Las mentiras del “supermartes”

16 05 2018

Uno de los pocos economistas que no replica el falso análisis del “supermartes”. Nos explica la vuelta de un fondo buitre que litigó contra nuestro país y porque los bancos llevaron los encajes de los depósitos a los Lebacs, una antesala peligrosa a un “corralito”. Además estima una inflación del 30 por ciento y una fuerte estanflación, que es estancamiento económico con alta inflación.

Por Agutín D’Attelis

El día de ayer, martes 15 de mayo, el Banco Central enfrentaba el vencimiento de lebacs más alto desde el inicio de su gestión, en un contexto de corrida cambiaria y mercados financieros convulsionados. La expectativa sobre el vencimiento tenía que ver con la fuerte presión cambiaria que hubiese implicado liberar un porcentaje importante del monto del vencimiento, que en un escenario de suba del dólar hubiese generado más presión, tornando insostenible la situación y conduciendo a una devaluación abrupta, a niveles muy altos.

Finalmente, el Banco Central colocó lebacs por $584.814 millones, frente a un vencimiento de $615.877 millones, generando una expansión monetaria de $31.063 millones. Sin embargo, en valores nominales, aumentó la cantidad emitida de lebacs en $ VN 5.053 millones.

Lo que enciende una luz de alerta es que durante el último mes, los bancos aumentaron su stock de lebacs en $112.457 millones, deshaciéndose de Pases y Leliq (otros instrumentos de más corto plazo que emite también el BCRA para los bancos). Además, el stock total de lebac bajó $61.304 millones en el mismo período.

Por lo tanto, el desarme de lebacs de otros inversores (presumiblemente minoristas residentes y no residentes) habría alcanzado $173.761 millones (13% del stock de hace un mes).

Es decir, los inversores minoristas han decidido retirarse, mientras que se presionó a los bancos a compensar esa pérdida.

De esta forma, la renovación no sólo resultó a una tasa muy alta e insostenible (40%), sino que la demanda se transformó en compulsiva, a la vez que pone en riesgo al sistema bancario debido a la alta exposición a lebacs, involucrando hasta los encajes.

Los encajes son un porcentaje (alrededor del 25%) de los depósitos, que los bancos deben mantener inmovilizado en el BCRA para dar respaldo y solidez al sistema. El hecho de haber relajado este requisito y haber presionado para que coloquen estos fondos en lebacs dota al sistema bancario de una gran fragilidad. El stock de lebacs de 1 billón 200.000 millones de pesos (por encima monetaria), creciendo a una tasa de interés del 40%, se torna de la base insostenible en el tiempo.

De esta forma, en caso de tener que recurrir en algún momento a un “Plan Bonex”, es decir, un canje de estas letras de corto plazo por algún título de más largo plazo no negociable, con el objetivo de descomprimir la presión devaluatoria, se comprometería muy fuertemente la sostenibilidad del sistema, ya que al afectar la liquidez surgiría la imposibilidad de enfrentar una salida de depósitos, pudiendo conducir a lo que en la Argentina conocemos como “corralito”.

La tasa de interés para la letra más corta (30 días) resultó de 40,0%, mientras que el porcentaje de lebacs adjudicadas en el plazo más corto se redujo a 65% del total (desde 75% en la licitación primaria del mes pasado), observando un alargamiento de plazos. Esto debido al carácter compulsivo de la compulsa, que llevó a los bancos y a organismos del gobierno a extender los plazos para descomprimir un poco el vencimiento del mes que viene.

Por otra parte, el Tesoro Nacional reabrió ayer la licitación de Bonos del Tesoro (BOTES) en pesos a tasa fija. El monto adjudicado fue $64.178 millones (el equivalente a U$S 2.591 millones). Los vencimientos fueron a 2023 y 2026. El más corto de estos bonos resultó con una tasa de interés del 21% y el más largo del 19,9%. Estos dos instrumentos tampoco fueron colocados en una licitaciónabierta y voluntaria, sino que se colocaron de manera directa a dos fondos de inversión internacionales, Black Rock y Templeton. El primero de ellos fue uno de los fondos buitres que litigo contra la Argentina. Esta colocación se realizó para dar una señal de confianza en el día de ayer, a cambio de compromisos que desconocemos por el momento.

Como estrategia de contención del dólar, el Banco Central empezó el día ofreciendo vender U$S 5.000 millones en 25, y durante el transcurso de la rueda fue presionando el valor del tipo de cambio a la baja, hasta cerrar en 24,1 en el mercado mayorista. De todas formas, al final del día vendió U$S 791 millones (acumulando ventas por U$S 10.159 millones desde el 5 de marzo). Esto demuestra que la presión sobre el tipo de cambio no cedió. Desde el inicio de la corrida cambiaria el peso acumula una devaluación por encima del 20%. Esto comienza a tener traslado a precios, con lo cual la inflación proyectada para este año tiene ya un piso de 30%. Por otra parte, el debilitamiento del mercado interno, la elevada incertidumbre, y las altas tasas de interés, condicionan la actividad económica. Nos conducimos a un año de fuerte estanflación, esto es, estancamiento económico con alta inflación.

En una jornada con la atención puesta en el vencimiento de lebacs y el mercado cambiario, el INDEC publicó la tasa de inflación mensual más alta del año, un 2,7% para el mes de abril. De esta manera, la inflación acumula un 9,6% para lo que va del año y un 25,5% para los últimos 12 meses. Se destacó el aumento de los precios regulados, que se incrementaron un 5,3% mensual en abril (desde 2% en marzo). El componente núcleo tuvo un incremento mensual de 2,1% en abril (desde +2,6% en marzo). Esto marca una importante aceleración inflacionaria, que no considera aún el impacto pleno del traslado a precios de la devaluación de las últimas dos semanas, con lo cual la inflación de mayo resultará muy probablemente por encima, transformándose en la más alta del año.

En síntesis, el impacto económico conduce a un escenario de estanflación, y en el plano financiero se gana tiempo agudizando los problemas y conduciendo a una situación cada vez más vulnerable, insostenible en el tiempo

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La crisis económica y su salida

4 05 2018

En febrero Gustavo Vera ya anticipaba la trampa de las Lebacs armada por Federico Sturzenegger (presidente del Banco Central) y la suba de tasa norteamericana.

La salida es la unidad de los sectores gremiales y sociales con la clase media votante de Cambiemos y decepcionados.





La unidad en la acción y en el plano electoral

21 02 2017
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Gustavo Vera

 

El documento del referente de nuestro partido Bien Común que convoca a la unidad en los reclamos y en el plano electoral de todos aquellos que quieren empleo, salario y bajar los precios de los productos.

Por Gustavo Vera

De los $ 21.746 mensuales, una tercera parte ($ 7.323) de la canasta total se destina a compra de alimentos. Los servicios vinculados a la vivienda (gas, luz y agua) y al transporte subieron muy fuertemente. En diciembre de 2015, una familia pagaba por esos servicios $412, en diciembre de 2016 tuvo que disponer de $1.020, un aumento del 147%. Esto implica que estos gastos pasaron de representar el 2,6% del gasto total, a casi el 5 %. Esos servicios seguirán ganando peso porque este año las tarifas volverán a subir por encima de la inflación.

La mitad de la población económicamente activa percibe un salario promedio de $ 8000/10.000. Un 30 % aproximadamente oscila entre los $ 10.000 y $ 25000 y tan solo un 20 % está percibiendo por encima de los $ 25.000. En la práctica esto significa que más de la mitad de la población que trabaja está teniendo serios problemas para llegar a fin de mes. Hay un proceso de endeudamiento en los hogares para alimentos, algo que no se veía hace muchísimo tiempo. Vía tarjetas de crédito o aquellos informatizados recurriendo a préstamos usurarios, cada uno de estos hogares con problemas para completar el mes está generando una bola de endeudamiento que en breve tiempo les significará una espada de Damocles por los brutales intereses y el poco poder adquisitivo.

Por otra parte, el Banco Central ha habilitado disponer del dinero de los ahorristas para financiar la especulación financiera de grandes fondos en la compra de Lebac y esto a mediano plazo puede traer un corralito de facto para los ahorros del único sector de la población que todavía llega holgadamente a fin de mes y más inflación, porque la cancelación de la deuda de los Lebac es equivalente a prácticamente toda la circulación monetaria.

Con los aumentos de esta semana de peajes, gas, nafta, pan y transporte público la pérdida de poder adquisitivo se agrava y el impacto en los bolsillos se lo verá de lleno entre fines de marzo y mediados de abril.

El gobierno persiste en no restituir los aranceles de protección arancelaria (redujo casi 18 mil posiciones), con lo cual las Pymes continúan agonizando, suspendiendo y despidiendo gente. Rubros como la metalurgia, calzado, textiles, juguetes, gráficos , entre otros, son los más afectados y es altamente probable que , por ejemplo, las 15 mil suspensiones en el verano de metalúrgicos se transformen en marzo y abril directamente en despidos y así en los demás rubros.

Solo en enero hubo 2000 despidos de empresas formales. Se ignora el impacto entre sectores informalizados, pero se estima que por cada empleo registrado se pierden dos en negro. 

Durante el 2016 la cantidad de despidos en el sector formal privado llega a 250 mil. Si le sumamos los informales y siendo benignos, estamos hablando de medio millón de personas que fueron descartadas, medio millón de hogares que no tienen ingresos que se suman a las diez millones de personas que no tienen trabajo o están informalizados en condiciones de aguda pobreza..

También persiste en dejar a los formadores de precios establecer los precios de la canasta básica a discreción, lo cual significa que los precios en los supermercados de los alimentos están más de 100 % por encima de los valores en el Mercado Central. Tan escandalosa es la situación que hasta el oficialista Clarín reconoce que productos argentinos en el exterior son hasta 35 % más baratos que en la Argentina.

Una periodista inglesa del diario The Economist acaba de realizar un estudio comparativo entre Inglaterra y Argentina que echa luz sobre la situación: en Inglaterra el salario promedio es tres veces más alto que en la Argentina y los precios de la canasta básica de alimentos son un 72 % más baratos que en nuestro país.

Horacio Rodríguez Larreta justificó el aumento de los peajes entre el 36 % y 80 % con el argumento de que tenían que adecuarse a la inflación. Sin embargo, en las actuales negociaciones paritarias pretenden que los gremios se conformen con un 18 % de aumento, algo que naturalmente rechazan y por eso hay mañana un paro de tres días de bancarios, ayer hubo una gran movilización de los metalúrgicos y es altamente probable que no comiencen las clases.

Sin restituir las protecciones arancelarias, sin controlar los precios e impedir los abusos de las grandes cadenas y sin recomponer el salario a los niveles inflacionarios reales no hay chances de paz social, el conflicto es inevitable y por eso la movilización del próximo 7 de marzo en la que confluirán la CGT, las CTA, los movimientos sociales y las Pymes promete ser una de las más masivas de la que se tenga memoria.

Ante tal nivel de devastación, el pueblo sufriente empuja hacia la unidad en lo social, en lo sindical y en lo político. Tengo la certeza de que se castigará a quien divida en nombre de principiamos. La unidad en la acción es una cuestión de supervivencia del pueblo y no la alcanzan a percibir algunos políticos que ya están anestesiados con sus suculentos sueldos muy por encima de la realidad. La unidad en la acción es la herramienta para discutir en bloque las reivindicaciones urgentes del pueblo y exigir un cambio en la orientación económica que proteja el mercado interno, genere puestos de trabajo, establezca controles e impida abusos de los formadores de precios y avance hacia un país inclusivo.

Por supuesto que la unidad en la acción no significa renunciar a lo que se piensa y se sabe. No es una amnistía para los que tengan prontuarios. El centro de la pelea es poner las banderas del “Laudato Sí” al frente y trabajar por la reconstrucción del campo popular con referentes que sean expresión de la coherencia del decir y el hacer en la construcción del proyecto nacional.

No obstante, mientras discutimos nuestras diferencias dentro del campo popular, hay que enfatizar primero la patria y lo que nos une, que es la defensa del pueblo trabajador incluido y excluido. Para eso es urgente la máxima unidad en la acción.