Bautismo navideño por el primer obispo de las villas

22 12 2018

Gustavo Carrara, el primer obispo de las villas designado en la Argentina por el Papa Francisco, realizó un bautismo para familias del comedor comunitario de la organización Alameda, en el barrio porteño de Parque Avellaneda.

En las vísperas de la noche buena y la Navidad la iglesia católica porteña tuvo un nuevo gesto con los más pobres y trabajadores. Este sábado 22 de diciembre, por la mañana, en la sede de la organización La Alameda, en la esquina de av. Directorio y Lacarra, en el barrio porteño de Parque Avellaneda, el primer obispo de las villas del país ofició un bautismo a miembros del comedor comunitario.

Gustavo Carrara, que fue designado por el Papa Francisco (conocido amigo de la Alameda y su titular Gustavo Vera) obispo auxiliar de las villas para la Arquidiócesis porteña, llegó en colectivo pasada las 10.10 am desde el Bajo Flores, aún vive en el Centro Barrial de la parroquia María Madre del Pueblo de la villa 1-11-14. En las mismas mesas del comedor cubiertas por un mantel blanco se colocó una palangana verde y una jarra color amarillo. De su morral el obispo desplegó el oleo y su vestimenta de obispo para iniciar el bautismo.

Al empezar sus palabras Carrara agradeció a “Gustavo de la Alameda por compartir esta fiesta”, y siguió relatando que Jesús dijo “vayan por todo el mundo anuncien la alegría del evangelio y bauticen en el nombre del padre, del hijo y espíritu santo ​que estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo”.

El significado del bautismo lo explicó de manera sencilla el obispo para los pobres de la Ciudad más rica de la Argentina. “El bautismo es una fiesta porque es la bendición de Dios sobre cada uno de nosotros, el bautismo es unión y nos confirma en la dignidad que cada uno tenemos. Los problemas de nuestro mundo empiezan cuando uno cree que puede vulnerar al otro, por eso el bautismo nos confirma que somos todos iguales antes los ojos de Dios, y amados por Dios, a través de Jesús viene en Navidad a confirmar su amor por nosotros y da su vida en la cruz”. Y agregó el cura que fue ordenado por Jorge Bergoglio cuando era cardenal que “con el bautismo nos convertimos en hijos de Dios y amplia la familia, nos convoca a vivir en comunidad por eso estamos aquí celebrando con mucha alegría”.

Luego pidió bendecir el agua, “sin agua no hay vida por eso es fundamental, y es el símbolo de su gracia, sencilla y fundamental”.

El obispo pidió primero bautizar al más chico, el bebé de nombre León. Al terminar de bendecirlo los aplausos. Sus padres contaron que la pensión donde están viviendo subió a 14 mil pesos, y están hace dos días en la casa de un pariente pero hoy quedan en la calle, ya que los paradores están llenos. La madrina del bebé fue una abuela del comedor y el padrino un vecino del barrio.

Luego una mamá del comedor bautizó a sus tres hijos, Alex de moño, Luan de corbata y Natalia con un vestido blanco, la madrina fue una de las coordinadoras del comedor, Silvana Las; el padre de la familia a Abraham también fue bautizado y su madrina es Sandra la abogada que brinda asesoría gratuita en la Alameda.

Una adolescente, Jazmín de 15 años, fue bautizada. Ella llegó hace poco al comedor, tras el despido de su padre colectivero, su padrino fue Gustavo Vera y su madrina una tía. Su familia vuelve a la Alameda a la noche porque su hija de 12 festeja el egreso de la primaria con todos sus compañeros.

La última de las bautizadas fue la más grande de edad y la única de nacionalidad boliviana. Hortensia, de 33 años y tres hijos, tuvo como madrina a Tamara Rosenberg, fundadora de la cooperativa textil de la Alameda, y Lucas Schaerer encargado de prensa de la organización política, social, antimafia y productiva que nació en el 2001 como asamblea barrial que se hizo conocida en el mundo por su lucha contra la trata labora, sexual, infantil y el narcotráfico.

Al final del bautismo el obispo Carrara entregó unos rosarios bendecidos por el Papa Francisco, recién traídos desde el Vaticano por Gustavo Vera, además una estampita del Pontífice y le sumo la estampita del día de su ordenación como el obispo de las villas porteñas.

Luego Carrara se quedó un poco al festejo, visitó la cooperativa textil en el primer piso, y en el subsuelo la oficina de prensa como la fundación donde se quedó tomando unos mates con Vera como años atrás realizará Bergoglio.

Bautizados, padrinos y el obispo

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El Papa de los recolectores de residuos

12 11 2018

Maxi, un recolector de residuos que perdió sus piernas trabajando, cuenta su encuentro con el Papa junto a una delegación del sindicato de Camioneros de Argentina, que le ha encargado su área de Discapacidad. El Sumo Pontífice se conmovió con la historia de Maxi que sobrevivió al impacto de un automóvil a 130 kilómetros.

Artículo escrito por Lucas Schaerer para el suplemento Alfa y Omega, del arzobispado de Madrid en España. 

Link de la nota: http://www.alfayomega.es/169944/el-papa-de-los-recolectores-de-residuos





Celebración de los senegaleses, para agradecer a Dios

3 11 2018

Los hijos del exilio se reunieron en el barrio porteño de Monte Castro. Una multitud de hombres altos, con túnicas de diversos colores caminaban en sandalias o descalzos por Mercedes, entre Alcaraz y Miranda hablando en su dialecto. Fue el domingo 28 de octubre durante todo el día. Los vecinos miraban con atención y hacían correr todo tipo de versiones de la presencia de estos jóvenes negros que llegaron de Senegal, un país del continente africano a orillas del océano Atlántico.

Por Lucas Schaerer

Su lengua natural no la perdieron, aunque hablan francés el país que los colonizo,  tampoco su tradición religiosa. Son musulmanes. Y celebraron el Grand Magal de Touba unos 4 mil senegales que viajaron hasta las instalaciones de All-Boys desde el conurbano bonaerense y los barrios del centro donde se concentra la mayoría (Constitución, San Cristobal, Once, Almagro). Había algunos niños con sus madres. En la calle colocaron una castillo inflable para los pocos chicos y las mujeres se mantenían en la vereda donde se habían colocados las mesas para almorzar. Al interior de las instalaciones del club, frente al estadio, ingresaban en tandas a rezar, a bailar y cantar. Eran tantos que había más en la calle y hasta en la plaza Monte Castro disfrutando de este domingo de celebración religiosa y encuentro, de una comunidad muy trabajadora y unida justamente por ser hijos del exilio. Así como lo fue Amadou Bamba en Gabón. En la fecha que nació este líder religioso, Senegal se pone de fiesta y en Monte Castro vivieron este año el nacimiento de la hermandad Magal, que es la palabra wolof que significa al honor, a celebrar, magnificar. El gran Magal consiste en dar gracias a Dios.

Muy pocos argentinos se encontraban en la celebración, algunos de ellos eran miembros de la Fundación Alameda, nacida justamente con los migrantes bolivianos del barrio Parque Avellaneda. Ellos fueron junto a Flexa Correa Lopes, un brasileño nacionalizado argentino, asesor del senador nacional Fernando “Pino” Solanas.

Por su religión no beben alcohol, tampoco fuman. Eran tantos miles y el espacio le quedó chico que las mujeres estaban celebrando en otro sitio.

Han sido noticias los senegaleses por la persecución policial en la venta ambulante, el trabajo que parece se les impone no solo en Argentina en el mundo, pero su celebración religiosa y pacifica en la Ciudad de Buenos Aires no fue noticia para los grandes medios.

Los jóvenes senegaleses trabajadores están tejiendo amistad con la comunidad judía sefaradí. Es que el  gran rabino sefardí y presidente de Menora, Organización Mundial para la Juventud, Isaac Sacca, por intermedio de la Alameda de Gustavo Vera, los recibió en su sinagoga de la calle Camargo para brindarles todo su apoyo en la construcción de paz y lograr su integración en nuestro país. De hecho los jóvenes judíos sefardíes y los senegaleses están a semanas de realizar el partido por la paz. El fútbol los volverá a unir esta vez en la cancha de Atalanta el próximo miércoles 21 de noviembre.

En tiempos que se instala la división y el odio al otro y sobre todo el extranjero, en la Ciudad de Buenos Aires se sigue trabajando la cultura del encuentro.