Tuberculosis a niveles de África en la Ciudad de Buenos Aires

22 12 2009

Los niveles de infección en el sur de la Ciudad se comparan con los de las regiones pobres de África. Un informe del hospital Piñero deja en evidencia las trágicas consecuencias del régimen esclavista que utilizan las grandes marcas de ropa.

Por Lucas Schaerer (publicado en el semanario Noticias Urbanas)

La eliminación de decenas de camas en el hospital Muñiz durante la última dictadura, el desarme de los controles sanitarios en la frontera durante los noventa y la actual impunidad judicial para la industria textil esclavista deja un saldo sanitario de alto riesgo para los porteños. Noticias Urbanas accedió a un informe elaborado en el hospital Piñero, denominado “Veo, veo ¿qué ves?: tuberculosis ¿otra vez?”, que deja en evidencia cifras alarmantes.

En el área programática del hospital Piñero (el sur de la Ciudad) se detectó una tasa de infección de tuberculosis de 141.46 cada 100 mil habitantes (en 1999 era de 33.1 cada 100 mil habitantes). El promedio nacional es de 50 casos cada 100 mil (años atrás era de 30 cada 100 mil). Leyó bien. El sur de la Ciudad concentra la tasa más alta de tuberculosis de toda la República Argentina, junto con el Chaco impenetrable. Del análisis de 251 planillas surge que el 50.50 por ciento de los pacientes son de la Ciudad y el resto del conurbano bonaerense. De los casos de la Ciudad, 2.155 registrados el año pasado, 406 (el 37.3 por ciento) pertenecen al área programática del Piñero. En la conformación de este escenario pavoroso, juegan un rol preponderante los talleres textiles que operan clandestinamente en la Ciudad y abastecen con mano de obra inmigrante y esclava el trabajo requerido por las grandes marcas de indumentaria.

“Todos sabemos que la tuberculosis está relacionada con la pobreza, falta de alimentación, hacinamiento y tipo de trabajo. En esta área hay mucho trabajo esclavo por los talleres de costura y esto hace que se dificulte el control de esta enfermedad”, señaló al mensuario Mundo Hospitalario Zulma Pisera, médica pediatra con orientación en neumología. La doctora detalla en el diario de la Asociación de Médicos Municipales que “en los últimos dos meses tuvimos dos chiquitos en una misma escuela con tuberculosis grave, y el mes pasado de otra escuela. Esto habla de que la enfermedad no está controlada”.

El informe del Piñero fue elaborado por la jefa de Microbiología, la jefa de Neumofisiología, una bioquímica especialista en tuberculosis y otra pediatra orientada en neumofisiología. “Las cifras son similares a las de África subsahariana o a las del Impenetrable Chaqueño”, confirmó a Noticias Urbanas Lucrecia Campos, neumofisióloga, quien describe el trabajo con pacientes reducidos a la servidumbre en los talleres textiles: “Es muy difícil acceder a esta población. Los pacientes no dan las direcciones exactas de donde viven, y tampoco se puede entrar a los talleres. En esta zona hay cada vez más migración, y cuando llegan, engañados con la promesa de trabajo, de lo primero que se enteran es de que están enfermos; y al evaluarlos nos damos cuenta de que padecen tuberculosis desde hace seis meses, por ejemplo, y han venido en un micro durante 36 horas, siendo bacilíferos positivos, o sea, contagiando”.

TALLERES DE LA MUERTE

Hace por lo menos una década, según la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, fue instalada una industria textil basada en talleres camuflados en viviendas. “La clave económica son los intereses de los fabricantes de ropas. Con este sistema de subcontratación no pagan impuestos, cargas provisionales, y sobre todas las cosas, las responsabilidades (ley 12.713, regula el trabajo domiciliario) de la explotación salvaje.

Resisten los grandes fabricantes y cuentan con el apoyo del Estado nacional y Ciudad por omisión”, dice en la megacausa en manos del juez Julián Ercolini, quien debe investigar a marcas de ropa de primer nivel (ver recuadro). Un negocio que supera los 700 millones de dólares al año. El régimen neoesclavista de producción textil, como lo llama el abogado de la Defensoría y reconocido especialista en trata y trabajo forzoso, Mario Ganora, ha dejado una cruel huella en el sistema de salud porteño. Hace tres años que el abogado Ganora aportó con la firma de la defensora del Pueblo porteña, Alicia Pierini, una investigación realizada por el Instituto “Profesor Dr. Raúl Vaccarezza” de la Universidad de Buenos Aires. Este trabajo titulado “Inmigración y tuberculosis” da cuenta que “los pacientes que provienen de países con alta tasa de proporción de tuberculosis (Bolivia y Perú) se infectan en su país de origen y las condiciones sociales locales favorecen el desarrollo de la enfermedad”.

Tres años después del informe presentado en la Justicia federal, el panorama empeoró, tal como expresa el estudio realizado por personal del hospital Piñero.

LAS VÍCTIMAS

Martina Amachuy tiene una hija de cuatro años con tuberculosis. La entrevista con ella tiene lugar en La Alameda, un bar recuperado que desde hace siete años es sede de una cooperativa de costureros que lucha contra el trabajo esclavo. “Mi hijita, a los dos años y medio, se contagió. Yo no lo sabía pero los costureros que la alzaban y besaban en casa la contagiaron”, arranca Martina. Ella alquila una pieza en una casa que a su vez tiene un taller clandestino. Allí viven 25 personas. “Esos costureros no lo hicieron de maldad. Quizás ni ellos sabían que tenían tuberculosis. Pero mi hijita ahora se enferma todo el tiempo. La enfermedad la debilita. Pasa un mes y puede estar bien. Pero vuelve a caer si cambia el clima. Hay que ser muy cuidadosos con la comida.”
Martina, madre soltera y respaldada por su hermana Santuza, asegura que muchos padres no cumplen con la planilla de atención, cuidados y visitas al hospital. “Muchos prefieren seguir trabajando. Es que dicen que pierden tiempo en el hospital, y lo mismo para anotarlos en los jardines de infantes. Hay muchos que dejan a sus hijos en el taller. Dicen que necesitan trabajar y así es que desatienden a sus hijos.”
Amachuy cuenta que la directora del jardín del parque Avellaneda, ubicado a pocas cuadras de La Alameda, le pidió silencio respecto a la tuberculosis. “Es por la paranoia de los padres”, se justificó la directiva. Martina revela este dato en otro momento de la entrevista. Alrededor suyo otras costureras inmigrantes escuchan y opinan. Olga Cruz, referente de la cooperativa, dice que la directora no debe hacerla callar. Que se debe hacer algo. Y le dice a Martina que hable acerca de la chica que falleció por tuberculosis en su casa.

A Martina se le había preguntado previamente si había conocido otro caso de tuberculosis además del de su hija. En ese momento ella lo negó. Ahora, con Olga dejándola en evidencia, se anima a contar todo. “Hace tres meses murió Mariam. Terminó en el hospital Muñiz. Tenía 19 años. Ella era yerna del tallerista. La esposa del tallerista, Teodora, le pegaba a Mariam. Además las horas de trabajo y las condiciones… Es muy pequeño el taller. Vivimos en condiciones horribles. Tienes que verlo. Las piecitas, sus ocho máquinas… y los jóvenes que son costureros no dicen nada. Le dan mucho a la bebida y puro hip hop.”

De Martina se apodera un espíritu de emancipación. Los cinco años que lleva en La Alameda no fueron en vano. “Yo me he puesto firme. No quiero más insultos ni falta de respeto. Siempre hay problemas con el agua, que usamos mucha para lavar la ropa, el gas y la luz. Si nosotros estamos pagando lo que gastan sus máquinas… Muchas otras mujeres viven allí pero trabajan en otros talleres. Yo ya le advertí al tallerista que no siguieran abusando. Hasta la policía ha venido y cobrado mil pesos de multa. Los policías dijeron que así, en esas condiciones, no se puede vivir, pero ellos siguen igual. Ya le dije a Teodora que iba a hacer ingresar a la prensa. Que yo misma iba a abrir la puerta para que vieran cómo vivimos. Ella se abusa. Hasta los hijastros lo saben. Diego, el hijo del tallerista, se lo ha dicho”. Diego es el viudo de Mariam y quien quedo a cargo de sus dos hijos chiquitos.
Martina relata que después de morir Mariam en el hospital Muñiz nadie inspeccionó el taller donde vivía y trabajaba la chica. “Pensé que la prensa y la policía iban a venir pero no pasó. Nadie vino, ni los médicos”. La casa-taller, que al parecer cotiza para la seccional del barrio, se ubica a pocas cuadras de La Alameda, y Noticias Urbanas fotografió su fachada. Está en Martínez Castro 1141.

Simona Velazco, la mayor de las costureras, se ubica en la punta de la cooperativa. Al principio no decía una palabra. Tampoco quería fotos. Una vez transcurrida la charla entre las costureras, larga prenda y de la más dolorosa: la muerte de su hijo por tuberculosis.

“Imber tenía 19 años. En abril de 2007 murió. Vómitos, fiebre, decaimiento. Imber, cuando podía, comía, pero lo botaba. Las enfermeras de la salita venían a La Alameda. Pero mi hijo no quería verlas. Estaba en el taller de un coreano. ‘Mami, necesitamos pagar el alquiler. No puedo ir’, me decía. Transpiraba mientras trabajaba. No quería entrar cuando fuimos a la salita. Se negaba, hasta llegó a tener visiones. Pude ir al final con él a la salita. Dos horas estuvimos esperando y los médicos no vinieron. ‘Mami, pedí permiso al coreano y me va a descontar’, me dijo, y se fue de la salita”. La tuberculosis de Imber llegó a su cabeza. “Los ojos se le volteaban. Yo usaba una pieza con todos mis nueve hijos juntos; platos, cubiertos, todo junto, porque cuando a Imber lo hice aparte, como dijo la doctora, él se enojó.” Cuenta que en el caso de su hijo toda la familia fue revisada y hay constancia de eso en el colegio. “En los colegios siempre saben pero ellos también callan, o nos dicen a nosotros que no digamos nada”.

Deasy Cahuapasa, otra de las costureras que fue reducida a la servidumbre en un taller textil, cuenta que en la escuela 17 D.E. 11 hubo un caso de tuberculosis hace un tiempo. “Después de eso analizaron a todos los chicos de séptimo grado y nada más.”

El centro de salud está a una cuadra de La Alameda, dentro del parque Avellaneda. Pero a la esquina de Directorio y Lacarra, donde se ubica la sede de la organización por la que pasan cientos de costureros a denunciar o reunirse, no ha llegado ni un sólo folleto o afiche que remita a la enfermedad silenciada.





Marcha por trabajo decente para todos los cartoneros

21 12 2009

La Alameda convoca a marchar junto a los compañeros del MTE al Gobierno de la Cuidad. Este LUNES 21 a las 18 hs. en BOLIVAR Y AV. DE MAYO.

SALIMOS DE LA ALAMEDA ( Lacarra y Av. Directorio) EN MICRO A LAS 16 HS.

 

Sin Cartoneros no hay “Basura 0”

Por un 2010 sin Excluidos

Trabajo Decente para Todos los Cartoneros en la Ciudad

El lunes 21 de diciembre, el Movimiento de Trabajadores Excluidos y las cooperativas de cartoneros de la Ciudad de Buenos Aires marchamos ante el poder legislativo y el poder ejecutivo para reclamar que, en vísperas del bicentenario, se cumpla con el mandato de la Constitución, la ley 992, la ley de Basura 0, los tratados de derechos humanos y sociales, y las promesas de mejora realizadas por el Gobierno de la Ciudad.

Reconociendo los importantes avances en materia de reciclado e inclusión social durante el año, luego de casi una década de lucha consecuente por políticas publicas para el sector, todavía hay más de 3000 cartoneros fuera del programa y las condiciones de trabajo de los que sí participan distan de ser óptimas. Las cooperativas y organizaciones cartoneras demostramos durante el 2009 nuestra capacidad de trabajo y aporte para cumplir con las metas de Basura 0 (y de Exclusión 0), logrando:

  • · Reciclar mas de 600TN diarias en la recolección diferenciada puerta a puerta, evitando el enterramiento y la contaminación, ahorrando los costos de recolección, transporte, transferencia y enterramiento al erario publico, y aportando al cumplimiento de la Ley Basura 0.
  • · Incrementar la cantidad de toneladas recicladas en la recolección diferenciada de  grandes generadores mas de 10 veces (de 2 TN por día en 2008 a más de 25TN diarias en la actualidad), lo que permitió la reactivación de los Centros Verdes.
  • · Reducir el trabajo infantil: mas de 400 pibes cartoneros dejaron las calles, 150 de ellos asisten a la Escuela Vespertina “Amanecer de los Pibes”
  • · Incorporar a más de 2000 cartoneros al “monotributo social” de forma tal que accedan a registración labora, aportes jubilatorios y obra social.

 

Sin embargo, a pocos días de las fiestas, la incertidumbre nos desespera. Pese a las palabras y promesas informales, el Gobierno no se ha expedido oficialmente sobre la continuidad, ampliación y profundización del programa de Reciclado con Inclusión Social ni la legislatura ha sancionado la ley de Gestion Social de Recoleccion Diferenciada.  Queremos continuar colaborando con las metas de Basura 0, pero en condiciones dignas de trabajo, con derechos sociales y el debido reconocimiento.

Concretamente, reclamamos:

  • · Renovación y cumplimiento de los convenios vigentes con los cartoneros y sus cooperativas que ya están en el programa Reciclado con Inclusión Social actualmente.
  • · Incorporación durante el 2010 de todos los cartoneros de la Ciudad al programa.
  • · Ingreso mínimo garantizado por arriba de la línea de indigencia: 650 pesos de incentivo para todos los trabajadores que respetan las normas estipuladas por el programa (estar empadronado, usar credencial y uniforme, no generar suciedad, no trabajar con menores). Es importante destacar que esta suma representa menos de lo que cada cartonero le ahorra a la Ciudad en enterramiento en rellenos sanitarios y el enorme pasivo ambiental que genera).
  • · Sanción de una ley de higiene urbana que establezca la Gestión Social de la Recolección Diferenciada,

 

Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE)

Cooperativa “El Álamo”

Cooperativa “El Ceibo”

Cooperativa “Recuperadores del Oeste”

Cooperativa “Las Madreselvas”

Cartoneros Zona Norte (ex Tren Blanco)

CONTACTOS: 

Juan Grabois (MTE) 1563843877

Sergio Sánchez (MTE) 1541649515  

Alicia Montoya (Álamo) 1535486563

Cristina Lascano (Ceibo) 1554295724





Río Gallegos: Allanan bares que camuflan prostíbulos

20 12 2009

La Opinión Austral publicó en el día de ayer, sábado 19, el siguiente artículo:

 

Por las denuncias de la Alameda, el viernes por la madrugada se realizaron 20 allanamientos en Río Gallegos ordenados por el Juzgado Federal en los que se clausuraron 8 bares truchos, se rescataron 8 jovencitas menores de edad y aún no se ha informado respecto a victimas de trata mayores.

Los procedimientos se efectuaron ayer en horas de la mañana y estuvieron a cargo de Gendarmería. Se retiraron de algunos locales personas menores de edad. El operativo habría sido ordenado desde Buenos Aires y a raíz de presentaciones formuladas por la Fundación La Alameda. Se desconoce la cantidad de personas que pudieran estar detenidas, como así también si hubo rescate de

El procedimiento fue realizado ayer en horas de la mañana por efectivos de Gendarmería, quienes habrían recibido la orden desde Buenos Aires y estaría relacionado con presentaciones formuladas por la Fundación La Alameda.
Los allanamientos fueron en 20 bares, de los cuales ocho fueron clausurados, según la información que pudo obtener La Opinión Austral es que de los locales nocturnos se retiraron ocho jovencitas menores de edad, pero lo que no se confirmó fue si hubo rescate de alguna víctima de Trata.
Al cierre de esta edición también se desconoce si hay personas detenidas en el marco de la ley de Trata de Personas, ya que todo el operativo se llevó a cabo con un gran hermetismo.
Además, se pudo saber que este nuevo operativo es la continuidad del cierre de las “Casitas de Tolerancia”, y se habría realizado a raíz de la ampliación de la denuncia de Gustavo Vera, integrante de la Fundación La Alameda.

Recordemos


Ya anteriormente la Fundación La Alameda tuvo una participación central en lo que fue la clausura de “Las Casitas” en Río Gallegos y meses atrás, regresó a la ciudad para ampliar su presentación, ante lo que ellos consideraban el traslado de “Las Casitas” bajo la fachada de bares con alternadoras en distintas partes de la ciudad.
Cabe resaltar que el cierre de “Las Casitas” fue un operativo inusual ya que el mismo no tenía antecedentes desde la existencia misma de los prostíbulos, debido a que sólo se habían efectuado requisas en busca de droga.
El mismo fue ordenado por la juez Ana Cecilia Álvarez quien se encuentra a cargo del Juzgado Federal, con la colaboración de Prefectura Naval, Gendarmería y Policía Federal, quienes hicieron su entrada al lugar de forma violenta y detuvieron a unas 100 mujeres. Y el operativo fue ordenado en forma simultánea para evitar los preavisos y la modificación de los escenarios, dado que la orden principal fue la búsqueda de droga, menores ejerciendo la prostitución y mujeres retenidas contra su voluntad.

El después
Pasaron seis meses de la clausura de las casas de tolerancia, donde alrededor de 120 mujeres de distintos lugares del país ejercían el oficio más antiguo del mundo. En el sector se encontraban alrededor de 29 locales nocturnos, distribuidos a lo largo de dos manzanas.
Durante estos días, en la ciudad se escuchó un fuerte rumor de la reapertura de los locales nocturnos, con respecto a este tema el móvil de LU 12 Radio Río Gallegos dialogó con la doctora Jovita Vivar, representante de algunos de los propietarios de las casas de tolerancia, quien manifestó que “no, no vuelven a abrir, la jueza federal dijo que continúa la clausura, ya que los delitos son por Trata de Persona que requieren mucha prevención. De todas maneras, volvimos a realizar una presentación con mis clientes pidiendo una audiencia, ya que no hay novedades y que la investigación no avanza, pedimos que reabran de nuevo los cabarets, pero ella entiende que no es así, y por lo tanto tendremos que seguir esperando para la resolución. De todas maneras, entiendo que trabajando en el derecho penal pasaron seis meses y como cualquier persona, sabemos que pasa un determinado tiempo y las pruebas mueren”.
Además, continuó aseverando que “creo que mis clientes pagan por pecadores, esto fue algo mediático, ya que estuvo dirigido por la Fundación Alameda y creo que la fundación se trasladó acá, cuando creo que podría haber visto cosas más importantes en otros lugares”.

Ampliación de la denuncia
Luego de varios meses, el presidente de la Fundación La Alameda Gustavo Vera volvió a la ciudad y amplió su denuncia, tuvo una larga entrevista con la jueza, la denuncia consistió básicamente en ubicar con exactitud más de una decena de locales, donde se ha detectado gran parte de la actividad que antes funcionaba en “Las Casitas”, de estas situaciones se le informó a la fiscal del juzgado donde los integrantes de la fundación creen que está localizada gran parte de la actividad de proxenetismo, y obviamente casos de trata y servidumbre, que se venía desarrollando antiguamente en “Las Casitas”.








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