Declaró la dueña de Nuestra Huella y postergaron la indagatoria de la prima del intendente

29 06 2011

Anticipándose a la movilización de la Alameda del día de hoy, la viuda del fundador de Nuestra Huella S.A., Leticia Esther García de Luaces, se presentó este martes 28 para la indagatoria en el Juzgado Federal de Campana. Mientras que la presidenta de la empresa avícola con sede en Pilar, Alejandra López Camelo, la prima del intendente Humberto Zuccaro, y la subdirectora, Ivana Peressa, postergaron su indagatoria para pasado mañana, o sea este viernes 1 de julio.

La dueña de la empresa argumentó en la indagatoria circunscripta solo al uso de agrotóxicos, que es solo accionista y que las decisiones operativas las delega en la presidenta de Nuestra Huella López Camelo -pariente del intendente de Pilar y cuñada del secretario general de la sección Pilar de UATRE, Jorge Herrera- y en la subdirectora Peressa.

El abogado de la Alameda, Pablo Sernani, aseguró que por el contrario en el expediente el juez Adrián González Charvay “acreditó la responsabilidad de Leticia en el fallecimiento de Ezequiel Ferreyra y la utilización de agroquímicos. Ella argumenta que no conoce porque es accionista. Pero ella es la única dueña. Por eso pagó multas de un millón de pesos al ministerio de Trabajo y a la AFIP. En la causa fueron encontrados recipientes con agrotóxicos, no existían carteles para prevenir su manipulación y dos informes médicos evidencia su uso en las granjas”.

Pese a la postergación de las indagatorias a López Camelo y Peressa, los costureros de la Alameda junto a los cartoneros del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), movilizaron hasta Campana para reclamar en la puerta del juzgado de González Charvay que no iban a seguir aceptando que no se investigue el delito de trata de personas que quedo acreditado en la primer causa de abril 2008, como en el informe presentado por el INADI y el realizado por la relatora especial de las Naciones Unidas que presentó a fines de mayo ante la asamblea general en Ginebra el testimonio de los trabajadores que fueron víctimas de la trata y el engaño para luego ser sometidos a extensas jornadas laborales todos los días de la semana.

“El juez no puede seguir mirando para otro lado. Acá nuestros abogados han hecho muchos esfuerzos y ya presentaron toda la documentación que demuestra la trata de personas, el trabajo infantil y la esclavitud de las familias. Así que González Charvay se tiene que dejar de joder. Que unifique todas las causas de Nuestra Huella. Para luego procesar y meter en la cárcel a estas criminales que mataron a nuestro pibe Ezequiel Ferreyra”, sostuvo Juan Grabois militante del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE).

Además La Alameda como querellante mediante el trabajador y delegado gremial, Agustín Navarro Farias, presentó dos petitorios al juez González Charvay.

Una de las notas va en el sentido de resguardar a los trabajadores y sus hijos en sus viviendas dentro de las granjas, frenando así los intentos de desalojo por la empresa.

El segundo petitorio es para que se investigue la pista del delito de trata de personas y se profundice su investigación ya que las indagatorias a las empresarias no incluyen la violación a la ley de trata de personas, que quedo demostrado en el propio expediente judicial por el dictamen elaborado por el INADI, organismo que depende del ministerio de justicia nacional.

Para mayor elemento de prueba se presentó el informe de las Naciones Unidas sobre la situación de trata de personas en nuestro país, presentado el 24 de mayo en la Asamblea General de la ONU, donde queda establecido el rol de la empresa Nuestra Huella S.A. en el delito de tráfico de personas como declaró Oscar Taboada ante la Relatora Especial de trata de personas, la abogada nigeriana Joy Ngozi Ezeilo.

El informe lapidario de la relatora por trata de Naciones Unidas, que no incluye la muerte de Ezequiel Ferreyra ya que visitó nuestro país en septiembre del año pasado, se asegura “que la empresa opera con impunidad ya que su propietario está relacionado con las autoridades locales” esto pese a la cantidad de pruebas sobre el trabajo esclavo e infantil.

La descripción de la relatora es muy clara: “la industria avícola también ha recurrido a la utilización de trabajadores migrantes irregulares, a veces en condiciones de trabajo forzoso. Las investigaciones llevadas a cabo por organizaciones no gubernamentales probaron la existencia de trabajo infantil y esclavitud en 30 granjas propiedad de una compañía (por Nuestra Huella), que comercializa en grandes supermercados en Argentina y también exporta a la Unión Europea. Se dice que la empresa opera con impunidad, ya que su propietario está relacionado con las autoridades locales. En cuanto a las labores agrícolas, las familias son a veces reclutadas en su totalidad, aunque sólo el jefe de la familia recibe el pago, se fomenta el trabajo de toda la familia para  aumentar la productividad. Al parecer, los niños también se utilizan en la cosecha de la cebolla, el ajo y las zanahorias”.

A su vez la Relatora Especial recuerda en el informe la historia desgarradora de Oscar Taboada, “un sobreviviente de explotación laboral de nacionalidad boliviana, que se vio obligado a trabajar de 16 a 17 horas al día en una granja avícola localizada en la provincia de Buenos Aires. Oscar y su familia trabajaron todos los días de la semana y no se les permitió salir de la granja, que estaba vallada por un  cerco eléctrico. Ni siquiera cuando sus hijos estaban enfermos o lastimados se le permitió a Oscar buscar asistencia médica fuera de la granja. Oscar explicó cómo el propietario de la granja forzó a su esposa e hijos pequeños para ayudar a recoger los huevos, mientras que él debía limpiar el excremento de las aves. El trabajo en la granja también involucra el manejo de plaguicidas y otros productos químicos tóxicos sin contar con el entrenamiento o instrumentos adecuados. Según los informes, incluso los niños pequeños estuvieron involucrados en estas tareas. Debido al contacto con productos químicos y las terribles condiciones de trabajo, la esposa de Oscar sufrió un aborto involuntario y otra mujer experimentó una muerte fetal”.

Las naciones del mundo -y se espera que sea tenido en cuenta por el juez González Charvay y el fiscal Bosca- saben por el informe de la relatora que en Nuestra Huella S.A. “cada vez que los trabajadores intentaron quejarse o amenazaron con acudir a las autoridades, el propietario de la granja les reprochaba que sus reivindicaciones no serían tomadas en serio, porque eran sólo migrantes indocumentados y que él estaba bien conectado con las autoridades”.

Finalmente, cuando Oscar tuvo el valor para quejarse de su situación, fue despedido de la granja, sin recibir los pagos pendientes o compensación alguna. “Oscar explicó que, cuando los trabajadores agrícolas bolivianos fueron reclutados, se les ofrecieron buenas condiciones de trabajo, vivienda gratuita y salarios que oscilaban entre los 1.000 y 2.000 pesos. Sin embargo, una vez en la Argentina, se les pagaba unos 800 pesos y se los obligaba a trabajar en condiciones semejantes a la esclavitud”.

La relatora Ngozi Ezeilo estuvo en nuestro país entre el 6 y 11 de septiembre y que en esa oportunidad visitó La Alameda dos veces para interiorizarse por nuestras denuncias penales y poder entrevistar a las víctimas de las redes mafiosas que trafican personas para luego someterlas a la esclavitud, ya sea en el campo, la industria textil o prostíbulos.

CONTACTO: Néstor Escudero: 15 6880 3964 / Juan Grabois: 15 6384 3877





Hoy indagatoria a las dueñas de Nuestra Huella S.A. empresa esclavista y explotadora de niños

29 06 2011

FOTO: Alejandra Lopez Camelo rodeada por el poder. Zuccaro intendente, UATRE Herrera, ex intendente Vibort. Al lado Ezequiel Ferreyra. 

La Justicia Federal de Campana para hoy miércoles 29, a la mañana, citó a indagatoria a las dueñas de la empresa avícola Nuestra Huella S.A.. Las empresarias fueron denunciadas por la Fundación Alameda por los delitos de trabajo infantil, trata de personas, contaminación con agrotóxicos del niño Ezequiel Ferreyra, y la reducción a la servidumbre de los trabajadores.

El juez federal, Adrián González Charvay, citó para las 11 de la mañana a la presidenta de Nuestra Huella, Alejandra López Camelo, prima hermana del intendente de Pilar, Humberto Zuccaro, y cuñada del secretario general de la sección Pilar de UATRE, Jorge Herrera, el gremio que debería resguardar los derechos de los trabajadores del campo. Mientras que para las 12 del mediodía deberá declarar en la indagatoria la subdirectora de Nuestra Huella, Ivana Peressa. Por otra parte, Leticia García de Luaces, viuda de Carlos Luaces el fundador de la empresa esclavista, habría declarado ayer martes 28 adelantando su indagatoria.

La Alameda y el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) hoy estarán presentes ante el juzgado Federal de Campana al momento de las indagatorias. Además se presentarán dos notas al juez Charvay, por un lado para que resguarde a los trabajadores en sus viviendas dentro de las granjas, frenando así los intentos de desalojo por la empresa, y por otro se le entregará un lapidario informe elaboradora por la relatora especial por trata de Naciones Unidas, en su visita de septiembre del año pasado previo a la muerte de Ezequiel Ferreyra, donde se detalla la situación de esclavitud y trata de la empresa Nuestra Huella S.A.

El reclamo de los trabajadores frente al juzgado, respaldados por las organizaciones, será para que las indagatorias terminen en el procesamiento y la posterior elevación al juicio oral de las empresarias responsables de la explotación laboral de los niños, la muerte por manipular agrotóxicos de Ezequiel Ferreyra, y el tráfico de los trabajadores que fueron reducidos a la servidumbre en granjas con cercos electrificados como quedo demostrado en el allanamiento de abril de 2008.

El Juzgado Federal de Campana se ubica en la calle 25 de Mayo 483. La causa tramita en la secretaria Penal N° 3 a cargo de Santiago Latino, mediante el expediente Nº 339, caratulado “S/posible comisión del delito de trata”. El fiscal federal que interviene es Orlando Bosca.  

El reporte de la Relatora Especial de trata de personas, Joy Ngozi Ezeilo, que entregaremos al juzgado federal asegura respecto a la empresa avícola Nuestra Huella “que la empresa opera con impunidad ya que su propietario está relacionado con las autoridades locales” esto pese a la cantidad de pruebas sobre el trabajo esclavo e infantil.

Este informe que fue presentado el 24 de mayo ante la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), en su sede de la Ciudad de Ginebra en Suiza, detalla que “la industria avícola también ha recurrido a la utilización de trabajadores migrantes irregulares, a veces en condiciones de trabajo forzoso. Las investigaciones llevadas a cabo por organizaciones no gubernamentales probaron la existencia de trabajo infantil y esclavitud en 30 granjas propiedad de una compañía (por Nuestra Huella), que comercializa en grandes supermercados en Argentina y también exporta a la Unión Europea. Se dice que la empresa opera con impunidad, ya que su propietario está relacionado con las autoridades locales. En cuanto a las labores agrícolas, las familias son a veces reclutadas en su totalidad, aunque sólo el jefe de la familia recibe el pago, se fomenta el trabajo de toda la familia para  aumentar la productividad. Al parecer, los niños también se utilizan en la cosecha de la cebolla, el ajo y las zanahorias”.

FOTO: la relatora de la ONU junto a los trabajadores en las granjas

A su vez la Relatora Especial recuerda en el informe la historia desgarradora de Oscar Taboada, “un sobreviviente de explotación laboral de nacionalidad boliviana, que se vio obligado a trabajar de 16 a 17 horas al día en una granja avícola localizada en la provincia de Buenos Aires. Oscar y su familia trabajaron todos los días de la semana y no se les permitió salir de la granja, que estaba vallada por un  cerco eléctrico. Ni siquiera cuando sus hijos estaban enfermos o lastimados se le permitió a Oscar buscar asistencia médica fuera de la granja. Oscar explicó cómo el propietario de la granja forzó a su esposa e hijos pequeños para ayudar a recoger los huevos, mientras que él debía limpiar el excremento de las aves. El trabajo en la granja también involucra el manejo de plaguicidas y otros productos químicos tóxicos sin contar con el entrenamiento o instrumentos adecuados. Según los informes, incluso los niños pequeños estuvieron involucrados en estas tareas. Debido al contacto con productos químicos y las terribles condiciones de trabajo, la esposa de Oscar sufrió un aborto involuntario y otra mujer experimentó una muerte fetal”.

Las naciones del mundo -y se espera que sea tenido en cuenta por el juez González Charvay y el fiscal Bosca- saben por el informe de la relatora que en Nuestra Huella S.A. “cada vez que los trabajadores intentaron quejarse o amenazaron con acudir a las autoridades, el propietario de la granja les reprochaba que sus reivindicaciones no serían tomadas en serio, porque eran sólo migrantes indocumentados y que él estaba bien conectado con las autoridades”.

Finalmente, cuando Oscar tuvo el valor para quejarse de su situación, fue despedido de la granja, sin recibir los pagos pendientes o compensación alguna. “Oscar explicó que, cuando los trabajadores agrícolas bolivianos fueron reclutados, se les ofrecieron buenas condiciones de trabajo, vivienda gratuita y salarios que oscilaban entre los 1.000 y 2.000 pesos. Sin embargo, una vez en la Argentina, se les pagaba unos 800 pesos y se los obligaba a trabajar en condiciones semejantes a la esclavitud”.

La relatora Ngozi Ezeilo estuvo en nuestro país entre el 6 y 11 de septiembre y que en esa oportunidad visitó La Alameda dos veces para interiorizarse por nuestras denuncias penales y poder entrevistar a las víctimas de las redes mafiosas que trafican personas para luego someterlas a la esclavitud, ya sea en el campo, la industria textil o prostíbulos.

CONTACTO: Néstor Escudero: 15 6880 3964 / Juan Grabois: 15 6384 3877





Lapidario informe de la ONU sobre trata y tráfico de Personas en Argentina

29 06 2011

Un informe elaborado por la relatora especial de las Naciones Unidas sobre Tráfico y Trata de Personas, Joy Ezeilo, da cuenta que la trata con fines de explotación laboral y sexual creció en la Argentina. Eldocumento se dio a conocer el 24 de mayo pasado en 17ma sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONUdespués de que Ezeilo visitara la Argentinaen septiembre de 2010, invitada por el gobierno nacional, cuando mantuvo reuniones funcionarios de los tres poderes del Estado y ONGs que luchan contra estos delitos. Cabe señalar que durante la semana que Ezeilo estuvo en Buenos Aires, dos días visitó la sede de la Alameda para tener entrevistas con ex victimas de trata laboral y sexual y para familiarizarse con el centenar de causas judiciales que impulsa nuestra organización.

El objetivo de la visita de Ezeilo ala Argentinafue el de conocer la estructura legislativa e institucional, las políticas dela Argentinareferidas a la lucha contra la trata de personas y la incorporación de las leyes internacionales sobre derechos humanos.

El informe asegura que Argentina se ha convertido en un país de origen, tránsito y destino de víctimas de estos delitos dada la “porosidad” de las fronteras con Paraguay y Brasil, zona conocida como la Triple Frontera, “que es una región de tránsito común utilizada por los tratantes”.

Señala que como un país de destino, la mayoría de las mujeres y niños trasladados a la Argentina para explotación sexual “provienen de Brasil, República Dominicana, Paraguay y Perú”. En tanto, las víctimas de explotación laboral “son de Bolivia, Colombia, Dominicana, Perú y Paraguay”. Por otra parte, indica que como país de origen y tránsito, “mujeres y niñas destinas a la explotación sexual en otros países latinoamericanos y europeos, mayoritariamente Italia y España”.
Resalta que la mayoría de las víctimas de trata en la Argentina, incluidas aquellas que provienen desde Brasil y Paraguay, “provienen de situaciones de inestabilidad económica donde ni sus necesidades básicas, ni las de sus familias están satisfechas y sin medios reales de mejorar socialmente debido a sus bajos niveles de educación”.

En cuanto a las redes de trata que operan en la Argentina, la relatora de la ONU explicó que “varían desde organizaciones complejas que operan en todas las etapas del proceso de la trata (reclutamiento, secuestro, transporte y explotación de víctimas) hasta propietarios de burdeles, que reclutan o secuestran a sus víctimas directamente para explotarlas en sus establecimientos o para venderlas a otras personas”. Y agrega que la participación de funcionarios públicos corruptos y la policía “facilita el funcionamiento de estas redes”.

Trata laboral

También el documento hace referencia a la trata con fines de explotación laboral. Ezeilo recopiló información sobre la existencia de talleres textiles que funcionan en provincia y ciudad de Buenos Aires “donde los trabajadores migrantes son explotados”. “Los talleres ofrecen sus servicios a las grandes marcas comerciales, tanto nacionales como internacionales. Los trabajadores son obligados a trabajar y vivir en las instalaciones, donde les retienen sus documentos y su libertad de movimiento es totalmente controlado”, describe. Y cita el trabajo de la Alameda que “ha identificado unos 600 talleres clandestinos en el país que trabajan para más de 103 marcas” y que también “denunciaron casos ocurridos en la industria avícola y en las distintas labores agrícolas en las diferentes economías regionales”.

Frente a esto, asegura que “las respuestas del sistema judicial no han sido apropiadas” y cita el caso judicial sobre el taller de la calle Luis Viale al 1200 donde murieron seis victimas y los responsables quedaron impunes.

Por la empresa avícola Nuestra Huella, donde pese a la cantidad de pruebas sobre el trabajo esclavo e infantil, es poco y nada lo que se ha avanzado dado que “se dice que la empresa opera con impunidad ya que su propietario está relacionado con las autoridades locales”.

“Los casos examinados por las ONG revelan que muchas víctimas son atraídas desde el extranjero, principalmente Bolivia, mediante falsas ofertas de empleo que a veces se encuentran escritas en la lengua materna de los reclutados. Los tratantes operan con la ayuda de las empresas de transporte que, a veces, tienen acuerdos con los guardias de fronteras para permitir que los migrantes ingresen al país sin los documentos apropiados. Una vez que los trabajadores arriban, sus documentos son retenidos, son endeudados, sometidos a duras condiciones de trabajo y encerrados en los talleres”, describe el informe.

Asistencia a las víctimas

La relatora de la ONU señaló el fracaso de las autoridades en satisfacer las necesidades especiales de las víctimas de trata a lo largo de los procedimientos judiciales.

Criticó las débiles penas previstas por la ley correspondiente en el Código Penal para los tratantes que pueden ser condenados de 3 a 6 años en los casos de trata de adultos, y de 4 a 10 años en los casos de que las víctimas sean niños. Indica que “una de las limitaciones encontradas fue la falta de datos fiables sobre las victimas identificadas y asistidas”. También sostiene que “faltan albergues suficientes y adecuados” para las victimas y que los que provee el Ministerio de Desarrollo Social “no tienen las características necesarias para lidiar con victimas de trata”

Otra de las fallas identificadas por la relatora es la falta de investigaciones sobre los recursos financieros que deberían ser recuperados cuando se está tratando un caso de trata. “Esto es una carencia en las investigaciones relativas al crimen organizado en general, no sólo respecto a la trata. Investigando los recursos financieros del crimen y al mismo tiempo el crimen en sí mismo, la indemnización de las víctimas podría ser más sencilla y realizando dentro del mismo proceso penal”.

Trata sexual

La relatora advierte que a pesar de la legislación local y de los convenios a los que Argentina adhirió “se ha vuelto claro que las normas nacionales referidas a la prohibición de prostíbulos no está siendo acatada”.

La relatora de la ONUsostiene que “las organizaciones que proporcionan asistencia directa a las victimas y sus familias, enfrentan importantes dificultades financieras y la amenaza de represalias de los tratantes. Reportes de teléfonos que han sido pinchados o intervenidos, ordenadores hacheados y amenazas por escrito son comunes. A eso se le suma la persecución y las críticas provenientes de determinadas autoridades del gobierno, quienes desacreditan su trabajo y algunas veces los presentan como problemáticos y “traidores”.

Concluye señalando que “la protección y la seguridad de las personas involucradas en la lucha contra la trata de personas y que prestan asistencia y apoyo a las victimas no está garantizada”

La relatora recomienda reformar la ley de trata “eliminando la cuestión del consentimiento” y aplicando “sanciones más estrictas”.Que se destinen recursos suficientes para combatir estos flagelos y que se proporcione “la reinserción integral, rehabilitación y asistencia a las victimas”. Sugiere la creación “de un organismo central federal para mejorar la coordinación.

En relación al trabajo esclavo plantea que se debe “Demostrar un serio compromiso y voluntad política en el marco del esfuerzo de prevención para regular a las empresas, como en la industria textil, la agricultura (incluyendo la pesca)  y la construcción, así como el entretenimiento y la industria del sexo: inspecciones adecuadas deben llevarse a cabo para garantizar que estas empresas no están involucradas en la trata o en el empleo de personas objeto de trata”

El informe concluye reclamando “una política de tolerancia cero con respecto a la corrupción para asegurar que cualquier agente del Estado involucrado en el delito de trata de personas sea debidamente procesado y severamente castigado”.

CONTACTO:

Gustavo Vera: 15 6158 4835

Mario Ganora: 15 5883 0233








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