«Economía de Francisco»: la Alameda presente en el evento internacional convocado por el Papa

En 2019, el Papa Francisco invitó a jóvenes de todo el mundo a participar del encuentro «Economy of Francesco». A tres años de aquella convocatoria, muchos de ellos, incluyendo al argentino y militante de La Alameda, Nicolás Del Mastro, se reúnen de forma presencial en la histórica ciudad de Asís. El evento principal tendrá lugar entre los días 22 y 24 de septiembre.

La Pontificia Comisión para América Latina (CAL), convocó a los jóvenes latinoamericanos para un encuentro previo, el 20 de septiembre, en la sede del organismo, en Vía de la Conciliación, a pocos pasos de la Plaza de San Pedro, en Roma. “El objetivo, como explica la teóloga argentina Emilce Cuda, Secretaria de la institución pontificia, es propiciar un espacio de conocimiento mutuo entre los chicos y chicas que se han visto solo los rostros en una pantalla. La iniciativa pretendía, a su vez, que logren la unidad continental por el cuidado de la casa común”, sostiene un artículo de Vatican News.

Entre los múltiples jóvenes que explicaron las iniciativas de las que forman parte en sus respectivos países, el militante argentino de La Alameda, Nicolás Del Mastro, explicó el trabajo de la Fundación Alameda, comprometida desde sus inicios con la erradicación del trabajo infantil y la trata de personas. Cabe recordar que dicha organización surgió en el contexto crítico de nuestro país de fines 2001 y comienzos de 2002, contando con el acompañamiento del entonces cardenal Jorge Bergoglio a partir de 2008-2009 ayudando en la «denuncia de los talleres clandestinos, de los prostíbulos y de los narcoprostíbulos y toda la mafiosidad en la ciudad de Buenos Aires».

La labor era de denuncia y de concientización, explicó Delmastro, poniendo límites al consumo y la compra de bienes producidos por trabajo esclavo.

La CAL también entregó a los jóvenes participantes en el encuentro un «Documento de los Movimientos Populares – Economía de Francisco», en el que los movimientos, las organizaciones y los militantes populares quieren hacer llegar su aporte a los jóvenes participantes de la reunión en Asís. Su intención es, como ellos mismos afirman en el texto, «aportar elementos para imaginar un sistema alternativo superador, erradicando la idolatría del dinero que estructura la economía global y nuestras vidas; dándole creatividad a la naturaleza, las mujeres y los hombres».

Los jóvenes, que son el ahora de Dios como ha insistido el Papa, agrupan sus propuestas en cinco grandes ejes que son: la ecología integral y bienes comunes; la democracia económica; tierra, techo y trabajo; educación, salud, comunicación y tecnología; soberanía, movilidad humana y paz.

«Los jóvenes, que son el ahora de Dios como ha insistido el Papa, agrupan sus propuestas en cinco grandes ejes que son: la ecología integral y bienes comunes; la democracia económica; tierra, techo y trabajo; educación, salud, comunicación y tecnología; soberanía, movilidad humana y paz. Entre los abundantes planteos, se encuentran, por ejemplo, cuidar prioritariamente los bienes de la naturaleza, aplicar una política mundial de descontaminación de los alimentos, garantizar la soberanía alimentaria de todos los pueblos, ejercer el pleno derecho a tener un trabajo digno por parte de la población adulta, garantizar el derecho de todos a acceder a la educación, promover un amplio debate sobre los principios de una matriz tecnológica al servicio de la vida humana y de la preservación del planeta», informa Vatican News.

La Alameda presentó un amparo colectivo contra la ordenanza que crea una “Zona Roja” en Mar del Plata

La fundación, con una larga trayectoria de actuación en causas judiciales contra la trata y la explotación sexual de personas, solicitó una medida de no innovar contra la ordenanza que dispone la creación de una «Zona Roja» en la localidad de Mar del Plata.

Néstor Escudero, en representación de la Fundación Alameda (por encontrarse su histórico titular, Gustavo Vera, desde el año 2020 en uso de licencia en dicha entidad, al estar a cargo de la Dirección Operativa del Comité de Lucha contra la Trata de Personas), interpuso el pasado viernes 9 de septiembre una acción de amparo colectivo en el fuero federal contra la ordenanza del Municipio de General Pueyrredón nro. 25.590, promulgada por el decreto 1597/22, y publicada en el Boletín Oficial municipal del 25 de julio pasado, mediante la cual, la intendencia local, promueve y fomenta la regulación de la prostitución y auspicia multas y cárcel a personas en situación de prostitución, lo cual choca con la legislación vigente, las convenciones internacionales que la Argentina suscribió, y además genera un ámbito de explotación sexual en la que la policía local, como ya ocurrió en otras épocas en Mar del Plata, se convierte en una suerte de proxeneta que «regula» y castiga a personas en estado de vulnerabilidad social.

El objetivo de la presentación es que se declare la inconstitucionalidad de la norma, ya que la misma “afecta derechos humanos contemplados en lo pactos internacionales incorporados a la Constitución Nacional, así como también las leyes 12.331, 26.362 y los artículos 125 bis a 127 del Código Penal”.

La Alameda solicita que se dicte una medida de no innovar «hasta tanto se resuelva el fondo de la cuestión», ya que «la aplicación de la norma causa gravámenes irreparables en el tejido social».

La fundación cuenta con una larga historia de lucha contra toda forma de esclavitud, servidumbre y trata de personas, y se encuentra habilitada para actuar en procesos judiciales, lo que ha venido haciendo en diversas causas en el fuero federal, como la que se lleva adelante contra Raúl Martins en el Juzgado en lo Criminal y Correccional Federal 1, Secretaría 2 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en la que se le reconoció el rol de querellante.

La ordenanza en cuestión resulta inconstitucional «por ser un acto público que lesiona, restringe, altera y amenaza, con ilegalidad manifiesta, los derechos y garantías reconocidos por nuestra Constitución Nacional, los diversos tratados internacionales incorporados a la misma y la normativa legal vigente citada», refiere la presentación.

La norma cuestionada «reconoce que las personas que ejercen la prostitución son criminalizadas, discriminadas y vulnerables. Se trata de víctimas a las que se pretende invisibilizar mediante la excusa de garantizar la convivencia» entre oferentes, consumidores y vecinos», y atenta «contra la posición abolicionista que asumió el Estado Argentino, al sancionar la Ley 12.331, que prohíbe en toda la República el establecimiento de casas o locales donde se ejerza la prostitución o se incite a ella».

«Las voces parlamentarias defendieron la prohibición de la prostitución reglamentada y el castigo penal a quienes regentearan casas de tolerancia. Del mismo modo en que se presenta el fenómeno en nuestros días, la existencia de casas de tolerancia y su regenteo o administración, condujeron al tratamiento de la mujer como cosa», sostiene la presentación judicial. Esta posición histórica “fue ratificada en 1999, cuando en Bangladesh, durante la Conferencia Mundial de la Coalición Contra el Tráfico de Personas, en coordinación con la Conferencia de Mujeres, se declaró el 23 de septiembre como Día Internacional contra la Explotación Sexual y la Trata de Mujeres, Niños y Niñas, en honor a la promulgación en la Argentina de la Ley 9143 conocida como ‘Ley Palacios’”.

La fundación explica que la postura Argentina fue robustecida cuando refrendó convenciones internacionales de jerarquía constitucional:

1-Convención para la Represión de la Trata de Personas y de la Explotación de la Prostitución Ajena (Decreto Ley nro. 11925),

2-Convención Americana de los Derechos Humanos (Pacto de San José de Costa Rica, Ley 23054),

3-Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (Ley 23179),

4-Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención de Belém do Pará, Ley 24632)

5-Convención Internacional contra el Crimen Organizado Transnacional (Ley 25632) junto al Protocolo de Palermo, a partir del cual se sancionan en la Argentina las leyes 26364 y 26842, que incorporan al Código Penal de nuestro país los artículos 145 bis y 145 ter, que castigan con prisión la trata de personas con fines de explotación, en la que se contempla la explotación sexual tipificada en lo artículos 125 bis a 127.

«Por otra parte, el municipio no se halla en condiciones de garantizar que no exista explotación sexual, ni que el crimen organizado no corrompa a las autoridades con poder de policía que controlen la zona. Debe resaltarse, además, que el fuero federal en Mar del Plata es una de las jurisdicciones en la que más fallos condenatorios se han dictado sobre trata de mujeres, niños y niñas. El hecho de crear ‘zonas seguras’ no hace más que agravar la situación que de por sí ya es grave, con el agravante de que si no ejercen la prostitución dentro del marco propuesto por el municipio, esas víctimas se vean en riesgo de ser multado o arrestados”, sostiene la presentación.

Explica la fundación que la ordenanza cuestionada “promueve desde el Estado una actividad que afecta la dignidad de las personas” al tiempo que “pone en peligro sus vidas”, ya que “resulta aún más grave que quienes lleven esta actividad de oferta sexual fuera de la zona fijada pueden ser privadas de su libertad revictimizando y estigmatizando a los más vulnerables”.

El amparo también se justifica considerando que “el colectivo afectado suelen ser personas de pocos recursos y extremadamente vulnerables en lo social y en lo económico hechos que pueden impedir el acceso a la Justicia”.

Néstor Escudero, actual titular de La Alameda, junto al Papa Francisco.

Se presentó en La Alameda el libro “El Papa Francisco y la Doctrina Social de la Iglesia”

Con la presencia del autor, José Márquez, del obispo auxiliar, Gustavo Carrara y del fundador de La Alameda, Gustavo Vera, se presentó el libro que compila las encíclicas, exhortaciones, homilías y discursos del Papa Francisco y su conexión directa con la Doctrina Social de la Iglesia y el documento de Aparecida

Este jueves 8 de septiembre se presentó en la sede porteña de La Alameda el libro de José Márquez, «El Papa Francisco y la Doctrina Social de la Iglesia», una obra que compila temáticamente discursos, encíclicas y exhortaciones del Papa Francisco en sus primeros cinco años de Papado (2013 – 2018).

En el evento, además de su autor, José Márquez, compartieron la presentación de la obra: Gustavo Vera, fundador de La Alameda y quien realizó el prólogo del libro; y el obispo auxiliar de Buenos Aires y vicario episcopal para la Pastoral en Villas de Emergencia, Gustavo Carrara.

En relación a la obra, el propio Papa Francisco expresó en una misiva con fecha de marzo de este año: «Anhelo que llegue especialmente a los jóvenes y dirigentes de todos los ámbitos, para que puedan valorar la importancia y la actualidad de la doctrina social de la Iglesia en los nuevos desafíos que se presentan. Dios quiera que todos, en el lugar que nos toque, podamos ponerla en práctica con responsabilidad en favor de la humanidad, por encima de los intereses personales, cuidando siempre de privilegiar a los más débiles».

En la presentación, Gustavo Vera sostuvo: “estamos muy contentos de hacer esta presentación en este lugar sencillo, humilde, en el que junto al padre Bergoglio compartimos tantas luchas contra la trata y la esclavitud, un lugar muy querido por él. Presentamos un libro, que no es un libro de opinión sobre lo que dice Francisco, sino una precisa y exhaustiva clasificación temática de todo lo que el Papa ha dicho en sus primeros años de magisterio. “

”Lo que hizo Márquez fue ordenar la biblioteca, recopilar las encíclicas, las homilías, las exhortaciones, los discursos del Papa en el período de cinco años que va de 2013 a 2018 y dividirlos temáticamente, de manera que sean accesibles y fáciles para cualquier persona que quiera conocer el pensamiento del Papa sin intermediarios”, añadió.

Vera relató que “fue un hecho providencial que nos hayamos podido conocer con Pepe. Cuando lo vimos a Francisco le llevamos el borrador de este libro, y a los nueve días le mandó una carta a José Márquez , que está publicada al comienzo, y donde habla de una ‘recopilación exhaustiva y precisa’ y donde llama a los jóvenes a conocer la coherencia y la continuidad entre la Doctrina Social de la Iglesia, el documento de Aparecida y los mensajes de Francisco, y naturalmente con el Evangelio”.

Y luego reflexionó sobre el contexto actual del papado de Francisco: “Por eso, en estos tiempos en que algunos medios de comunicación, vinculados al Complejo Industrial Militar, o vinculados con las petroleras, o con los intereses de la tiranía del dinero, o del consumismo desenfrenado, que tienen que ver con la cultura del dios Dinero, demonizan a Francisco y lo quieren presentar como una especie de Papa que se aleja de una doctrina, el libro demuestra que en realidad la defiende con total y absoluta consecuencia, no solamente con las palabras sino también con los hechos, con el cuerpo y con su ejemplo, viviendo en una humilde habitación en Santa Marta, renunciando a cualquier tipo de privilegio, siempre poniendo el centro en los pobres, en la periferia. De sus viajes se evidencia claramente la preferencia por la periferias, en un mundo tan complejo donde hoy lamentablemente tenemos una guerra horrorosa, de rapiña, donde de un lado buscan quedarse con el granero de Europa y del otro lado también persiguen apropiarse de los minerales, el petróleo, etc., una guerra insensata, que no solamente provoca muertes, sino que además provoca una aceleración de la destrucción del planeta, a partir del reverdecer de las industrias petroleras y de la fabricación de armamentos. El mensaje de Francisco es una luz de esperanza en medio de las tinieblas, que nos llama a volver a las raíces, como el Buen Samaritano, con la actitud solidaria frente a los heridos que están a los costados del camino, frente a la cultura del descarte, que cada vez excluye y esclaviza más”.

Para finalizar su alocución, Vera explicó: “Hay tres relaciones rotas que Francisco llama a reconstituir: primero la relación con Dios, que no es el dios Dinero, sino el Creador de todas las cosas, segundo la relación entre nosotros, la fraternidad humana, y, en tercer lugar, el cuidado de la Casa Común, el hecho de que comprendamos que nuestro paso por la Tierra, es como dirían los boy scouts: para dejarla mejor de como la encontramos, y no como hacemos ahora para destruirla con el fenómeno del cambio climático, a partir de la emisión de carbono permanentemente, que ahora se ha incrementado, a consecuencia de la excusa infernal de la guerra. Tenemos que tener solidaridad intergeneracional. Hoy estamos atravesando momentos cruciales en la Humanidad”.

Por su parte, el obispo auxiliar Gustavo Carrara sostuvo: “Este libro tiene la belleza de lo sencillo, de ir a lo esencial, de decirnos que hay que leerlo a Francisco sin glosa, ir a los textos, y acá están clasificados una serie de temas sobre los cuales Francisco a través de sus encíclicas, exhortaciones apostólicas, homilías, va haciendo referencia. El libro empieza con conceptos del Concilio Vaticano II, y Francisco está aplicando el espíritu de este concilio. Francisco habla de la sinodalidad en la vida de la Iglesia, que está desde el comienzo, hace 2000 años, y que es una Iglesia que se pone a la escucha y que busca hacer un camino juntos, y por ahí el gran desafío es cómo escuchar a los más frágiles, a los que la sociedad no tiene en cuenta. Y no decirles qué tienen que hacer, sino en una escucha muy parecida a la escucha de Jesús, que cuando camina va rodeado por una multitud, no se deja marear por esa multitud, pero escucha un grito al borde del camino y frena su caminar y le pide a sus discípulos que lo acerquen a este mendigo ciego, Bartimeo, que termina diciendo ‘Jesús ten piedad de mí’ y Jesús en lugar de darle una parábola le dice ‘qué querés que haga por vos’, o sea, cuál es tu sufrimiento, cuál es tu dolor. Una Iglesia que busca ser camino y que se aboque a la escucha. Tal vez su desafío más importante es cómo escuchar a los más frágiles, que habitualmente una sociedad que descarta no tiene ganas de escuchar”.

La presentación fue cerrada por el autor, José Márquez, quien expresó: “Yo sostengo que Francisco es una bisagra en la historia de la Iglesia y de la Humanidad. No es un llanero solitario. No es un inventor de temas. Francisco repite con coherencia el mensaje evangélico y del Concilio, que es la asamblea mundial de obispos y cardenales, así como Aparecida es lo mismo trasladado a Latinoamérica y el Caribe. El Vaticano II consagra como mensaje evangélico central a los pobres, que están en el corazón del Evangelio. Aparecida es durísima en sus conceptos, dice que en la defensa de los derechos de los excluidos se juega la fidelidad de la Iglesia a Jesucristo. Y Francisco le pone la frutilla a la torta: la opción por los pobres es una categoría teológica y avanza, usa el término luchar, ‘hay que trabajar y luchar para eliminar las causas que dan origen a la pobreza y al hambre’. No es suficiente con sentir el dolor, hay que eliminar las causas. Es una obligación moral, es un deber, para los católicos y para todos los hombres de buena voluntad. ¿Cuál es el camino? El compromiso político es el camino, porque es la expresión más sublime de la caridad, lo expresó Pío XI en 1927, lo repite Pablo VI, lo repite Aparecida, lo repite Benedicto XVI, y ni qué hablar, Francisco. ¿Y cómo se expresa hoy ese compromiso? Francisco dice: “trabajemos por la paz, no por la guerra, trabajemos por el amor, no por el odio y la violencia”, ese es el camino que hoy en esta realidad mundial, de guerra, y en esta realidad Argentina, de violencia, tenemos que llevar adelante, sin miedo. Orar por la paz, movilizarnos por la paz, salir a la calle. Francisco va señalando el camino, pero no solo Francisco. El Concilio en la ‘Gaudium et spes’ lo dice claramente, pide que los creyentes colaboren con todos aquellos que persiguen los mismos fines, en la construcción de un mundo mejor. Francisco cita como ejemplo de esa unidad al Martín Fierro: “los hermanos sean unidos”. Y dice “encontrarnos, aunque pensemos distinto, porque hay algo que es superior a nosotros, es la grandeza de nuestro pueblo y de nuestra Patria que tenemos que crear”. Y así entonces vamos a encontrar la respuesta a esa pregunta que Francisco nos formula: ‘¿para qué vivimos, por qué estamos en este mundo?’”