Una misa para los excluidos y esclavizados

29 06 2008

Artículo escrito por Eduardo Videla, en el diario Página/12

 

 

Por primera vez, víctimas del tráfico de personas y trabajadores excluidos participarán de una misa “por una sociedad sin esclavos ni excluidos”. Fue convocada por el arzobispado porteño y dos organizaciones que vienen denunciando casos de trata.

 

Inmigrantes indocumentados, mujeres en situación de prostitución, habituales víctimas de la trata de personas y trabajadores cartoneros participarán este martes, por primera vez en conjunto, de una misa que se celebrará bajo la consigna “Con esperanza, denuncia y compromiso, por una sociedad sin esclavos ni excluidos”. La ceremonia se llevará a cabo el martes y estará a cargo del arzobispo de Buenos Aires, el cardenal Jorge Bergoglio. Están invitados los sacerdotes de las villas y las monjas que trabajan en la asistencia de víctimas de redes de prostitución. Pero lo inédito de la convocatoria es que fue organizada, en forma conjunta, por el arzobispado porteño y la Cooperativa La Alameda y el Movimiento de Trabajadores Excluidos, dos organizaciones que vienen denunciando casos de explotación y trata de personas en talleres textiles clandestinos y en burdeles.

“Nos une la preocupación por las personas que sufren la esclavitud, la trata y los que son víctimas del tráfico de drogas, que por lo general son los más pobres”, explicó a PáginaI12 el sacerdote Mario Videla, párroco de Nuestra Señora Madre de los Emigrantes, en el barrio de La Boca, donde se llevará a cabo el encuentro. “Sabemos que estas organizaciones civiles vienen haciendo su trabajo, y la Iglesia lo hace por su lado. La idea es aunar esfuerzos, levantar la voz en conjunto para que las víctimas no se sientan tan solas.”

La propuesta fue del arzobispado, pero a partir de una iniciativa de La Alameda. “Invitamos al cardenal Bergoglio a nuestro acto por el 1º de Mayo, pero como no pudo asistir nos invitó a organizar esta misa”, dijo a este diario Gustavo Vera, presidente de la Cooperativa. Aunque los dirigentes de La Alameda no son creyentes, entre sus seguidores –muchos pertenecientes a la comunidad boliviana– hay muchos católicos practicantes. Por esa razón aceptaron la invitación.

La cooperativa La Alameda y el Movimiento de Trabajadores Excluidos, que nuclea a cooperativas de cartoneros, vienen realizando denuncias contra talleres de costura clandestinos que explotan a inmigrantes indocumentados y los someten en algunos casos a condiciones de reducción a la servidumbre. En los últimos meses, también apuntaron contra locales que funcionan con la fachada de whiskerías pero que presuntamente encubren actividades de prostitución. Las organizaciones aseguran que tanto los talleres como estos locales cuentan con protección policial.

En efecto, hace dos meses realizaron una denuncia penal contra un local ubicado en la Avenida Rivadavia y San Pedrito, en Floresta, y semanas atrás realizaron similar procedimiento en tres boliches de Monserrat, ubicados a tres cuadras del Departamento Central de Policía. El primero sigue abierto. En Monserrat, dos de los locales están clausurados y uno de ellos fue habilitado provisoriamente por la Justicia, pero sigue cerrado.

“Cada vez nos estamos metiendo en escenarios más pesados –advierte Vera–, por eso necesitamos apoyo y ayuda, y nos parece que la Iglesia viene trabajando hace tiempo en estos temas.”

De hecho, en la ceremonia religiosa participarán las congregaciones religiosas de las Hermanas Oblatas y de las Hermanas Adoratrices, que trabajan con mujeres en estado de prostitución y víctimas de la trata en los barrios de Constitución y Flores, respectivamente.

Desde La Alameda sostienen que tanto los talleres clandestinos como los prostíbulos, que operan con la trata de personas migrantes, constituyen “modelos de acumulación de fortunas que ya dejan de ser un tema delictivo para convertirse en una forma de acumulación económica del que está surgiendo una nueva burguesía”, argumenta Vera. Y relaciona esos dos negocios con “el crecimiento del narcotráfico a gran escala, que incluye a buena parte de las escuelas y los boliches de la ciudad, y que en la práctica se está llevando puesta a una generación de adolescentes”.

Cartoneros y costureros ya habían hecho un acto conjunto el 1º de Mayo en el Teatro Verdi, de La Boca, junto a excluidos y esclavizados. Ahora se les suma la Iglesia. El oficio religioso será el 1º de julio, Día de los Derechos de los Trabajadores Migrantes, a las 19, en la iglesia ubicada en Necochea 312, La Boca.

eduardovidela@pagina12.com.ar

 

Artículo escrito por Lucas Schaerer

Bergoglio contra la nueva esclavitud

NOTICIAS URBANAS anticipa la misa que dará el arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, bajo el lema “Con esperanza, denuncia y compromiso por una sociedad sin esclavos ni excluidos”. Participarán miembros de La Alameda, cooperativas cartoneras, el equipo de curas villeros y las congregaciones de monjas que trabajan con las víctimas de las redes de prostitución.

Las reiteradas denuncias por la esclavitud de personas, tanto con fines laborales como sexuales, y la perdurable hiperprecarización de los recicladores urbanos, más conocidos como cartoneros, que dieron a conocer principalmente La Alameda y el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) llevó a que la máxima autoridad de la Iglesia Católica de Argentina, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, decidiera encabezar una misa en su homenaje con un lema de alto contenido social: “Con esperanza, denuncia y compromiso por una sociedad sin esclavos ni excluidos”.

El acto religioso, al que no está invitada ninguna autoridad de Estado, simplemente los denunciantes -víctimas de la temática- más las parroquias de fuerte matriz social, se realizará el próximo martes 1 de julio. Ese día Bergoglio también tiene previsto un encuentro de fuerte impronta, con el vicepresidente de la Nación y presidente del Senado, Julio Cobos.

“La misa se realiza por dos hechos, fundamentalmente. Por un lado hacer visible y juntar el trabajo que la Iglesia viene realizando desde 1999 con las víctimas de la prostitución y de la redes de trata, fuimos los que denunciamos el tráfico desde Republica Dominicana, que a su vez realizan organizaciones de la sociedad civil, como La Alameda, con métodos diferentes al nuestro pero con el mismo fin, que es combatir los flagelos de la esclavitud y exclusión”, expresó a NOTICIAS URBANAS Mario Videla, el cura organizador de la misa designado por el cardenal Bergoglio, que es el director del Departamento de Migraciones de la institución que lleva más de dos mil años de existencia.

El otro motivo por el que se realizará el acto religioso, que promete ser de fuerte contenido social y de denuncia, es “para celebrar un nuevo aniversario de la convención internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migrantes y sus familias. Aún hoy seguimos trabajando en este tema porque se sancionó una ley de migraciones pero aún no está reglamentada”, se refirió Videla a este medio, desde su oficina ubicada a metros del santuario Nuestra Señora Madre de los Emigrantes, donde por primera vez se van a juntar organizaciones sociales que pelean contra importantes intereses económicos, con el equipo de curas villeros, los mismos que marcaron posición sobre la urbanización de las villas miserias, más las congregaciones de monjas, Hermanas Oblatas de Constitución y Hermanas Adoratrices de Flores, que diariamente asisten a las mujeres víctimas de las redes de prostitución.

La misa se realizará el 1 de julio a partir de las 19, en la iglesia ubicada detrás del Hospital Argerich, en Necochea 312, barrio de La Boca, a pocas cuadras del teatro Verdi, donde el Día del Trabajador por primera vez se unieron cartoneros y costureros en el que acto que titularon “Por un país sin dos sistemas: ni esclavos, ni excluidos”.

“El interés del Cardenal es encontrarse con quienes sufren. Esto mismo realiza cada primera semana de septiembre en esta misma parroquia. Ese día vienen embajadores y altas autoridades pero sólo se fotografían con los migrantes. El sentido es acompañar y estar presente para sumar esperanzas en la lucha contra estos males. Por ello la homilía promete decir cosas fuertes”, concluyó el cura Mario Videla, quien abrió las puertas de la iglesia Nuestra Señora Madre de los Emigrantes, con capacidad para 400 personas.

NU consultó a Gustavo Vera, referente de La Alameda, por la actividad. “Más allá de las creencias de cada uno hay una cuestión de fondo. Acá hay gente que acumula fortunas con la venta de drogas, con la trata de personas y prostituyéndolas. Esto se repite constantemente, entonces deja de ser un tema delictivo para convertirse en una forma de acumulación económica y con ello se llevan puesto a toda una generación. La Iglesia, en sus últimas homilías, está reencontrándose con lo mejor de su tradición, como Mugica o los Palotinos que lucharon por la dignidad de las personas. Que la Iglesia se comprometa con estos temas clave para la vida de todos da mucha confianza a los compañeros que creen”, respondió Vera, que se encontraba en el segundo piso de los tribunales federales esperando una audiencia donde se discutirá el fallo que sobreseyó a tres empresarios acusados de contratar talleres donde se somete a los empleados a condiciones de trabajo esclavo.

Las homilías a las que se refiere Vera son las que dio Jorge Bergoglio en semana santa cuando lavó los pies de 12 adolescentes habitantes de la Villa 21-24 de Barracas adictos a las drogas, como la realizada en mayo en Plaza Once que se refirió a la esclavitud y por su compromiso con los familiares de las víctimas de Cromañón.

En su momento el cardenal Bergoglio expresó “antes hablábamos de opresores y oprimidos. Después, esas categorías no sirvieron más y hablamos de incluidos y excluidos. Hoy tenemos que hablar de otra categoría, los que caben y los que sobran”, precisó que “entre ellos están las víctimas de la droga, que la misma sociedad los anula y los hace sobrantes”.

En otra oportunidad el purpurado porteño comentó: “Si vamos a Amancio Alcorta, desde el fin de Pompeya hasta el comienzo de la villa 21, de día, se ven nenas de 11 a 14 años ofreciéndose, curiosamente, a autos buenos, no cualunques. No a camioneros, porque tienen códigos. Sino a autos buenos, generalmente conducidos por hombres de mi edad que las levantan, y en el auto o en cualquier rincón, le dan tres pesos y la chica corre a la villa a comprar ‘paco'”.

 

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Enseñando justicia a un juez

29 06 2008

Artículo escrito por el abogado Rodolfo Yanzón, publicado en el diario BAE 

 

Oyarbide, juez federal

Las marcas de indumentarias –muchas de ellas reconocidas internacionalmente- utilizan mano de obra esclava.  Las víctimas son especialmente inmigrantes de origen boliviano en situación irregular, en un estado de extrema vulnerabilidad y desprotección. Existe una causa penal por denuncia de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, que denunció la comisión de delitos de reducción a la servidumbre, a la ley de migraciones y a la  ley de trabajo a domicilio.  Interviene el juez federal Norberto Oyarbide. En ese proceso la Cámara Federal había ordenado al magistrado que realizase una investigación sobre todo el sistema de producción textil en la Ciudad de Buenos Aires. A ello se suma la participación –por acción u omisión- de agentes estatales –policías y de migración- y también la del anterior cónsul boliviano, Alvaro González Quint. Este sistema de producción, denominado de “cama caliente”, por el que los trabajadores junto a sus familias son obligados a vivir y trabajar en el mismo lugar, sin condiciones mínimas de alojamiento, salud e higiene, por pagas miserables y jornadas laborales extenuantes, no es exclusivo de la ciudad de Buenos Aires ni de la producción textil. Tampoco es privativo de la Argentina, sino que se trata de un modo de producción que ha sido adoptado en todo el mundo, aprovechando la movilidad de numerosos sectores que escapan del hambre y la falta de trabajo. 

 

La investigación del juez Oyarbide se ha centrado sobre los que aparecen como responsables directos de los talleres textiles. Hemos reclamado insistentemente que esa investigación ascienda hacia los que se benefician económicamente. En diciembre de 2007 el fiscal Patricio Evers solicitó al juez que indagara a los dueños de la marca  Soho. En abril pasado el juez Oyarbide decidió sobreseer a esos empresarios con tres argumentos: no estaba probado la permanencia irregular de los trabajadores inmigrantes –lo que es falso-, ni el ánimo de lucro –los empresarios buscan ese objetivo-, y  el modo de producción responde a una cuestión cultural del pueblo boliviano. Este último es sencillamente desatinado. No se puede justificar la semiesclavitud con argumentaciones antropológicas o culturales. La resolución de Oyarbide fue apelada y deberá resolver la Sala I de la Cámara Federal. Estamos en un momento crucial en la lucha contra el trabajo esclavo. Se trata de decidir si el Estado argentino honrará sus compromisos internacionales (especialmente aquellos contra la trata de personas), velará por las víctimas y encauzará la investigación sobre los que verdaderamente se aprovechan de la debilidad de los inmigrantes: los empresarios dueños de las grandes marcas.           





CONVOCATORIA A MARCHAR CONTRA FALLO DISCRIMINATORIO

25 06 2008

Frente al fallo del juez federal Norberto Oyarbide quien sobreseyó a tres directivos de la empresa de indumentaria SOHO que contrata a inmigrantes indocumentados, argumentando que aquella brutal forma de explotación remite a “costumbres y pautas culturales de los pueblos originarios del altiplano boliviano”, la Cooperativa La Alameda presentó un recurso de apelación, acompañado del desagravio por parte del Consulado de Bolivia y el Departamento de Antropología de la UBA. 

Convocamos para este jueves 26 de Junio a movilizarnos en Comodoro Py al 2002 (concentracción a las 11.30) para repudiar los argumentos que la “Justicia” sostiene para legitimar la continuidad de estas formas de esclavización.

SALIMOS DE AV. DIRECTORIO 3715 (LA ALAMEDA) a las 10.30 hs.
4671-4690





Los esclavistas sexuales reabrieron los prostibulos escrachados y clausurados

23 06 2008

Publicado en el diario Crítica, el miércoles 18-06-2008

Sigue la zona roja en el barrio azul

Vecinos denunciaron que tras los allanamientos, se quitaron las fajas de clausura y los locales abrieron el fin de semana.

Por Claudio Mardones.

La zona roja de los hombres de azul que fue denunciada a pocas cuadras del Departamento Central de Policía –entre Moreno y avenida Belgrano– sigue funcionando. A pesar de la intervención de dos juzgados federales y del allanamiento realizado por efectivos de Gendarmería Nacional hace quince días, la mayoría de los prostíbulos que fueron disfrazados de bares y cuyo funcionamiento fue registrado con una cámara oculta no han dejado de trabajar.

“Los vecinos nos volvieron a avisar y el sábado pasado organizamos una nueva filmación entre las 3 y las 5 de la mañana y pudimos comprobar que en el 308 y en el 125 de Salta habían arrancado la faja de clausura y que dos días después de los allanamientos, los que están ubicados en el 382 y en el 291 de Santiago del Estero reabrieron sus puertas”, denunció Gustavo Vera, presidente de la Cooperativa La Alameda, la organización que junto al Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) denunció ante la justicia federal que en esos bares, junto al que está en el 178 de Salta, “funcionan prostíbulos encubiertos con venta y distribución libre de cocaína e ingreso y explotación de menores”.

Cada vez son más los vecinos que se acercan a dar testimonio de lo que está pasando. Según dos declaraciones bajo identidad reservada que fueron realizadas ante la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, el 15 de junio uno de los vecinos vio “a dos personas rompiendo las fajas de clausura del local de Salta 308” y pasadas las horas constató que “entraron 9 varones y 6 mujeres, dos muy jóvenes que le parecieron menores”.

Otro vecino denunció que el 12 de junio hubo un intento por burlar la clausura, pero sin éxito, “porque junto con otros vecinos le impidieron el ingreso, aunque el oficial de policía de consigna asumió una actitud pasiva e incluso se alejaba durante largos lapsos”.

Una de las denuncias destacó que llamaron varias veces al 911 pero luego observaron “que se acercó un móvil de la Comisaría 4ª y el conductor del patrullero terminó charlando con el dueño del local”.

Los testimonios reunidos serán remitidos al Juzgado Federal Nº 2, encabezado por Jorge Ballestero, que investiga los tugurios. Las denuncias también están en poder de la Iglesia católica. La semana pasada un grupo de vecinos envió una carta a la Iglesia de Nuestra Señora de Montserrat, que funciona a dos cuadras de la sede central de la Federal. En el documento los vecinos pidieron ayuda a la Curia “para que interceda ante todas las autoridades competentes para que se termine el flagelo de los bares prostibularios que rodean a esa iglesia justamente en las calles Salta y Santiago del Estero y otras aledañas”.

La carta denuncia que “además en el bar de Santiago del Estero 291 viven una mujer joven con su bebé de meses y un adolescente de 14 años en el entrepiso”, algo que es considerado en el barrio como una pequeña guardería para trabajadoras sexuales. Las denuncias forman parte de los expedientes Nº 5.544, del Juzgado Federal Nº 5 a cargo de Norberto Oyarbide, y Nº 8.364 en manos de Ballestero.

“Si no intervienen, el próximo paso será caer con una delegación masiva de diputados nacionales y cámaras de televisión para labrar actas populares. Vamos a ir con un escribano para constatar lo que venimos denunciando”, anticipó Vera.

 

 





La esclavitud laboral es tema mundial

17 06 2008
Estuvieron representantes de ONG’s en América Latina y Europa reconocidas por sus denuncias contra marcas de ropa mundialmente famosas. La delegación participó de un seminario sobre la industria textil y visitó la cooperativa La Alameda, referente en las denuncias contra el trabajo esclavo.

 

 

 

Una delegación internacional de ONG’s -entre ellos promotores de la reconocida campaña Ropa Limpia en Europa y la Red de Solidaridad de la Máquila, de México- participaron de un seminario sobre la industria textil y visitaron la sede de la cooperativa La Alameda, referente en las denuncias contra el trabajo esclavo en la Ciudad de Buenos Aires. Ellos, casi una decena de extranjeros, estuvieron en la cooperativa textil La Alameda que funciona en un local provisorio de la calle Directorio, casi Mariano Acosta.

La delegación, acompañada por las organizadores del seminario, ingresó al taller y enseguida rodeó a Tamara y a Olga. Ellas se definieron como las dos fundadoras del emprendimiento textil que hace meses inició su propia marca de ropa llamada “Mundo Alameda, libre de trabajo esclavo”. “Con dos rectas y un over empezamos. No queríamos producir para talleristas. No sabíamos nada de costura y acá aprendimos”.

Tamara agregó que la maquinaria fue aportada por el programa “Manos a la Obra” del Ministerio de Desarrollo Social de Nación. “Ellos mismos nos aportaron más insumos para ampliarnos. Vinieron y no podían creer que estábamos funcionando. Sucede que muchas organizaciones piden la plata y después la desaparecen. Nosotros siempre contamos con el asesoramiento del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) y ahora del aporte financiero de la Fundación AVINA (Gonzalo, su representante, estaba presente)”.

Por encima de las anchas mesas de corte se veían unas telas con el lema “No usamos bolsas de plástico”. Tamara cuenta que es para una campaña ecológica, los visitantes congelan las imágenes con sus cámaras digitales.

“Nosotros les explicamos a los proveedores que no podemos dar fechas exacta de entrega porque muchas veces nos movilizamos por los compañeros. Ellos entienden y respetan los retrasos”, comenta Olga, de nacionalidad boliviana y madre de tres hijos. “No hay un patrón que nos esté retando. Nosotras mismas manejamos los tiempos, ya que salimos a buscar a los chicos al jardín y al colegio o llevarlos al médico”, termina su exposición Olga frente a la mirada de los extranjeros que conocen las características de la industria textil en otras partes del mundo.

El martes pasado, por la tarde, las preguntas de los expertos en la cuestión textil en Perú, El Salvador, Brasil y Chile comenzaron a hacer más puntillosas (la paga, las horas, las cargas sociales) y luego comenzaron las conversaciones individuales con las costureras presentes, entre ellas Cristina, quien vivió y trabajó en el taller textil clandestino símbolo de la esclavitud conocido como Luis Viale.

Las precarias mesas y sillas que sirven para el comedor comunitario se utilizaron para que los invitados en su segundo día del seminario “La cadena de valor del sector textil y de indumentaria una mirada Latinoamérica” merendaran galletitas y café, mientras que este cronista los consultaba sobre sus nombres y actividades.

Las presentaciones estuvieron a cargo de: Ana Enriquez, de la Red de Solidaridad de la Máquila Solidaria, de México y Canadá (su referente Lynda Yanz estuvo en el acto del primero de mayo de los costureros y cartoneros); Silvia Fernández, de la Red Latinoamericana de Trabajadores a Domicilio, de Santiago de Chile; Astrid Valencia, del Grupo de Monitoreo Independiente, de El Salvador; Juan Carlos Vargas, del PLADES, de Lima, Perú; Regina Quiros, del Observatorio Social, de Sao Pablo, Brasil; Bart Solb, de la ONG SOMOS, de Holanda; y Albert Sales de la Campaña Ropa Limpia, de España.

La Campaña Ropa Limpia nació monitoreando y denunciando a las marcas por trabajo esclavo en el sudeste asiático a mediados de la década del ’80. Actualmente son 16 países que vienen presionando a las empresas que tercerizan su producción “donde las condiciones laborales son penosas como en Disney y Adidas”.

“Ropa Limpia es una coalición de organizaciones que apoyamos a los trabajadores y denunciamos a las grandes marcas. Tenemos dos formas de trabajo: una en contacto con los empresarios e investigativa a través de los datos que nos aportan ellos mismos y otra parte que llamamos ‘Acciones Urgentes’ que son las campañas de denuncias que están dirigidas a los consumidores”, señaló Albert, de España, quien había visitado este país en los febriles comienzos del 2002.

Bart, de SOMOS, se ocupa del monitoreo de las multinacionales y cadenas de producción como PyMEs que incluyen no sólo la industria textil. “El análisis que hacemos sobre la producción de las empresas lo publican los medios de comunicación, se cambian algunas conductas pero no es un paraíso”, expresó en un perfecto castellano el holandés.

Regina, del Observatorio Social de Sao Pablo, comentó la denuncia que iniciaron contra la marca C&A.

Juan Carlos trabaja junto a los gremios del Perú y edita la revista “Trabajo y Desarrollo”.

Ana nacida en Guadalajara dijo que con el encuentro organizado en el INTI, “buscamos articulación regional. El primer día hicimos análisis por país, llegamos a un diagnóstico de la industria y falta definir cómo seguimos trabajando en conjunto”.

Sobre la situación en el otro lado de la Cordillera, Silvia Fernández cuenta que “con el plan laboral de Pinochet la ley de trabajo a domicilio desapareció. Esto permitió que, en una parte de Santiago conocida por ser colonia de palestinos, los coreanos llegaran en masa e instalaran talleres textiles. Nosotros hicimos un relevamiento en esa zona y vimos cómo las mujeres dormían debajo de las máquinas de costura. Ahora ese barrio de tanta precariedad y marginalidad donde sale producción para Falabella se convirtió en un barrio misterioso. Allí pasa de todo: traficantes de drogas y ventas de productos de cualquier parte del mundo”.

“Vamos a compartir información en un blog (traslaetiqueta, quizás se llame) e intentaremos por allí dar análisis e investigación. En común, lo importante es detectar a las marcas europeas que están en América latina y que no respetan las leyes laborales”, concluyó el español Albert Sale.

El seminario, que duró tres días, se organizó en la sede del INTI y lo organizó la Fundación El Otro e Interrupción.
 

 

 

 





La justicia clausuró los prostíbulos escrachados

9 06 2008

 
Tres de los cinco prostíbulos cercanos al Departamento Central de la Policía que fueron escrachados el último martes finalmente fueron clausurados. Dos jueces federales accionaron rápidamente contra los bares donde se ejercía la prostitución y venta de drogas. Tres personas fueron detenidas y al parecer había menores de edad.

Por Lucas Schaerer

La impunidad era tal que en el prostíbulo de Salta 308 llamado ‘La Previa’ siguieron con su actividad, pese a haber sido escrachado por dos organizaciones sociales frente a la prensa. Lo que no esperaban proxenetas, clientes y prostitutas mientras la oscuridad, el alcohol y la música daban el clima de prostíbulo, era que la justicia federal enviaría en la madrugada de este jueves un grupo especial de Gendarmería para allanarlos.

Finalmente la requisa a los prostíbulos, producida gracias al aporte de vecinos anónimos a La Alameda y el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), tuvo como resultado la clausura de tres de ellos (de los cuales a uno le quitaron la faja) y la detención de tres personas mayores.

‘De los menores vimos que se llevaron a cuatro mujeres y tres varones. A las mujeres mayores las dejaron ir’, expresaron los vecinos que contactaron a las organizaciones que investigaron por su cuenta y luego denunciaron los hechos en el Juzgado Federal Nº 2, a cargo de Jorge Ballesteros, y en la calle a través de un escrache que registraron distintos medios de prensa.

El primer operativo de Gendarmería fue ordenado por Ballesteros en la madrugada de este jueves y clausuró ‘La Previa’, de allí salieron los detenidos, mientras que el prostíbulo ‘La Otra Puerta’ de Salta 125, ubicado junto a un local del Partido Obrero (PO), fue clausurado por el Juzgado Federal Nº 5, a cargo de Norberto Oyarbide, en el marco de otra causa distinta a la original en la que ya declararon Gustavo Vera por La Alameda y Juan Grabois por los cartoneros del MTE.

Las razones de la intervención de este último juzgado, en la madrugada de este viernes, no trascendieron, más allá de lo que figura en la faja de clausura, que da cuenta de la causa Nº 5544, a cargo de la secretaría 10.

‘Es increíble, volvió la Gendarmería a clausurar (en la madrugada de este viernes) pero en ese mismo momento en el prostíbulo ‘Kaskote’ (ubicado en Salta 178) estaban de fiesta. Deben tener mucho respaldo para que ese prostíbulo siga funcionando en el mismo momento que se allana otro’, dijeron al unísono los vecinos que hablaron con la confianza de que jamás se revelarán sus identidades.

‘Corralito Pub’, ubicado en Santiago del Estero 291, casi esquina Adolfo Alsina, se encuentra con la persiana metálica de color negro a medio cerrar y sin faja, dos chicas este mediodía intentaban cerrarla en su totalidad. Por lo que informaron los conocedores de la cuadra del lugar, se retiró la faja de clausura.

El despliegue de Gendarmería, a pocas cuadras del Departamento Central de la Policía Federal Argentina (PFA), fue sorprendente para los pocos que espiaban desde los balcones o transitaban: cuatro autos patrulleros, un camión, un micro y un celular para detenidos. La Unidad Especial de Investigación y Procesos Judiciales se estacionó en la calle Salta al 500 y desde allí envió a su personal vestido de camperas y gorritas de color verde a los prostíbulos con fachada de bares ubicados sobre la calle Salta (alturas 125, 178 y 308) y Santiago del Estero (alturas 291 y 382), todos ellos ubicados en el epicentro del poder político y policial de la Ciudad del país, a tres cuadras de la Central de la PFA y a seis del Congreso Nacional.

Las indagatorias de Balleteros a los tres detenidos -dos de ellos ya en libertad, mientras que uno, por antecedentes, sigue preso- duró hasta entrada la noche de este jueves, por lo que informaron fuentes judiciales a este medio.

La denuncia de Vera y Grabois, que temporalmente investiga el fiscal Jorge Di Lello, es por los ‘cinco locales habilitados como bares, que funcionan en realidad como prostíbulos encubiertos y lugares de venta de cocaína y otras sustancias ilegales’. Pero también por ‘el estacionamiento y garage ubicado en la esquina Salta y Alsina, donde también presuntamente se venden sustancias estupefacientes’. Por lo que verificó NOTICIAS URBANAS ese lugar sigue en normal funcionamiento.

Ahora para los vecinos se acabaron los ruidos por la música que de lunes a lunes les dificultaba el sueño, de las motos que iban y venían. Eso sí, van a extrañar la seguridad de la cuadra de los prostíbulos, ya que ahí no mandaban los ‘chorros’. ‘Estas cuadras son ideales porque después de las 19 no hay nadie y estas en pleno centro’, manifestó uno de los tantos comerciantes sorprendidos por los allanamientos.

En la cuadra de Salta del 100 al 300 desde hace un año están circulando copias de mails sobre los datos de los prostíbulos. Las mismas llegaron a las reuniones de consorcio y a los administradores de edificios, pero nadie sabe -o no quiere decir- quiénes empezaron a hacer circular las primeras denuncias, que llegaron a distintas oficinas del Estado Nacional y porteño como a los medios, pero que nadie había investigado hasta ahora. ‘Vimos el escrache de Flores y decidimos ir a buscarlos’, relató una de las vecinas con más carácter impone su liderazgo.

A principios de abril el prostíbulo ‘New Lisa’, ubicado en Directorio y San Pedrito, que La Alameda investigó con cámara oculta y luego escrachó junto a diputados nacionales y miembros de distintas organizaciones contra la trata de personas. En ese caso los resultados no fueron los mejores: pese a la denuncia de que allí trabajarían menores el lugar continúa abierto.

Las organizaciones afirman que el ataque sufrido a la sede de La Alameda en el mismo momento del escrache fue orquestado por la misma Policía Federal. Se basan en el violento allanamiento a un taller textil en parque avellaneda y en la actuación de los federales que no permitieron al micro de La Alameda volver rápidamente a la sede atacada sin que la comisaría 40, a cargo de Ricardo Maldonado, hiciera ninguna detención. 





Atacaron la sede de La Alameda

4 06 2008

“No esperaron ni un día, ni una semana, para darnos un mensaje mafioso. A la misma hora en que estábamos denunciando la complicidad de los azules (por la Policía Federal Argentina) con las redes de prostitución, destruían nuestras instalaciones. A pesar que advertimos a los funcionarios del Gobierno de la Ciudad que ataques de esta naturaleza se podían desarrollar y lo mismo al Juzgado Federal de Oyarbide, y que la protección al local era nula, el mensaje mafioso se cumplió en tiempo y forma. El mensaje es muy simple: si siguen jodiendo con estas denuncias, hoy es el local ¿mañana será algún compañero?”, aseveró el dirigente de La Alameda, Gustavo Vera, en relación al ataque perpetrado al local de la ONG ubicado en la esquina de Directorio y Lacarra, en Parque Avellaneda.

Nadie se imaginaba en avenida de Mayo y San José, a las 19.30 de este martes, cuando comenzó el escrache a los prostíbulos denunciados ante el juzgado federal de Jorge Ballesteros -por “venta de drogas y explotación sexual”- cerca de 200 personas atacaban a piedrazos la fachada de la sede de La Alameda, que se encuentra bajo utilidad pública y con una consigna policial las 24 horas.

Minutos antes de la 20 mientras se colocaban las fajas de clausura al bar-prostíbulo “La Otra Puerta”, sito en Salta 125, Gustavo Vera decía a viva voz a unos 80 manifestantes y medios de prensa, además de decenas de efectivos policiales, que el local de La Alameda en proceso de remodelación estaba siendo atacado a priedrazos por talleristas, mientras que la sede provisoria sobre Directorio casi Mariano Acosta estaba rodeada por las mismas personas que habían apedreado e ingresado a la sede histórica.

Los nervios llegaron a los presentes. La actividad de escarchar a “los proxenetas y narcos con complicidad policial”, según Juan Grabois, dirigente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) que también investigó la denuncia de vecinos anónimos, parecía que no iba a continuar. Una decena de militantes se fueron rápidamente a Parque Avellaneda. Igualmente las banderas del MTE y La Alameda siguieron recorriendo las estrechas calles del barrio de Monserrat para sumar más clausuras simbólicas por “venta de drogas, explotación sexual y de menores”.

A metros de la esquina de Moreno sobre Santiago del Estero 291 junto a una marroquinería, otro local prostíbulo con la perciana cerrada, era señalado con la faja “Clausurado por protección policial”.

“No nos comemos el chupetín del posmodernismo que bajo el argumento de las libertades individuales permiten que las drogas infecten a los pibes de las barriadas. Tampoco el discurso de los reaccionarios, que piden más mano dura pero nunca hablan de los negocios de la esclavitud de personas para la prostitución o talleres textiles. Por ello seguiremos denunciando pese a los ataques que se están produciendo a la sede de la organización pionera en la lucha contra la esclavitud en todos sus vertientes”, aseveró sin titubear parado frente al prostíbulo el joven Juan Grabois, referente de los cartoneros de la zona sur del conurbano bonaerense que diariamente recorren la Ciudad en busca de que reciclar.

La caravana de escraches por los cinco prostíbulos (ubicados los otros en Salta 178, Salta 308, y Santiago del Estero 382) duró cerca de una hora.

La presencia policial fue inédita. Más de 12 motos policiales, un camión hidrante y uno de bomberos, más de cuatro patrulleros (seccional 4ª y 14), infantería y una trafic, además de los usuales efectivos de civil, otros con pecheras y algunas personas que filmaban sin ser periodistas.

Los manifestantes volvieron al micro con el que partieron de Parque Avellaneda. Muchas madres costureras y sus hijos esperaban en el micro sentadas para partir. La consigna dada por Grabois en el transporte fue “vamos pero no a enfrentar, queremos plantar que apoyamos esta lucha contra transas, talleristas y proxenetas”.

El micro estacionado en Hipólito Irigoyen al 1200 no salía. NOTICIAS URBANAS el único medio presente en el lugar de los hechos consultó a Vera por el bloque policial. “Nos retienen acá, mientras están en comunicación con la comisaría 40 que no está interviniendo por el ataque de los talleristas, que siguen arrojando basura, piedras y huevos sobre una de nuestras sedes”.

A las 20.50 la policía dio la orden de circular y la custodia acompañó a los denunciantes pese a que los belicosos no viajaban en el micro escolar.

Mientras el transporte seguía a dos motopolicias a una velocidad de 30 kilómetros por hora vecinos a la sede de La Alameda informaban por teléfono que el ataque de los talleristas comenzó a las siete y veinte, exactamente a la hora que comenzaba la caravana de escraches en el barrio de Monserrat y que se prolongó hasta las ocho y media.

El argumento del ataque tuvo como excusa, según manifestó el subcomisario Fabián López a este redactor, la detención de dos talleristas (liberados a las horas) que se negaron a un allanamiento judicial en Lacarra 1270 donde se secuestraron máquinas.

Las sedes de la Alameda están custodiadas en teoría por orden del juzgado Federal a cargo de Norberto Oyarbide (desde allí salieron decenas de denuncias de testigos de identidad protegida contra tratantes, explotadores y grandes marcas). La comisaría 40, a cargo de René Ricardo Maldonado, es la única que tiene prohibido custodiar La Alameda, tras recibir de ésta una denuncia por cohecho en relación a los talleres clandestino a fines de 2005. Desde entonces Gendarmería interviene en cada allanamiento que el magistrado federal ordena.

NU entrevistó al subcomisario de la seccional 40. López, de riguroso traje, parado en la esquina frente a la sede destruida dijo inmutable: “Nadie fue preso por el ataque. Tenemos identificada cinco personas que dirigieron la marcha y es el juzgado el que debe decidir sus situación”.

El denunciante de los proxenetas como de los talleristas, Gustavo Vera, fue más precisó acerca de quienes son los responsables de la marcha belicosa.

“el puntero del PJ Omar Reta es quien dirige a los talleristas que nos atacaron, de los cuales muchos de ellos están procesados como el caso de Lucí del taller en Elpidio González filmado por el programa La Liga, Coca Rico, Salazar Nina, y Alfredo Ayala que trabó dos allanamientos de gendarmería. Reta hace un mes es delegado del INADI en la Comuna 9. Tanto María José Lubertino y Alberto Capaccioli a quien también responde Reta tienen que dar explicaciones de este ataque. Tampoco quitamos responsabilidades al gobierno de Macri y al ministro de Justicia Nacional, Aníbal Frnández”.