El INTI vacia el Polo Textil para víctimas de trata

21 05 2019

Costureros en la puerta del Polo Textil

Jueces, fiscales y hasta Acción Católica enviaron nota al titular del INTI, Javier Ibáñez, para que no avance en el vaciamiento de la única política pública de reinserción laboral para víctimas de trata y explotación. Los organismos internacionales del Trabajo, OIT, y migrantes, OIM, fueron notificados del retroceso provocado por el gobierno de Cambiemos. 

La OIT (Organización Internacional del Trabajo), la OIM Cono Sur y Argentina (Organización Internacional para los Migrantes), jueces federales, fiscales federal, el Consejo Federal de Trata y hasta Acción Católica están preocupados por el vaciamiento del Polo Textil, en el barrio porteño de Barracas, por ser la primer y única política pública para víctimas de trata y explotación que salieron de talleres clandestinos o prostíbulos.

Nota recibida en OIT

Este retroceso lo encabeza Javier Ibáñez, titular del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), quien retiró a todo su personal técnico del Centro Demostrativo de Indumentaria (CDI), como se conoce formalmente al Polo, que tiene un tamaño de mil metros cuadrados, con 40 costureros y 180 maquinas. 

“Esto significa que los costureros ya no contamos con los técnicos en diseño, arreglo de maquinas, en lo administrativo, para la proyección económica, como  comercial todas aéreas claves para el funcionamiento del Polo frente a una industria que el 80 por ciento produce en talleres clandestinos, con trabajo esclavo, sin respecto de las leyes laborales o el pago de impuestos, con empresas que ganan licitaciones del Estado sin tener empleados o acreditado solo uno, encima todo esto en el marco de la brutal caída del consumo y la inflación que no para”, reflexionó Ezequiel Conde, miembro de la Alameda y una de las textiles en el Polo.

Nota en OIM

Asimismo el INTI retiró de su organigrama al CDI y esto fue justiciado por el propio titular del INTI en una reunión con los costureros. “Ibáñez nos chamuyó con el empredurismo y el sí se puede, pero ellos en los hechos ya dejaron la política pública abandonada, se retira el Estado, entonces tenemos una libertad en realidad falsa, porque nos bloquearon los teléfonos de las oficinas, no nos permiten ir a otros sectores del Polo, y lo único que dejan es un personal de seguridad privada para abrir y cerrar la puerta”, agregó Conde, quien no se olvida que este es el segundo recorte del INTI, el primero sucedió hace dos años atrás con el despido de 256 trabajadores, entre ellos del Polo Textil el delegado gremial y técnico, Néstor Escudero.

Asimismo, la Corporación del Sur, a cargo de Karina Spalla, también se le dirigió una nota por el vaciamiento del Polo Textil, porque de este organismo depende el predio y figuran como creadores de esta política pública, que en su momento fue inédito además por poder unir organismos del Estado nacional, porteño, justicia y trabajadores.

Juez Torres, ascendido a la Corte Bonaerense

Por otro lado, quien puso el grito en el cielo, fue el juez federal porteño que en el año 2008 decomiso la maquinaria de una fábrica esclavista y la entregó en comodato para la ayuda a los costureros.

“El Polo Textil es sanador y da dignidad”, así definió Sergio Torres, que hace días atrás fue ascendido a la Corte Suprema de la Provincia de Buenos Aires. Torres se refirió al Polo Textil de Barracas, en un encuentro del Equipo No a la Trata en la sede de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA).

Asimismo el magistrado, ascendido al máximo tribunal bonaerense, le dirigió una nota al titular del INTI, señalando su “preocupación porque mucha de las maquinas en el Centro son producto del secuestro en el marco de la causa 7.786/08, en el juzgado Nº 12” y de la que “considera de suma importancia que siga el centro bajo un régimen laboral acorde a la ley”.

Fiscales de PROTEX Colombo y Mangano

A la oficina de Ibáñez en el INTI también llegó una nota de preocupación firmada por los titulares de la Fiscalía Anti-Trata. Marcelo Colombo y Alejandra Mangano señalan que el Polo Textil “constituye un espacio de reinserción laboral de personas en situación de vulnerabilidad”, y le recordó las palabras del ingeniero Enrique Martínez, ex presidente del INTI, que dijo el día de la inauguración del Polo “se trata de una planta textil preparada para la instalación de cooperativas de trabajadores costureros”.

Estos fiscales además lograron hace pocos días que se aprobara una nota en defensa del Polo Textil por el Consejo Federal de Trata y Explotación, que va dirigir la misma una carta al Comité de Trata que depende de Marcos Peña, titular de la Jefatura de Gabinete de Ministros.

Los titulares de la Procuraduría sobre Trata y Explotación (PROTEX) señalaron que el INTI también es depositario judicial de las maquinas entregadas por el juzgado federal Nº 4, a cargo de Ariel Lijo, en el expediente 3692/2013 quien expresó en un fallo que “no tiene sentido que las maquinarias secuestradas se mantengan ociosas hasta el momento en que se dicte sentencia definitiva, mientras las víctimas se encuentran desocupadas y sin sustento”.

Por otra parte, Acción Católica Argentina (ACA), dirigió una nota, con la firma de su titular Rafael Corso, al presidente del INTI, donde explica que se reunieron con “trabajadores del Polo Textil y de la Fundación Alameda que nos han relatado que no queda personal técnico que administre la política pública como venía sucediendo desde hacía una década”, y hasta escucharon al “propio juez federal, Sergio Torres, que nos dejó un panorama que nos ha dejado muy preocupados sobre la falta considerable de políticas de Estado para revertir la plaga de la trata, el trabajo esclavo y la desocupación y por ello solicitamos todas las medidas posibles para no dejar el Polo Textil librado a la buena voluntad solo de los trabajadores de las cooperativas si no que el Estado se haga cargo de sus funciones en favor del bien de toda la comunidad y sobre todo los más vulnerables. Como el magisterio del Papa Francisco nos ha enseñado la trata de personas es un delito de lesa humanidad que daña en primera medida a la víctima, pero también a toda la sociedad”.

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Costureros exigen que la Cámara textil termine con el trabajo en negro

3 02 2017

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El Sindicato Argentino de Trabajadores y Trabajadoras a Domicilio Textiles y Afines (SATaDTyA) de Mar del Plata junto a La Alameda exigieron a la Cámara Textil Argentina que “termine de una vez por todas con el trabajo en negro” y que junto al municipio de General Pueyrredón informen el listado de los trabajadores que se encuentran registrados legalmente.

Asimismo, los Costureros marplatenses remarcaron la necesidad de que ambos organismos detallen “cuáles son los talleres habilitados para tercerizar la producción de sus prendas”.

El SATaDTyA y La Alameda respondieron así luego de un comunicado de la Cámara Textil Argentina, en el que afirmaba “tener un sostenido compromiso por desalentar la informalidad laboral, como así también de realizar aportes significativos para mejorar la legislación vigente”.

Sin embargo, también acusó al Sindicato de Costureros de no tener personería jurídica, pretendiendo con esto, desmerecer la importancia de nuestro trabajo para enfrentar la terrible situación que atraviesan.

Por ese motivo, el SATaDTyA envió un comunicado, avalado por la Federación de Cooperativas Textiles (FeCooTex), que encabeza Ezequiel Conde, de La Alameda, que incluye varias exigencias a la Cámara Textil y al municipio para terminar con el trabajo en negro y todos los Costureros estén formalizados.

“A la Cámara Textil, el Gobierno Municipal y a la comunidad toda:

“Desde la reactivación económica del 2003, la industria textil se cementó sobre la base de la ilegalidad, los talleres clandestinos, la trata de personas y la evasión fiscal. Mar del Plata no es la excepción.

“Según un relevamiento efectuado por este gremio, existen más de 4.000 trabajadoras a domicilio en esta ciudad cuyos contratos no están registrados. Los dirigentes empresariales, reconocen que la informalidad dentro de la industria textil alcanza a un 80% de los trabajadores a nivel nacional. 

“A este ‘sinceramiento empresarial’ se debe incluir la cantidad de información oficial aportada por los organismos locales, provinciales, nacionales e internacionales que acreditan lo que venimos denunciando.

“Es importante destacar que en 2008 y en 2012, la misma Cámara Textil Argentina obró en sentido contrario a lo que hoy manifiesta buscando la modificación de la Ley 12.713 (Ley de trabajo a domicilio), la cual hace responsable a todos los integrantes de la cadena de producción. La Cámara Textil Argentina intentó en dos oportunidades quitarle la responsabilidad penal a las empresas que utilizan trabajo esclavo para producir sus prendas.

“Nuestro objetivo es la erradicación de la esclavitud y la recuperación de derechos humanos y laborales como establecen los convenios colectivos y nuestra Constitución Nacional. Esta situación de precariedad y explotación solo puede cambiar si todas las partes participan y se comprometen para revertirla.

“Es por esto que convocamos a la Cámara Textil Argentina a:

-Que informen públicamente cuáles fueron las acciones que promocionaron y cuáles fueron los compromisos que asumieron para desalentar y terminar con la informalidad, la evasión fiscal, el trabajo esclavo y la trata de personas.

-Que informen los resultados obtenidos con esas medidas y quienes son los responsables de que esta situación se perpetúe en perjuicio de los derechos humanos y laborales de los miles de costureros.

-Que informen cuáles son las políticas públicas que sugirieron en materia legislativa.

-Que las empresas que integran la Cámara Textil Argentina informen el listado de los trabajadores que se encuentran registrados legalmente y cuáles son los talleres habilitados para tercerizar la producción de sus prendas.

“La Cámara Textil Argentina, en su comunicado omitió hacer referencia a las propuestas que realizamos; volvemos a recordarlas y exigirlas: registro laboral bajo los términos de la ley 24.013 de Contrato de Trabajo y la ley 12.713 de Trabajo a Domicilio; aplicación y sanciones correspondientes a quienes violen los derechos humanos y laborales de los trabajadores; ley provincial de auditoría de marcas y proveedores del Estado, para que todos tengan la obligación de mostrar que producen con trabajadores registrados; y un polo textil municipal para poder impulsar bajo control estatal un espacio de trabajo digno.

“Que la Cámara Textil Argentina junto al Municipio de General Pueyrredon, haga público el listado de los proveedores que abastecen al municipio y así la sociedad marplatense pueda tener conocimiento de que el dinero de sus impuestos no terminan en manos de empresarios que basan su producción en trabajo en negro.

“Recordamos que nos presentamos en el Concejo Deliberante el 9 de Junio de 2016 para denunciar la enorme y trágica problemática que sufrimos los costureros. Los representantes de las distintas fuerzas políticas nos manifestaron su preocupación e interés por encontrar entre todos una solución, se comprometieron a desgrabar nuestra participación para que las comisiones internas del Concejo Deliberante comenzaran a tratar las propuestas. Por sobre todas las cosas, en esa audiencia, se destacó el valor de la organización de estas trabajadoras. Nada de esto sucedió, y no volvieron a mostrar un mínimo interés por esta situación.

“Esperamos ansiosos que las autoridades de la Cámara Textil Argentina, del Municipio de General Pueyrredon y su Concejo Deliberante cuenten con nosotros para llevar adelante un camino de formalización y erradicación del trabajo esclavo en la Industria textil, respetando los derechos humanos y laborales de todos los trabajadores”. 





Logran ser reincorporados los 40 despedidos por WhatsApp

29 12 2016

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Los 40 trabajadores de Tejedurías Naiberger S.A. que habían sido echados por Whats App finalmente fueron reincorporados y volvieron a sus tareas laborales, tras llegar a un acuerdo las partes en la conciliación obligatoria.

De esta manera, los 40 empleados seguirán en la tarea de producción de la firma, cuyos talleres están en la calle Lascano 2470 del barrio porteño de Villa del Parque.

“Se logró una importantísimo avance en este contexto de crisis econimica, ya que mantener el trabajo es la base fundamental de la dignidad. La unidad de los compañeros, con delegadas que representan de verdad sus intereses, fue la base de esta gran conquista”, indicó Ezequiel Conde, referente gremial de La Alameda, quien estuvo desde que se inició el conflicto junto a los trabajadores de esa empresa.

Los compañeros de trabajo destacaron el logro y celebraron el triunfo de los costureros y las costureras que reclamaron desde el primer día que se inició el conflicto.

Naiberger pidió en la conciliación “producir 1.600 prendas diarias”, mientras que los trabajadores plantearon  que ese objetivo “se puede lograr pero en la medida que se cumplan determinadas condiciones, para lo cual propusieron la conformación de una comisión bipartita integrada por representantes de los empleados y de la empresa a partir de febrero próximo”.





Video: La Esclavitud en la moda

17 05 2016

El reclutamiento de costureros para la esclavitud en plena esquina de la Ciudad de Bs As., en Cobo y Curapaligue, en el Bajo Flores.

Todo registrado en un informe del programa Zona I en Canal 9 que conducen las periodistas Silvia Fernández Barrio y Mercedes Mendoza.

Habla Ezequiel Conde referente de la Alameda y de la fábrica recuperada SOHO.





Premio ADEPA por: “Ropa sin esclavos: renacer en las cooperativas textiles libres de trata”

2 01 2016

la nacionEn la 26 edición de los premios que entrega la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) a la excelencia periodística, donde participaron 550 periodistas, fotoperiodistas y dibujantes de todo el país, con un total de 1150 trabajos presentados, entre ellos hubo una mención especial en la categoría Derechos humanos al periodista Mauricio Giambartolomei por su trabajo titulado “Ropa sin esclavos: renacer en las cooperativas textiles libres de trata”. 

Aquí la nota premiada que refleja el trabajo de la Alameda a través de su textil, Soho cooperativa y el Centro Demostrativo de Indumentaria de Barracas.  

http://www.lanacion.com.ar/1804098-ropa-sin-esclavos-renacer-en-las-cooperativas-textiles-libres-de-trata

 

Los emprendimientos gestionados por los trabajadores se convierten en espacios donde las víctimas del maltrato logran una continuidad laboral digna en la industria textil; cada vez más diseñadores los contratan. 

Si supieras que tu teléfono celular fue producto de un arrebato en el subte, ¿lo usarías para whatsappear tranquilamente con tus amigos? O si te dijeran que el estéreo del auto está manchado con sangre, ¿podrías manejar por la ciudad y escuchar música sin culpa? Y si tus camisas, remeras, jeans o vestidos fueron confeccionados por inmigrantes reducidos a la servidumbre, sometidos a jornadas laborales de 16 horas, hacinados en pequeñas habitaciones, despojados de su documentación y mal alimentados, ¿sentirías la libertad de mirarte al espejo? Tal vez ha llegado la hora de preguntarse: ¿quién hizo esa ropa? 

Se estima que en toda el área metropolitana los “talleres del sudor”, o “talleres esclavos”, son abastecidos por una red de 30.000 obreros costureros, en su mayoría provenientes de Bolivia. Sólo en la ciudad de Buenos Aires estarían asentados al menos 3000 espacios clandestinos donde se confeccionan miles de prendas por semana. Hay quienes arriesgan que el 80% de la indumentaria que circula por todo el país proviene del circuito ilegal.

Se estima que en toda el área metropolitana los “talleres del sudor”, o “talleres esclavos”, son abastecidos por una red de 30.000 obreros costureros .

Hacinamiento, esclavitud y muerte son las tres palabras que resumen cada una de las historias de este tipo, desde el incendio del 30 de marzo de 2006 en Caballito, en el que fallecieron cuatro menores y dos adultos -y que originó una ola de denuncias e inspecciones- hasta el del 27 de abril pasado en Flores, donde perdieron la vida dos niños, de 7 y 10 años.

la nacion 2Detrás de las tragedias, sin embargo, renace una nueva forma de entender la industria textil y que podría convertirse en la punta del iceberg para barrer el trabajo esclavo: las cooperativas, llamadas a ser la red de contención de obreros costureros que padecieron malos tratos y sometimiento.

Un nuevo paso hacia ese concepto se dio hace dos semanas en el Mercado de Economía Solidaria Bonpland, en Palermo, donde se realizó el desfile “Ropa Limpia. Libre de trabajo esclavo”. Participaron 20 marcas de diseñadores independientes que comenzaron a abastecerse en las cooperativas Mundo Alameda, Lacar, Soho y otras que funcionan en el Centro Demostrativo de Indumentaria de Barracas (CDI), bajo la órbita de la Fundación Alameda y del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). Son ellos los primeros clientes que intentan ser la locomotora de la revolución.

Hacinamiento, esclavitud y muerte son las tres palabras que resumen cada una de las historias de este tipo.

“El cambio tiene que empezar por los chicos”, le dice Tamara Rosemberg a LA NACION mientras muestra las remeras de la serie Heroicotoons con las imágenes estampadas de Belgrano y San Martín. Son dibujos de Luciano Giraldez y fueron diseñados “pensando en los chicos que usan las remeras de superhéroes”.

La cooperativa, que ya tiene su marca propia y confecciona prendas de la marca No Chains (Sin cadenas), con presencia en varios países, tuvo sus primeros clientes en 2005 y hoy fabrica los productos de 25 diseñadores. “Muchos de ellos venden en el interior. Algunos estaban en el circuito de los talleres clandestinos y se pasaron a las cooperativas”, agrega Tamara, una de las fundadores de La Alameda.

lanacion 3La Fundación, que funciona en una antigua casona de la esquina de la avenida Directorio y Lacarra, en Flores, comenzó siendo un Centro Comunitario debido a las urgencias de los vecinos autoconvocados en el parque Avellaneda desde diciembre de 2001. Las primeras actividades fueron un comedor, clases de apoyo escolar para los niños y un taller de desarrollo infantil.

“Venían muchas mujeres bolivianas que habían llegado al país engañadas para trabajar en talleres esclavos. Eran reducidas a la servidumbre, les retenían la documentación y les decían que acercarse a los argentinos «era peligroso»”, recuerda Tamara.

Primero con subsidios, luego con fondos propios, comenzaron a comprar máquinas textiles para producir y generar puestos de trabajo.

En una de ellas está Olga Cruz, especialista en la terminación de los cuellos y los dobladillos de las remeras, que se realizan con las máquinas collareta y recta. “Cuando empecé en la cooperativa pensé que siempre sería ayudante y ahora manejo todas las máquinas. Ascendí”, dice, riendo tímidamente.

En ese taller esclavo trabajaba de 7 a 22; tenía que cocinar, limpiar las prendas y asear toda la casa.

Olga es una de las que participaba de las reuniones del parque Avellaneda. Cuando llegó al país le pagaban cinco centavos por prenda; hoy gana entre $ 45 y 55 por hora. “Vine como cualquier inmigrante, pensando en un futuro mejor, con dos hijos y la idea de nunca abandonarlos. Pensé que iba a encontrar un trabajo digno, como lo decían en muchas radios. Ofrecían pagar en dólares, casa y comida. Pero cuando llegué me encontré con otra realidad”, recuerda.

En ese taller esclavo trabajaba de 7 a 22; tenía que cocinar, limpiar las prendas y asear toda la casa. “No entendía por qué la gente trabajaba sin moverse de la máquina. ¡Les tenía que servir el desayuno y el almuerzo allí mismo!”

La historia de Luis Fernando Calle es parecida, como la de cientos de sus compatriotas que fueron arrancados de su país. En 2012 llegó a la Argentina desde La Paz junto a su esposa. Cuando el colectivo los dejó en Liniers una combi los esperaba para trasladarlos a un taller de González Catán. Luego, el encierro, y nada más. “Mi mujer se hizo la enferma y nos pudimos escapar. Dejamos todo porque no había otra forma de salir de eso”, explica.

Olga Cruz

Olga Cruz

Hace un mes que trabaja en Mundo Alameda con un sueldo que le alcanza para alquilar y ahorrar. Está terminando un lote de remeras No Chains, pero se toma una pausa para compartir los momentos agrios que vivió. “Toda la producción del taller iba a La Salada; teníamos que abastecer tres ferias por semana y entregar 100 camperas por día cada uno. Desayunábamos y almorzábamos en las máquinas, no nos pagaban con dinero, sino que nos daban la mercadería que necesitábamos y a fin de año entregaban algo de plata. Era terrible. Nunca había visto eso”, cuenta.

Causas y procesamientos

En la Justicia Federal hay un total de 51 procesamientos por explotación en talleres textiles de todo el país. Por trata laboral hubo 16 sentencias condenatorias: diez corresponden a talleres textiles, cuatro a explotación agropecuaria, una a servicio doméstico y una al comercio.

En la ciudad de Buenos Aires, en tanto, existen dos sentencias por reducción a la servidumbre en talleres del mismo rubro y previas a la Ley de Trata de Personas (26.364), sancionada y promulgada en abril de 2008, modificada en 2012 y reglamentada, con sus cambios, en enero de este año.

En 2013 La Alameda denunció la existencia de 200 talleres clandestinos. La presentación la realizaron el legislador de Bien Común, Gustavo Vera (que es además presidente de La Alameda y de la Comisión Especial de Trata de la Legislatura) y Julio Piumato, secretario general de la Unión de Empleados Judiciales de la Nación. Desde ese año, hasta hoy, la Fundación La Alameda denunció más de 500 direcciones en las que habría explotación laboral. El uso del potencial no es antojadizo ya que en la mayoría de los casos la eventual falta de pragmatismo de la Justicia impidió comprobarlo.

En la Justicia Federal hay un total de 51 procesamientos por explotación en talleres textiles de todo el país.

Luis Fernando

Luis Fernando Calle

Las “talleres del sudor” se detectan por las denuncias que La Alameda recibe vía mail, a través del blog de la ONG, por teléfono o en la Legislatura. A todas se les da curso a través de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex), creada en abril de 2013 en reemplazo de la Unidad Fiscal de Asistencia en Secuestros Extorsivos y Trata de Personas. Si la demanda es personal, y si el caso lo requiere, actúa el equipo del Programa Nacional de Rescate a Víctimas de Trata para evaluar la situación y disponer si la persona damnificada queda bajo su órbita y necesita algún tipo de asistencia especial.

Otras alternativas de contención e integración son posibles. En el CDI de Barracas funcionan siete cooperativas textiles y al menos otras 20 ya pasaron por allí. En promedio, permanecen tres años hasta que logran afianzar los lazos con sus clientes, aunque el período de tiempo puede extenderse. Luego es el momento de volar, para continuar con el trabajo en un espacio propio.

Allí, entre cumbia boliviana, retazos de telas y rollos de hilos hay mujeres y hombres que trabajaron en talleres clandestinos. Algunos cooperativistas están a cargo de las máquinas que hasta hace unos meses atrás operaban en el hacinamiento de un cuarto pequeño; el CDI suele ser el depósito judicial de indumentaria y maquinaria confiscada en allanamientos textiles. En uno de los pasillos hay 10.000 jeans para terminar provenientes de un operativo de 2007. Cuando se destrabe la causa judicial serán materia prima de las cooperativas. Y algunas máquinas fueron enviadas a Chaco y a Formosa, donde la comunidad Qom las utiliza para sus emprendimientos.

“Acá se les da espacio y acompañamiento técnico a los cooperativistas. También se los asesora para que busquen financiación cuando se independicen y se les prestan algunas máquinas. Es un período limitado, lo que se llama de incubación”, detalla Néstor Escudero, técnico del INTI y miembro de La Alameda.

En el CDI de Barracas funcionan siete cooperativas textiles y al menos otras 20 ya pasaron por allí.

El polo textil de Barracas funciona en un espacio cedido por el gobierno porteño a través de la Corporación Buenos Aires Sur. La cooperativa más grande tiene 30 personas, pero hay otras que funcionan con seis miembros. Entre ellas se encuentra Lacar, una marca de camperas que quebró y fue recuperada por los trabajadores. Allí fabrican los productos que luego venden en un local de Morón y en otro ubicado en el mercado Bonpland.

Una iniciativa similar tiene lugar en SOHO Coop, que funciona en lo que fue la casa central de la marca antes de su quiebra. Unas 17 personas lograron la continuidad laboral en junio de 2014 con los avales de la Justicia, aunque todavía existe un litigio por el uso de la marca. Fueron los mismos trabajadores quienes, en 2007, formaron parte de las denuncias contra los propietarios de la empresa, que utilizaban la mano de obra de unos 300 talleres clandestinos para confeccionar 35.000 prendas por semana que abastecían a 45 locales.

“De acá se mandaba a los talleres, no había intermediario. Venían los talleristas a buscar los cortes o nuestros compañeros los llevaban. Los lugares eran espantosos. Hay dos compañeros que aportaron testimonio de los talleres denunciados. Eso ocurrió durante toda la historia de SOHO”, recuerda Ezequiel Conde, quien trabajaba en el depósito de la empresa y hoy es uno de los referentes de la cooperativa, que suele recibir máquinas incautadas en allanamientos.

Eso pasó, por ejemplo, tras el operativo que se realizó el 2 de este mes en un taller de Parque Patricios, donde se confeccionaban uniformes de la policía bonaerense. Las máquinas fueron cedidas a SOHO Coop para su reutilización. “Nosotros nos ofrecemos a darles una asistencia transitoria a las víctimas de los talleres esclavos. Acá tenemos lugar. Se pueden estabilizar, comer, dormir, bañar, tener asistencia social y comenzar a trabajar en una cooperativa con las mismas máquinas que incautó la Justicia”, propone Ezequiel.

#BastaDeTrabajoEsclavo, #RopaLimpia y #QuienHizoMiRopa son los lemas que apuestan a instalar el tema en las redes sociales para barrer el trabajo esclavo. “Donde esté la ropa barata, habrá explotación. Mientras existan La Salada o los manteros de Avellaneda habrá explotación”, resume Luis Fernando. Nadie mejor que él para decirlo.

Olga Cruz: de Sucre a un taller clandestino en Flores

Llegó de Bolivia con sus dos hijos, Johan y Daniela. “Cuando vinimos tuvimos que comprar documentos falsos en la frontera. Estuvimos unos días allí hasta que nos pidieron 400 dólares para entrar. El que te falsificaba el documento te prestaba ese dinero hasta entrar en la Argentina”, recuerda. Una vez instalada aprendió el oficio y comenzó a producir en un taller clandestino prendas que eran comercializadas en La Salada y en Once. “Se labura mal, no hay espacios para moverse, está lleno de prendas y de telas. Los costureros sólo pueden moverse para ir al baño”, cuenta. “El desayuno es té o mate cocido con pan o galletitas. El almuerzo es pésimo: arroz con un poco de tuco o una sopa de verduras. No entendía por qué pagaban tan poco.”

Luis Fernando Calle: preso en el conurbano profundo

Lo primero que vieron, junto a su esposa, al llegar a la estación de Liniers fue una combi blanca que los transportaría a un taller de González Catán. Después llegó un largo encierro, días de oscuridad e incertidumbre. “Nos trajo un paisano de La Paz. Ahí, por la Ceja del Alto, hay avisos clasificados: «Se necesita personal para taller de costura en la Argentina, se paga pasaje, se da un cuarto individual, viáticos, trabajo de siete horas y US$ 500 al mes». Era buena plata para Bolivia”, explica. “La mayoría de las personas acceden a eso porque en Bolivia no hay mucho trabajo, menos en el rubro textil. Muchos compatriotas optan por esa opción que parece la más fácil, pero acá las cosas cambian”, dice.





Victoria de los 85 costureros despedidos. Pago de sueldos y reincorporación

15 01 2014

bandera

Le torcieron el brazo a las grandes marcas de ropa los 85 costureros despedidos de la fábrica Mariel Bolo. Montagne, Cheeky, Mimo, Yagmour y Bolo tras 40 días de lucha y 1 día dentro del Ministerio de Trabajo firmaron un acta donde se comprometen a la reincorporación y pago de las deudas salariales de los 85 trabajadores.

1 hoja del acta

1 hoja del acta

Este jueves 16 serán reincorporados a la fábrica en Doblas y Zañartú en Parque Chacabuco y se les abonará la deuda salarial en cuatro partes en un mes.

2 hoja

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Así consta en el acta (ver foto) que firmaron al filo de la medianoche de este martes las marcas, el Ministerio de Trabajo, la firma Bolo, el sindicato de costureros SOIVA y los delegados de los costureros despedidos.

Sin lucha esto hubiera sido imposible.

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http://www.infobae.com/2014/01/14/1537105-trabajadores-empresa-textil-levantaron-la-toma-del-ministerio-trabajo

Trabajadores de empresa textil levantaron la toma del Ministerio de Trabajo

La sede de la avenida Callao 114 de la cartera laboral fue liberada luego que los manifestantes aceptaran la oferta del pago escalonado de los sueldos adeudados de noviembre, diciembre y enero y la promesa de reabrir la fábrica el próximo jueves

Los manifestantes, quienes trabajaban para la fábrica perteneciente a Mónica Mariel Boló, de nombre homónimo, habían tomado la sede gubernamental en la tarde del lunes tras fracasar la cuarta audiencia de conciliación.

“En el acta que se firmó, la dueña ofreció pagarles dentro de dos días un adelanto de los sueldos atrasados y en el transcurso de dos semanas completarlos”, relató Ezequiel Conde, de La Alameda, organización que acompañó desde el inicio el reclamo de las 85 personas afectadas, con relación a los períodos de noviembre, diciembre y enero.

La titular de la textil, además, se comprometió a reabrir la fábrica que funcionaba en la calle Zañartú 607, del barrio porteño de Parque Chacabuco, y restituir los puestos de trabajo el próximo jueves, al tiempo que las marcas para las que produce ese establecimiento facilitarán material para comenzar a producir.

Durante el mes que duró el conflicto, los empleados denunciaron que Mónica Mariel Boló cerró sus puertas hace un mes “sin previo aviso”, dejando sin trabajo a 85 personas, quienes llevaron el conflicto al Ministerio de Trabajo, que dictó la conciliación obligatoria.

La quinta audiencia se desarrolló este martes con la presencia de los abogados de todas las empresas textiles, el sindicato de costureros, el titular de la Pastoral de Migraciones del Arzobispado de la Ciudad, José Juan Cervantes, y abogados de la Alameda.

Esa textil confeccionaba ropa para marcas como “Montagne, Cheeky, Mimo, Prestige, Peramus y Yagmour, en jornadas laborales de 12 horas, en negro, sin aportes, aguinaldo, vacaciones ni el cumplimiento de las normas básicas de seguridad, higiene e infraestructura”, según denunciaron los manifestantes.