bergoglio

Tamara Rosenberg junto a Bergoglio

La causa que inició la Alameda contra Antonio Stiuso trajo sus consecuencias, ya que el martes por la noche «apretaron» a la fundadora de La Alameda, Tamara Rosenberg, con el objetivo que el legislador Gustavo Vera desista de continuar con la causa.  

El martes por la noche, en Parque Avellaneda, Tamara fue seguida por un automóvil cuando se encontraba a cuatro cuadras de su casa y casi al llegar a su vivienda -cerca de la comisaría 40 de la Policía Federal- un sujeto armado le robó solo la cartera.

Asimismo y casi al mismo tiempo, desconocidos forzaron y rompieron la puerta del garaje de la Fundación La Alameda, que se encuentra en el mismo barrio y muy cerca un domicilio del otro.

Tamara, Gustavo Vera y Bergoglio cardenal

Tamara, Gustavo Vera y Bergoglio cardenal

«Me bajé del colectivo ayer a la noche cuando volvía de estudiar y en la calle Laguna y Primera Junta (a una cuadra de Av. Eva Perón) vi a un hombre en actitud rara por lo que me crucé de vereda. Pero cuatro cuadras adelante justo en la esquina de Laguna y San Pedro me esperaba el mismo hombre para apuntarme con un arma. A los gritos pedí ayuda pero no lo intimidé. Me roba el bolso con un libro, apuntes, mi celular, y documentación personal», contó Rosenberg.

Enseguida añadió: «Este hombre luego se subió a un auto color negro, marca Ford Focus (patente FDH 800), que manejaba otra persona. En esa esquina justo está el domo del Gobierno de la Ciudad. Luego del apriete disfrazado de robo me fui a la Comisaría 40 que queda a dos cuadras donde dejé asentado que ayer por la mañana la organización a la que pertenezco denunció penalmente a Raúl Othacehé ex intendente de Merlo por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. Pero esto en la comisaría no lo quisieron transcribir».

«Hoy a las 8.30 de la mañana al llegar a La Alameda veo que barretearon el portón del garage (Lacarra 728). Es surrealista porque había un policía de la Federal parado al lado y dijo que no había visto nada. Él llegó a las seis de la mañana y en toda la noche no hubo custodia. O sea no cumplen con la orden judicial de custodiar nuestra sede luego de reiterados atentados», remarcó la víctima.
portón

Tamara explicó que este miércoles fue «con el abogado de La Alameda a la fiscalía a cargo de Paula Azaro» y se encontró con la triste novedad de que allí «no tenían la denuncia porque no la elevaron de la comisaría 40».

«Mañana vamos a presentar las fotos del portón, que se investigue la chapa del auto, pediremos el domo y denunciaremos la relación con la causa ‘Stiuso y Othacehé'», agregó Rosenberg.

El «apriete» disfrazado de asalto se produjo el mismo día en el que Vera junto al intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, presentaron una denuncia contra el ex jefe comunal de ese distrito, Raúl Othacehé por «defraudación, enriquecimiento ilícito y lavado de dinero».

Si bien todo puede hacer apuntar a Othacehé y su grupo delictivo, el legislador afirmó que todo fue llevado a cabo por el mismo ex agente de la SIDE, Stiuso, quien mantiene relaciones estrechas con Othacehé.

Es que el diputado de Bien Común fue citado para presentarse este miércoles en tribunales por la denuncia que inició contra Stiuso y su esposa María Cecilia Rossero; el secretario de Finanzas de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI, ex SIDE), Juan José Gallea (ex director Grupo 23); el empresario Matias Garfunkel, y el abogado Dario Richarte.

El plan de Stiuso era fácil: apretar a la fundadora de La Alameda, violentar una puerta de la Fundación y Vera, amedrentado, se presentaba este miércoles para dejar sin efecto la denuncia.

Pero nada de eso ocurrió, porque el presidente de La Alameda sigue adelante con la causa, se presentó ante el juez Ariel Lijo -el que lleva adelante la causa contra Othacehé- para detallar lo ocurrido y pedirle custodia de la Policía Metropolitana para Rosenberg.

Stiuso Garfunkel Richarte y Gallea

FOTO: Stiuso Garfunkel Richarte y Gallea

DETALLES DE LA PRESENTACIÓN DE VERA EN UN JUZGADO FEDERAL

La causa en la que Vera denunció a Situsso quedó en poder del Juzgado Criminal y Correccional Federal número 9 del doctor Luis Osvaldo Rodríguez, de quien Vera sostuvo que es padrino de la hija de Javier Fernández, que a su vez es operador del mismo Stiuso. «Todo queda entre amigos».

En tanto, el fiscal es Carlos Stornelli, muy allegado al ex comisario de la Policía Federal Claudio Lucione, quien fue denunciado por el diputado de la Ciudad junto a otros uniformados por la recaudación de prostíbulos y que luego de su salida de la fuerza terminó como subjefe de la custodia del plantel de Boca, un escalón abajo de Stornelli.  

El presidente de La Alameda recibió una citación judicial de parte de los imputados tanto en la Legislatura como en la misma ONG, en el que lo obligaban a asistir en audiencia a los tribunales, ya que de otra forma lo harían por medio de la fuerza pública, cuando ese tipo de cuestiones se producen ante varias negativas de asistencia y en este caso era la primera.

Al arribar al Juzgado, Vera entró a una oficina de dimensiones chicas, pero se le prohibió hacerlo con su abogado, Rodolfo Yanzón.

Sin embargo, al entrar al lugar se encontró con los cuatro letrados de los imputados (Stiuso, Gallea, Richarte y Garfunkel) y sin la presencia del magistrado.

Cuando el legislador de Bien Común vio el expediente notó que dentro estaba sólo su denuncia, la ratificación de la misma y algún que otro detalle básico, pero que no se había empezado a investigar a los imputados de los servicios de inteligencia.

Consciente de que era parte de una apretada, Vera  pidió ver cómo había avanzado la causa y no se la dejaron ver, al tiempo que uno de los abogados pedía saber si toda la denuncia la había escrito o no el mismo presidente de La Alameda, cuando ese hecho tiene un valor irrelevante y ni siquiera está obligado a responder.

Enseguida otro letrado pidió que Vera diera detalles de la causa que había iniciado cuando todos los pormenores estaban en el archivo.

En tanto, el abogado de Stiuso Santiago Blanco Bermúdez fue el que más intercambió diálogo con un Vera que usaba frases incisivas. «Lo felicito doctor, recusó a todos los jueces que le pusieron hasta que le tocó un amigo», arremetió Vera, mientras el letrado respondió: «Si un juez falla a favor es imparcial y si falla en contra es parcial».

La «apretada o aviso» de los abogados de los servicios terminó y al retirarse del tribunal, Blanco Bermúdez se puso a hablar con el legislador porteño y le remarcaba la inocencia de Stiuso en la causa.

En un momento determinado apareció una periodista y Vera, además de saludarla, se lo presentó como: «El abogado de mi enemigo».

Fue entonces que el abogado le respondió «querrá decir su adversario», pero el diputado fue más allá y remarcó: «No es mi adversario es mi enemigo. Él responde a los intereses de un grupo en los Estados Unidos que forma parte del partido de la guerra».

«El de su defendido es un partido que quiere y pregona por la guerra cuando el papa Francisco aboga por la paz en el mundo y yo estoy del lado de Francisco. Por eso es mi enemigo», cerró el diálogo Vera. 

Sostienen en Inteligencia al ex gerente del grupo de Szpolski

gallea perfil

JUAN JOSE GALLEA, DIRECTOR DE FINANZAS DE AFI. Pasó por el gobierno de la Alianza, fue directivo de medios kirchneristas y ahora maneja los fondos del espionaje argentino. SOCIOS. Entre la SIDE de la Alianza y la AFI macrista, Gallea (der.) fue gerente de empresas de Szpolski, quien ahora se dedica al negocio de la seguridad privada.

10/07/2016 Perfil – Nota – Política – Pag. 14

ARRIBAS. El actual jefe de la AFI defiende a Gallea.

El ataque a la redacción de Tiempo Argentino evidenció las continuidades que existen en el submundo del espionaje, desde los tiempos de la Alianza a la fecha. Socio en las sombras de Sergio Szpolski en el vaciado Grupo 23, Juan José Gallea manejó las finanzas de la ex SIDE con el gobierno de la Alianza, y desde hace meses volvió a ocupar ese cargo de la mano del PRO. Pese a las críticas y denuncias en contra de Gallea, el actual jefe de la Agencia Federal de Inteligencia y amigo íntimo de Mauricio Macri, Gustavo Arribas, lo sostiene en base a su supuesta experiencia y profesionalidad.

El nombre del contador Gallea salió (módicamente) a la luz tras la violenta entrada de una patota al diario Tiempo Argentino, hoy en manos de una cooperativa de periodistas. El ataque estuvo encabezado por el supuesto comprador del (ex) diario de Szpolski, el enigmático empresario Mariano Martínez Rojas.

Szpolski, por su parte, encara por estos días una nueva reencarnación en vida: del negocio de los medios de comunicación (beneficiado por la millonaria pauta estatal kirchnerista) al de la seguridad privada. Tal como reveló PERFIL, el ex dueño del Grupo 23 estaría al frente de una compañía de seguridad en la que se mezclan espías y ex altos rangos del ejército israelí.

Mientras manejó su holding de medios (compuesto por los diarios Tiempo Argentino y El Argentino, Radio América y FM Vorterix, y el canal CN23, entre otros), Gallea fue una especie de CEO del Grupo. Su llegada a la empresa de Szpolski se había dado vía el ex número dos de la SIDE (aunque número uno en la práctica) del gobierno aliancista: Darío Richarte.

Hasta diciembre de 2014, el radical Richarte fue abogado del Grupo 23.

Bajo la presidencia de Fernando de la Rúa, Richarte había designado como director de Finanzas de la ex SIDE a Gallea, quien quedó envuelto en el escándalo de pago de coimas al Senado para aprobar la ley de flexibilización laboral. El legislador Gustavo Vera denunció recientemente que Gallea era quien administraba las empresas pantalla de la ex SIDE.

Tras el derrumbe de la Alianza, ambos ex SIDE se volvieron funcionales al kirchnerismo: Richarte, en su rol de operador en Comodoro Py, y Gallea como gerente de los medios de Szpolski.

A partir de la ruptura del statu quo entre el kirchnerismo y la conducción de la Secretaría de Inteligencia (incluida la pelea descarnada con el mítico Jaime Stiuso), Richarte y Gallea empezaron a jugar para el macrista Daniel “el Tano” Angelici, presidente de Boca y dirigente con aspiraciones de influir sobre la Justicia federal.

A tal punto llega la sociedad con Angelici, que Richarte integra la comisión directiva de Boca. Angelici a su vez es un viejo conocido del jefe de la AFI, Gustavo Arribas, empresario dedicado a la compra y venta de jugadores de fútbol hasta hace un año. Así, de la mano de Richarte, Angelici y Arribas, Gallea reincidió en la Agencia Federal de Inteligencia.

Y con una actualización en su poder: por un decreto de Mauricio Macri, ahora el presupuesto de la AFI es aún más secreto que antes.