La Alameda en Rosario: incansable labor contra el narco y el crimen organizado

La Fundación La Alameda de la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, se constituyó un 25 de noviembre de 2013, un lunes feriado, cuando se realizó una gran convocatoria con distintas organizaciones de la sociedad civil y política en el círculo católico de obreros de esta ciudad. En dicha ocasión participaron como oradores, entre otros, la hermana Martha Pelloni, de Infancias Robadas y Gustavo Vera, de la Fundación Alameda, lanzando la Red Anti Mafia Rosario, encuentro contra el crimen organizado. Luego de varias reuniones, en enero del año siguiente, se realizó una denuncia judicial contra una jueza de Rosario por no actuar tras el asesinato mafioso del empresario narco Luis Medina. Con el tiempo esta jueza fue condenada por mal desempeño, un hecho que ocurría por primera vez en la provincia.

Ese mismo año, La Alameda, junto a familiares de víctimas, comenzó a ubicar cruces blancas por justicia una vez por mes, un mecanismo por el que se visibilizaba la cantidad de muertos, logrando resonancia en medios nacionales.

Con el objetivo de promover las denuncias sobre búnkeres del narcotráfico, se colocaron buzones para que las personas pudieran hacerlo anónimamente. Uno fue en el Arzobispado de la ciudad de Rosario, para que la Iglesia también recibiera y se comprometiera con las denuncias de los fieles.

La Alameda denunció al ex gobernador Antonio Bonfatti, y a su ex ministro de Seguridad, Raúl Lamberto, por escuchas telefónicas que los vinculaban con la banda narco “Los Monos”, tramitada en fuero federal pero nunca del todo activada por el Poder Judicial.

Se han realizado innumerables marchas, junto a otras organizaciones, para paliar la inseguridad de los distintos sectores y barrios de la cuidad. Una de las primeras fue “Rosario No Esperes”, con el slogan “si paramos la corrupción paramos las muertes”. Más tarde, una de las más grandes, denominada “Rosario Sangra”, donde dos marchas en 2016 convocaron a más de 80.000 personas. Luego de esta última movilización, La Alameda junto a la Red Anti Mafia presentó un proyecto en el Concejo Municipal de Rosario para los familiares de víctimas, que fue aprobado y fue así que se creó la Secretaría para la Asistencia a los Familiares de Víctimas de la Inseguridad.

También se realizó el “Mapa del Delito” de Rosario, marcando en ese momento más de 115 búnkeres con denuncias de la gente, recibiendo La Alameda la felicitación de la Gendarmería Nacional por la información que se logró obtener de esa manera.

Cuando se creó la Ley provincial 13297 de Emergencia en Seguridad en Santa Fe, postulaba la creación de 4 centros de rehabilitación: uno en Reconquista, uno en Santa Fe, uno en Rosario y otro en Venado Tuerto. En esa ocasión, el gobernador vetó la creación de los centros de rehabilitación para jóvenes con problemas de adicciones, por lo que la Red Anti Mafia juntó miles de firmas apoyando la creación de los centros de rehabilitación, las que fueron entregadas al presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia.

Desde los orígenes se viene trabajando con los familiares de las víctimas de la inseguridad, acompañando el reclamo social, facilitando la asistencia psicológica, la asistencia alimentaria, y en algunos casos, el acceso a la vivienda propia.

También se han realizado denuncias por sustracción de bebés, como en la localidad de Zaballa, cerca de Rosario, cuando una mujer de bajos recursos padeció este hecho y, a pesar de contar con muchas pruebas e indicios, no logró ser escuchada por el Poder Judicial.

Otra actividad de la Fundación La Alameda en Rosario, es un programa radial semanal “El Bien Común”, que se viene transmitiendo ininterrumpidamente desde julio de 2014. En este programa, que se emite por AM 1090 de esta localidad, se cuentan las novedades de todas las fundaciones La Alameda a nivel federal.

En Rosario se organizó el 4to. Congreso Anti Mafia los días 28 y 29 de abril de 2016, en el que participaron jueces, fiscales, periodistas, organizaciones de la sociedad civil y familiares de víctimas, en sucesiones que duraron 8 horas diarias.

La Alameda participa también en el Foro de Adicciones de Rosario, con acciones y propuestas para sacar a los jóvenes de la situación de adicción.

Dentro del campo de la lucha contra la droga, la Fundación Alameda de Rosario ha viajado a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para manifestarse frente a la “Casa de Santa Fe” con el fin de reclamar por la crisis de inseguridad que existe en la provincia.

También se han llevado a cabo denuncias por narcotráfico en otras localidades, como Sunchales, que llegó a ser denominada “pueblo narco”, por la cantidad de búnkeres, casinos clandestinos y narco-prostíbulos.

En el marco de la causa por los “aportantes truchos” en las campañas del PRO de los años 2015 y 2017, se presentó un informe provincial donde se detectaba este tipo de operativas, lo que fue denunciado debidamente al Poder Judicial.

La Fundación Alameda también participa en la multisectorial 21F de Rosario y Santa Fe. En esa instancia se ha venido trabajando con diversos organismos, principalmente sindicatos de la ciudad y la provincia.

Dentro de la importante tarea social, se acompaña al hogar para hombres adultos en situación de calle de la Asociación Civil Sin Fines de Lucro Santa Josefina Bakhita, llevada adelante por el compañero Roberto.

A partir de estos últimos años, la Fundación Alameda en Rosario se ha constituido también dentro del Comité Ejecutivo de Lucha contra la Trata que lleva adelante Gustavo Vera, por lo que la Región Centro está dirigida por un compañero de nuestra institución.

Alameda 20 años: testimonios musicales

Marta Pizzo (compositora de tango) y el Padre Cesar (el cura rockero) nos dejan su saludo y sentimientos por La Alameda.

Un vínculo que también se hizo canción: en este video el tango «8 horas punto» y el tema «La moto y la catedral «

#Alameda20Años #TestimoniosMusicales

Repudio a la represión en Adalgalá

Desde La Alameda expresamos nuestro repudio a la represión ejercida por la policía de la provincia de Catamarca contra los manifestantes de la población de Choya y del pueblo de Andalgalá, que se expresaban en rechazo al proyecto de megaminería de la empresa Minera Agua Rica-Alumbrera, y en defensa del agua.

El conflicto se suscitó luego de que la fuerza de seguridad custodiara el paso de vehículos de la empresa por la ruta que va al emprendimiento minero, donde ambientalistas realizaban un corte en cercanía de Minas Capillitas, a más de 3000 msnm.

Exigimos el cese de la violencia como vía para la resolución de los conflictos, esperamos prime la racionalidad y se retome el camino del diálogo con las partes afectadas, en pos de una comunidad organizada bajo un modelo productivo que resulte justo, inclusivo y sustentable.

De la sucesión de conflictos se deriva que el modelo extractivista no puede imponerse a cualquier precio, sin atender, de común acuerdo, a los reclamos de los distintos actores de la comunidad.

Cabe siempre recordar que el agua es un insumo esencial para la vida, sea tanto para el consumo humano, como para la actividad productiva tradicional de los pueblos. El cuidado de la Casa Común es una responsabilidad de todos.

En este sentido, hacemos nuestras las palabras del Papa Francisco: “la minería, como cualquier actividad económica, debe estar al servicio de toda la comunidad humana”, para esto, es importante considerar que «en el debate, la población local debe tener un lugar privilegiado, que se pregunte qué es lo que quiere para sí misma y para sus hijos, y que pueda tener en cuenta los objetivos que trascienden el interés económico inmediato» (Laudato si’, 183). Debemos «darnos cuenta de que lo que está en juego es la dignidad de nosotros mismos. Somos los primeros en estar interesados en heredar un planeta habitable para la humanidad que vendrá después de nosotros» (LS, 160). Por todo ello, «para no repetir los graves errores del pasado, las decisiones hoy no deben tomarse sólo teniendo en cuenta las perspectivas geológicas o los beneficios económicos de los inversores y de los Estados. Es indispensable e inevitable un proceso decisorio nuevo y más consciente que tenga en consideración la complejidad de los problemas en cuestión en un contexto de solidaridad. Ese contexto requiere, ante todo, que se garanticen a los trabajadores los derechos económicos y sociales en pleno respeto de las normas y las directrices de la Organización Internacional del Trabajo. Del mismo modo, es indispensable que las actividades extractoras respeten las normas internacionales sobre la protección del ambiente» (Mensaje del Papa por la Jornada de reflexión sobre la industria minera, 7 de septiembre de 2013).

Buenos Aires, 4 de mayo de 2022.