Declaración del Encuentro Federal de La Alameda

22 de abril 2022

El 22 de abril en la sede histórica de Parque Avellaneda, se desarrollo el Encuentro Federal de La Alameda con representantes de 20 provincias. Allí se debatió sobre la coyuntura internacional y nacional y las tareas de la hora, pero se puso particular énfasis en trazar un balance de los primeros 20 años de nuestra organización y el nivel de coherencia entre su horizonte estratégico, sus principios y su accionar cotidiano a lo largo de sus primeras dos décadas. Compartimos las conclusiones de la Declaración Final. 

1. La Alameda lucha por una sociedad sin esclavos, ni excluidos. Que sea justa, inclusiva y sustentable y ponga en el centro a los seres humanos; que reconstruya la fraternidad y el cuidado de la Casa Comùn.

2. El sistema actual basado en la máxima ganancia y que tiene al dinero en el centro de la escena, no se aguanta más. Cuando la tecnología esta subordinada a la ganancia de los grupos concentrados y no al bienestar general, la consecuencia es el descarte, la exclusión y sobre el caldo de cultivo de la exclusión, la esclavitud.

3. La misma lógica extractivista que solo responde a la máxima ganancia, la que  pone en peligro la sustentabilidad de la Casa Común, con las desforestaciones y emisiones de carbono que afectan gravemente al clima y tienen consecuencias devastadoras para la humanidad.

4. Desde La Alameda luchamos por invertir esa lógica. Subordinamos el desarrollo científico-técnico al servicio del bienestar general de la comunidad humana. La ciencia y la técnica al servicio del hombre y no el hombre al servicio de la ciencia y la técnica.. Ponemos en el centro a los seres humanos y como cuidadores de nuestra Casa Común.

5. Nuestros horizonte doctrinario  se basa en la Carta Ambiental a los Pueblos y  el Modelo Argentino para un Proyecto Nacional de Perón, el Laudato Si y el Fratelli Tutti del Papa Francisco y nos proponemos inculcar esa doctrina porque su esencia se basa en el amor al prójimo y al servicio a los demás como en la parábola del buen samaritano. 

6. Buscamos inculcar la Doctrina  en el sentido en que Perón indicaba en “Conducción Política” y que consiste no solamente en saberla, sino en amarla y sentirla. La inculcamos del corazón a la cabeza, caminando de la periferia al centro y de abajo hacia arriba como nos enseñó el Papa Francisco. Lo hacemos con amor al projimo porque la razón puede entender las razones de la desigualdad, pero no puede fundar la fraternidad que solo puede brotar desde el corazón.

7. Entendemos la política como la forma más alta de caridad y servicio al prójimo  y el bien común porque cuando el poder público se utiliza para el bien propio se generan las condiciones para la corrupción, la impunidad y la pobreza del pueblo.

8. Los funcionarios  y dirigentes políticos, sindicales y sociales deben predicar con el ejemplo. Cuanto más elevada sea su función, más deben demostrar humildad, austeridad, preocupación y vínculo permanente con los más necesitados. Desde la Alameda practicamos el principio cuanto más alto, más bajo.

9. La dignidad del trabajo es condición necesaria para la inclusión y el bienestar del pueblo. Todo cambio tecnológico debe estar subordinado a la preservación del trabajo humano como herramienta de dignidad y progreso. Como sostiene la Laudato Sí, el ideal de la fraternidad, de la armonía, de la justicia y la paz de Jesús se encuentran en las antípodas de la ley del más fuerte. Tierra, Techo y Trabajo son las condiciones básicas del bienestar humano

10. Desde la Alameda rechazamos el “pensamiento único” que se propaga desde los grupos concentrados que pretende naturalizar el descarte humano y, mediante la propaganda, instala que los excluidos deben cosificarse como esclavos laborales o sexuales, vender a sus hijos mediante el alquiler de vientres o incluso sus órganos como mercancía. Defendemos incondicionalmente la dignidad del ser humano y rechazamos las concepciones que pretenden transformarlo en mercancía.

11. Luchamos junto al movimiento obrero y sus organizaciones porque, por la posición que ocupan en la sociedad, son los que  luchan más consecuentemente por la dignidad mediante la preservación de las fuentes de trabajo, la justa remuneración o la creación de trabajo digno. 

12. Desde La Alameda luchamos por incluir a los excluidos a través de la creación y desarrollo de polos productivos, la demanda por garantizar el tránsito de los planes sociales al trabajo digno y registrado y por liberar a los esclavizados sometidos a la trata de personas y que una vez liberados, tengan acceso al trabajo y la vivienda.

13. Defendemos el cuidado de la Casa común y por eso hemos participado en numerosas luchas ambientales entre las que se destaca la pueblada que impidió a Monsanto instalar su planta en Malvinas Argentinas – Córdoba hace diez años y la rebelión popular en defensa del agua en Mendoza dos años atrás. 

14. En sus 20 años de historia, la Alameda ha defendido la dignidad humana desde sus inicios mediante el comedor comunitario autogestionado por los mismos beneficiarios, la Cooperativa, el Polo Textil, el Mercado de Economía Solidaria y ahora los Polos Productivos que ayudamos a forjar en varias provincias y la creación de programas, leyes y ordenanzas que garanticen el acceso al trabajo y la vivienda de los que son liberados de la esclavitud.

15. La Alameda nació como una asamblea, una organización libre de pueblo que comenzó en el barrio de Parque Avellaneda y que hoy se extiende  como movimiento político social  a la mayoría de las provincias de la Argentina en base al amor al prójimo y el servicio a la comunidad; que se sostuvo independiente aún en las más adversas circunstancias sin depender de empresas, planes  o fondos de cooperación internacional y que cuando tuvo un legislador, devolvió al pueblo el 60 % del salario durante todo su mandato y se fue con el mismo patrimonio que había llegado. La Alameda considera que la función pública es un honor que hay que honrar para servir al pueblo y no servirse de él. En dicho período  fuimos el tercer bloque que más proyectos presentó. 

16. La Alameda también fue una de las principales fuerzas motrices que crearon el Frente Multisectorial 21 F en 2018,  uniendo a vastos sectores de sindicatos, organizaciones políticas y sociales de Ushuaia a La Quiaca en 60 multisectoriales en las que convergieron más de 2000 organizaciones cuando hubo que resistir políticas neoliberales que pretendían destruir las convenios colectivos y perseguían a dirigentes 

17. En la actual coyuntura en que miembros  de La Alameda tienen la oportunidad de dirigir el Comité Ejecutivo  de lucha contra la Trata y Explotación de Personas, hemos logrado en solo dos años decenas de leyes y ordenanzas para garantizar el acceso al trabajo a las víctimas rescatadas de la trata, un estatuto especial de acceso a la vivienda, un programa de acompañamiento terapéutico, la creación de una veintena de mesas de trabajo interinstitucional en todas las provincias y colaborado en red con otros organismos en la liberación de más de 2000 hermanos y hermanas que estaban sometidos a la esclavitud. Y aunque presidimos un organismo sin presupuesto propio, lo asumimos con pasión y claridad estratégica e involucramos a múltiples organismos de los Estados nacional, provincial y municipal, a los otros poderes del Estado y a sindicatos y organizaciones de la sociedad civil para que aporten su grano de arena en la lucha por una Argentina sin esclavos, ni excluidos. De ese modo tratamos de honrar la función pública como ya lo hicimos en la legislatura.

18. En todas las circunstancias en que la Alameda se desarrolló, con sus aciertos y errores, tuvo como Principio Rector la defensa de la Dignidad humana y como objetivo central construir una sociedad sin esclavos, ni excluidos. Una comunidad basada en la fraternidad, la justicia, la inclusión y el cuidado de la casa común. Bajo esas premisas llegamos a nuestros primeros 20 años de vida y con las mismas premisas seguiremos caminando junto al pueblo muchas décadas más.

La declaración fue consensuada y aprobada por representantes de la Alameda de Jujuy, Salta, Santiago del Estero, Tucumán, Formosa, Chaco, Corrientes, Misiones, Entre Ríos, Córdoba, Santa Fe, San Juan , Mendoza, San Luis , La Rioja, La Pampa, Neuquén, Chubut, Buenos Aires y CABA

Ponencia de Gustavo Vera en el Vaticano sobre restitución de derechos para las víctimas de trata

En la Casina Pio IV en la Ciudad del Vaticano se desarrolló entre el jueves 24 y viernes 25 de febrero un encuentro sobre “Concepciones interculturales de la Felicidad y el Bienestar”; una iniciativa de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, organizado por su Canciller, Monseñor Marcelo Sanchez Sorondo, su Presidente, el Profesor Stefano Zagmani en asociación con la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de la ONU (SDSN) que lidera el Profesor Jeffrey Sachs.

Del encuentro participó nuestro compañero y máximo referente, Gustavo Vera, en su carácter de Director del Comité Ejecutivo de Lucha contra la trata y explotación de Personas y para la Protección y Asistencia a las Victimas. En su ponencia hizo hincapié en cómo el proceso de restitución de derechos y el apoyo del Estado a la reconstrucción de un proyecto de vida para quienes fueron víctimas de trata, cambia cualitativamente el ánimo y las expectativas de quienes antes fueron esclavizados y estigmatizados.

Citando al Papa Francisco cuando analiza la parábola del buen Samaritano en el “Fratelli Tutti”, Vera recuerda que lo que define todos los proyectos económicos, sociales, políticos y religiosos de una sociedad es la inclusión o exclusión de quienes sufren al costado del camino y que la salud de las sociedades se mide por sus políticas concretas de inclusión a los excluidos.

PONENCIA COMPLETA DE GUSTAVO VERA

Restitución de derechos para las víctimas de trata

Con la parábola del buen samaritano descrita en el Evangelio de Lucas, Jesús da un ejemplo
práctico de amor al prójimo basado en la caridad y la misericordia, que son dos cualidades esenciales
que nos permiten amar. En este sentido, hacerse presente y atender a los que han sido dejados al
borde del camino es, como dice el Papa Francisco en Fratelli Tutti: «La decisión de incluir o excluir a
los que yacen heridos al borde del camino define todo proyecto económico, político, social y
religioso».

Sin dudarlo, las víctimas de la trata de personas han sido heridas de todas las formas posibles y
su vida, libertad y dignidad se han visto profunda y gravemente afectadas por ello. En nuestra
sociedad, las víctimas de la trata de seres humanos son claramente los heridos que se dejan al lado
del camino. Por ello, el Papa Francisco afirma una y otra vez que la trata es un crimen contra la
humanidad y que la reparación de las víctimas requiere respuestas que impliquen un desarrollo
humano integral e integrado.

En los últimos 20 años, en casi todo el mundo, se han promulgado leyes contra la trata y la
explotación de personas con el objetivo de proteger y asistir a las víctimas de esta fuente de
vergüenza para la humanidad. Sin embargo, la trata sigue siendo el tercer delito más rentable a
escala mundial, ya que se obtienen más de 150.000 millones de dólares anuales de la trágica
explotación de millones de nuestros hermanos y hermanas.

A pesar de que las convenciones internacionales y la legislación de muchos países establecen que
las víctimas deben ser rescatadas y apoyadas, muy pocos países toman medidas efectivas para
apoyar y ayudar a las sufridas víctimas a reconstruir su proyecto de vida. En definitiva, los países
deberían actuar como el buen samaritano que se preocupa por el sufrimiento humano y es el único
que se preocupa lo suficiente como para detenerse y ayudar a la víctima. En cambio, una sociedad
insana busca la prosperidad, pero da la espalda al sufrimiento.

La mayoría de los países han puesto en marcha mecanismos para ayudar a las víctimas rescatadas,
ofreciéndoles asistencia y refugios transitorios por un tiempo muy corto. Estos mecanismos no
ayudan en absoluto a las víctimas a reconstruir su dignidad, ni a salir de su extrema vulnerabilidad.
Por tanto, hay que empezar a hablar no sólo de protección y asistencia, sino también de restitución
de derechos. En la práctica, esto significa garantizar el acceso a un empleo seguro, a una vivienda y
a un apoyo terapéutico durante el tiempo necesario para reconstruir su dignidad.

La situación que hemos observado en Argentina en los últimos años es, lamentablemente, muy
similar en la mayoría de los países del mundo: las víctimas que han sido rescatadas del delito de
trata de personas vuelven a ser explotadas demasiado pronto tras el fin de esta asistencia
transitoria, precisamente porque los gobiernos no ofrecen políticas públicas para que las víctimas
superen definitivamente su situación de vulnerabilidad y recuperen su dignidad y sus derechos. Es
como si el buen samaritano no hubiera pagado al posadero tras dejar al herido y lo hubiera
abandonado a su suerte.

Desde que comencé a liderar el «Comité Ejecutivo Nacional contra la Trata y Explotación de
Personas» y a velar por la protección y asistencia de las víctimas en Argentina, mi preocupación se
ha centrado en restablecer sus derechos a medio y largo plazo, y en ayudar a reconstruir un proyecto
de vida para quienes han sido humillados por la explotación. He trabajado en políticas públicas que
apuntan a promover un desarrollo humano integral.

Lo primero que puso en marcha nuestra administración fue un Programa Nacional de
Capacitación e Inclusión Laboral, en la órbita del Ministerio de Trabajo. Este programa brinda
formación profesional a las ex víctimas y las ayuda a recuperar su autoestima y a potenciar sus
habilidades para incluirlas en el mercado laboral formal al finalizar el curso de capacitación de un
año. Durante ese año, el Ministerio de Trabajo apoya el proceso de reinserción pagando a las
beneficiarias un salario y proporcionándoles ayuda para completar el programa de formación,
tratamiento terapéutico y atención sanitaria general. Apenas llevamos unos meses de programa y
ya ha demostrado ser muy exitoso, con resultados sorprendentes. Las 30 víctimas de la trata sexual
que se incorporaron a la primera experiencia piloto dicen estar contentas de descubrir sus propias
habilidades, felices de poder aprender un oficio, felices de poder planificar sus vidas libres de
explotación y felices de comenzar a superar sus sentimientos de vulnerabilidad. Como resultado del
éxito de esa primera experiencia piloto, este año se añadirán 750 víctimas de la trata, hasta cubrir
la demanda. Como señaló el profesor Zamagni en su discurso, cuando las víctimas descubren la
capacidad de reconstruir sus vidas, se les devuelve la dignidad como personas. Este es un resultado
que la asistencia a corto plazo siempre no consigue.

En segundo lugar, logramos que las provincias y los municipios se comprometan a garantizar un
empleo estable a las víctimas rescatadas. En este último semestre, dos provincias (Chaco y
Catamarca) y otros 19 municipios han aprobado leyes para garantizar un cupo de reinserción de las
víctimas en el mercado laboral. Esto significa que el 1% de todos los puestos de trabajo disponibles
en los estados provinciales y municipales deben ser adjudicados a ex víctimas. También se promueve
el empleo en el sector privado y las empresas que contratan a víctimas de la trata reciben
importantes exenciones fiscales. Este trabajo se ampliará durante los próximos dos años de nuestra
gestión hasta que las 24 provincias de Argentina estén comprometidas con esta acción, y hasta que
sea normal y habitual que el Estado alivie el sufrimiento de las víctimas de trata asegurando su
capacitación e inclusión laboral y restituyendo sus derechos, comenzando por el empleo regular.

Nuestro tercer objetivo es promulgar un Estatuto Especial de Acceso a la Vivienda para las
víctimas de la trata. Esto significa que todos los institutos y entidades de vivienda en Argentina
deben asegurar un cupo de vivienda para las víctimas. El año pasado firmamos un convenio con el
Ministerio de Vivienda de la Nación, que se extenderá a todas las provincias argentinas a mediados
de marzo. En los últimos dos meses, dos víctimas de la trata sexual consiguieron una vivienda en la
provincia de Formosa. Este caso se ha convertido en un hito en Argentina y nuestro objetivo es
replicarlo en todo el país. Con la vivienda y el trabajo registrado, estamos restituyendo derechos
reales a quienes han sufrido, como hizo el Buen Samaritano al pagar la posada y asegurar que las
heridas de la víctima sanaran.

Nuestro cuarto objetivo no es menos relevante: hemos puesto en marcha un programa de apoyo
terapéutico para las víctimas de la trata, que consiste en asistencia psicológica y psiquiátrica, apoyo
terapéutico, asistencia de trabajadores sociales, etc., durante todo el tiempo que las víctimas lo
necesiten. Esto ayudará a curar con el tiempo el profundo trauma que arrastran estas víctimas y
garantizará el equilibrio emocional que necesitan para mantener un trabajo registrado y un hogar.
Junto con la Dirección de Salud Mental de Argentina, estamos procediendo caso por caso para que
ninguna víctima sea privada de sus derechos, en base a los trastornos emocionales o mentales,
adicciones o traumas que puedan tener como consecuencia de la terrible situación vivida.

Por último, pero no por ello menos importante, desde el gobierno hemos creado un fondo que
gestiona los bienes incautados a las redes de trata por la justicia para que puedan ser utilizados para
compensar económicamente a las víctimas en base a una orden judicial. Por lo tanto, nuestros
objetivos abarcan no sólo el acceso al trabajo, la vivienda o el apoyo terapéutico, sino también una
reparación efectiva y una indemnización real que haga algo más llevadero el espantoso daño que
han sufrido las víctimas.

Como nos enseña Jesús, amar al prójimo es actuar como el buen samaritano; y, en palabras del
Papa Francisco, la forma de actuar con el herido en el costado del camino define todos los proyectos
políticos, económicos y sociales de inclusión o exclusión de una sociedad. Una sociedad fraterna,
basada en el desarrollo humano integral de todos sus miembros y articulada en el amor al prójimo,
comienza por estar presente y atender a los más heridos en la periferia de la mayor vulnerabilidad


Para terminar, me gustaría mencionar algunos testimonios de las beneficiarias del programa que
hemos creado para la formación profesional y la inclusión laboral de las víctimas de la trata. Se trata
de mujeres de entre 19 y 50 años, supervivientes de la trata sexual y, en algunos casos, hijas de
supervivientes. Algunas de ellas seguían ejerciendo la prostitución al inicio del programa, no por
elección sino simplemente porque necesitaban alimentar a sus hijos. En algunos casos, los hijos
desconocían el pasado de su madre y el hecho de que habían sido explotados sexualmente.
Las experiencias que relataron fueron inéditas, al igual que este programa promovido por el Estado.
Dijeron que, por primera vez en sus vidas, habían empezado a vislumbrar oportunidades muy
diferentes a las que habían tenido hasta ahora.


Al principio era obviamente difícil que pudieran conectarse con sus sentimientos, con sus sueños,
con sus habilidades y destrezas dormidas, pero a través del trabajo vivencial, coordinado por
especialistas, trabajando en el aquí y el ahora, incluyendo trabajos de reconocimiento y relajación
corporal, visualizaciones, mapa de sueños, ejercicios para favorecer la autopercepción, el
autoconocimiento, la potenciación de las habilidades «anestesiadas» por estar en situación de
prostitución y sometimiento, un diario donde cada una tiene la posibilidad de escribir sus propias
experiencias en primera persona, sin ser juzgada ni enjuiciada; todo esto es lo que generó un
despertar en cada una de ellas de la posibilidad de reconstruir un proyecto de vida digno, elegido,
no impuesto.


Estos son algunos de sus testimonios a los cuatro meses de iniciado el programa:

«Me di cuenta de que puedo tener un sueño y que puedo cumplirlo»

«Puedo estudiar y dar un buen ejemplo a mi hijo«

«Este taller me da la oportunidad de sentirme acompañada, de sentir que alguien se preocupa por
«

«El dinero de este programa me es útil (en relación con el estipendio que se da durante un año)
pero quiero hacer algo, así que me convertí en contratista independiente y monté mi propio
quiosco
«

«Me gustaría ser alguien en la vida«

«Tenía miedo de que alguien me cuidara porque no sabía lo que era que me cuidaran»

«Antes de este taller no sabía lo que quería, he aprendido muchas cosas sobre mí misma«

«Puedo empezar a trabajar para conseguir mis sueños como tener una casa, una profesión y ser
feliz, pero lo primero que necesito es un trabajo digno
«

Saber que hay una luz de esperanza, una alternativa, una posibilidad de conseguir un trabajo digno
que les permita mantener una casa, una familia, los estudios de sus hijos, sin depender de los
subsidios para siempre, sino de unos ingresos generados por sus propios medios: eso es también lo
que nos permite reparar el daño que la prostitución ha generado en sus cuerpos y en sus mentes.

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El Obispo Carrara ofició la 14va Misa por una sociedad sin esclavos ni excluidos

El jueves 23 de septiembre se realizó la catorceava misa por una sociedad sin esclavos ni excluidos que iniciara Jorge Bergoglio justamente hace catorce años y de la cual La Alameda es una de las convocantes. La misa fue oficiada por el Obispo Carrara que denunció la esclavitud, la explotación, la indiferencia y desarrolló los conceptos que en Fratelli Tutti nos marca Francisco para reflexionar y actuar. También instó a la dirigencia política a poner en el centro de los debates y discusiones las prioridades de los últimos, los excluidos, los descartados.

La Alameda ofrendó barbijos realizados por las cooperativas del Polo Textil de Barracas con la leyenda NO A LA TRATA y también el Plan Bienal con las políticas públicas para la asistencia integral a los y las sobrevivientes de la trata y la explotación.

Aquí el momento de la ofrenda de La Alameda

Reproducimos la nota de la Agencia Télam

El obispo de Buenos Aires ofició una misa contra la trata, la explotación sexual y laboral

En el Día Internacional Contra la Explotación Sexual y la Trata de Personas, Gustavo Carrara ofició una misa en solidaridad con las víctimas.

Representantes de la Iglesia Católica, movimientos sociales y organizaciones de lucha contra la trata de personas pidieron este jueves por una “sociedad sin esclavos ni excluidos” y exhortaron a seguir trabajando «para abolir la explotación sexual y laboral«, en la décimocuarta edición de la Misa en Solidaridad con Todos los Excluidos y las Victimas de Tráfico y Trata de Personas.

En el Día Internacional Contra la Explotación Sexual y la Trata de Personas, el obispo de Buenos Aires Gustavo Carrara fue quien ofició la misa, un acto religioso que en el pasado fue encabezado por el entonces cardenal Jorge Bergoglio.

“Nos convocamos advertidos por el Papa Francisco que hay parte de la sociedad que es no solo excluida sino también descartable”, dijo Carrara y llamó a “hacer algo por ellos, responder a la miseria humana”.

Frente a quienes asistieron a la misa en la Plaza Constitución, Carrara aseguró que los “esclavos y excluidos siguen existiendo, son muchísimos en nuestra patria” y advirtió que la pandemia del coronavirus “agudizó la pandemia de la exclusión y la trata de personas”

Por su parte, el director del Comité Ejecutivo de Lucha contra la Trata y Explotación de Personas, Gustavo Vera, afirmó que esta misa tiene “un significado especial”, en la que se promueve “una comunidad organizada, en la que la misericordia se traduzca en políticas públicas concretas frente a uno de los delitos más aberrantes”.

En esta línea, Tamara Rosenberg, integrante del comité y de la Fundación La Alameda, cuyo fundador es Vera, dijo que es importante actualizar siempre las leyes ya que “el delito y el reclutamiento va mutando”.

Manifestó además que es necesario «visibilizar que la trata existe y que es importante detectarla y denunciarla”, y que “sólo se piensa en trata sexual y hay muchos casos de trata laboral que están invisibilizados”.

Por su parte, el padre Lorenzo «Toto» De Vedia, sacerdote de la parroquia de los Milagros de Caacupé de la Villa 21/24, pidió que “haya cada vez menos exclusión” y que «no existan más personas de primera, segunda o tercera”.

“Esta exclusión es el caldo de cultivo para el trabajo esclavo en talleres clandestinos, en mujeres, en prostitución, en chicos y jóvenes atrapados por la droga, en cartoneros y tantas otras”, advirtió De Vedia.

Durante la ceremonia estuvieron presentes curas de Parroquias del Decanato Boca-Barracas-Constitución, el Equipo de Sacerdotes para las Villas de Emergencia, el Departamento de Migraciones del Arzobispado de Buenos Aires y el Hogar de Cristo, el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y la Fundación La Alameda, entre otros.

En tanto, Esteban Castro, secretario general de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), señaló a Télam que la misa tuvo continuidad en el tiempo porque “una parte de la sociedad continúa excluida de los derechos laborales, a la vez que la trata de personas persiste también”.

El dirigente social cuestionó a “los sectores más concentrados de la economía, los que siempre ganan y no tienen sensibilidad hacia los más humildes” y resaltó “el compromiso que tiene un sector importante de la Iglesia Católica, muy consustancial con los sectores más humildes, donde se une la fe popular y la lucha de los pueblos”.

El obispo Carrara, alentó el “análisis crítico y librar a los más frágiles de la opresión”, para pasar de “una economía de la trata a una basada en la dignidad” en la que se debatan “las prioridades de los últimos”.

Instó además a ser “buenos samaritanos” y no “indiferentes viajantes, que no distraen la mirada y aceleran el paso”.

También pidió a quienes «tienen en sus manos erradicar este delito”, votar leyes «con presupuestos adecuados para las víctimas, para tener acceso a un trabajo vivienda y profesionales que los acompañen”.