Las máquinas de los esclavistas pasan a los esclavizados

28 12 2009

Dos páginas webs distintas han publicado la inédita experiencia y avance de la lucha contra la esclavitud en los talleres textiles. Aquí van los artículos:

http://redpuentes.org/index.php?option=com_content&task=view&id=336

Red Puentes Internacional Corporación Domos es una asociación de ONG’s de América Latina para la promoción de la responsabilidad social empresarial en nuestro continente.

Argentina: serán para cooperativas las máquinas secuestradas a talleres textiles de La Matanza

El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) será depositario judicial de 250 máquinas secuestradas en 2006 y 2007, que se destinarán a la creación de un polo textil en La Matanza, donde trabajarán unos 120 costureros organizados en cooperativas.

Ya está avanzado un acuerdo con la Municipalidad de La Matanza para instalar la planta en ese territorio, donde proliferan los talleres informales e ilegales, muchos de ellos sostenidos con trabajo esclavo. La idea es impulsada por la Cooperativa La Alameda, que ya participó en la creación de un polo textil en Barracas, en conjunto con el INTI y el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

La resolución fue adoptada en septiembre: 17 talleristas están procesados por reducción a la servidumbre y facilitación de la permanencia ilegal de extranjeros en el territorio nacional. El tribunal dispuso la medida ante la posibilidad de que “las posibles víctimas de los hechos investigados puedan trabajar (con esas máquinas) en condiciones dignas y con el debido resguardo de sus derechos laborales”.

Las máquinas incautadas están arrumbadas en un depósito judicial. Son el producto de catorce allanamientos realizados entre 2006 y 2007, entre ellos los de Ramón Falcón 3175, Lisandro de la Torre 966, Luis Viale 3046 y Portela 1251. La mayoría de los equipos son máquinas de coser, pero también hay cortadoras, agujereadoras, máquinas de planchado y hasta una camioneta Peugeot Expert, apta para la distribución y traslado de mercadería.

“Aceptamos las máquinas con beneficio de inventario, ya que no todas están en condiciones de funcionar. Algunas están obsoletas, otras tienen desperfectos y son irrecuperables. Creemos que se pueden poner en funcionamiento unas 150”, afirmó Hernán Zunini, coordinador del programa de Unidades Productivas Tipo del INTI.

Esta vez la experiencia se llevará a cabo en La Matanza porque “es el lugar donde se han concentrado los talleres clandestinos, por su cercanía con la feria de La Salada”, argumentó el presidente de la Fundación La Alameda, Gustavo Vera, “Además, después de los operativos con clausuras en la ciudad de Buenos Aires, muchos talleres se mudaron para ese partido”, agregó. La gestión está a cargo del secretario de Industria de la comuna, Raúl Magario, quien está abocado a conseguir un espacio de entre 1000 y 1500 metros cuadrados. Esa superficie sería suficiente para incluir a unas nueve cooperativas, con un total de 120 costureros.

El dato es confirmado por Zunini, quien sostiene que en La Matanza “hay una alta concentración de talleres, muchos de ellos en asentamientos precarios, con conexiones clandestinas de electricidad que suelen producir problemas de cortes de energía en el barrio”.

La municipalidad de La Matanza apoya la creación del polo de confección de indumentaria como “paso previo a la presión mediante inspecciones sobre los talleres clandestinos” destinada a lograr su reconversión en talleres legales. En ese marco, el INTI promueve el modelo de las cooperativas de trabajo, como opción ante el esquema de superexplotación de los talleres clandestinos.

“Lo que hacemos desde el Programa de Unidades Productivas Tipo es asesorar a los trabajadores en la conformación de las cooperativas y luego en todas las etapas de la producción, desde el diseño de los modelos y la compra de materias primas hasta las gestiones comerciales para la venta del producto”, explicó Zunini. Una vez puesta en marcha la producción, los técnicos del INTI hacen un trabajo de monitoreo y asistencia técnica de las cooperativas.

En ese aspecto es fundamental el trabajo con los clientes –en este caso, las marcas de prendas– para que paguen precios justos sobre las prendas a comercializar, ya que el trabajo esclavo está basado en los bajos precios por prenda que pagan las marcas a los talleristas.

Zunini pone como ejemplo que para la confección de un jean, las empresas le pagan al taller 3 pesos por unidad. “Con esos precios, para que un costurero saque 20 pesos por día, tiene que trabajar catorce horas por día”, sostuvo el coordinador del programa. En el taller de Barracas, las cooperativas lograron que les paguen 12 pesos por cada jean. “Todavía no logramos convencerlas de que paguen mejores precios por el trabajo de costura”, enfatizó.
 

Fuente: Diario Página 12. Argentina, Noviembre 2009.

http://www.trabajoyautogestion.com.ar/articulo.php?id=303

 

Es una organización que se reunen en asamblea abierta semanalmente en la empresa recuperada IMPA los dias miércoles a las 20.00 hrs.

Un tribunal oral designó al INTI como depositario judicial de 250 máquinas secuestradas. Se destinarán a la creación de un polo textil en La Matanza, donde trabajarán unos 120 costureros organizados en cooperativas.         

La Justicia federal dio un nuevo paso en contra del trabajo esclavo: designó al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) como depositario judicial de 250 máquinas textiles secuestradas en talleres de costura clandestinos, donde se reducía a la servidumbre a trabajadores, en su mayoría inmigrantes ilegales. El INTI aceptó hacerse cargo de esas máquinas y, después de hacerles el correspondiente servicio de mantenimiento, las destinará a la creación de un polo de confección de indumentaria en el que trabajarán cooperativas de costureros. Ya está avanzado un acuerdo con la Municipalidad de La Matanza para instalar la planta en ese territorio, donde proliferan los talleres informales e ilegales, muchos de ellos sostenidos con trabajo esclavo. La idea es impulsada por la Cooperativa La Alameda, que ya participó en la creación de un polo textil en Barracas, en conjunto con el INTI y el gobierno porteño.

La resolución fue adoptada en septiembre por el Tribunal Oral Federal Nº 6, en el marco de la causa Salazar Nina Juan Carlos y otros, donde diecisiete talleristas están procesados por reducción a la servidumbre y facilitación de la permanencia ilegal de extranjeros en el territorio nacional. El tribunal dispuso la medida, según argumentó, ante la posibilidad de que “las posibles víctimas de los hechos investigados puedan trabajar (con esas máquinas) en condiciones dignas y con el debido resguardo de sus derechos laborales”.

Las máquinas incautadas están arrumbadas en un depósito judicial. Son el producto de catorce allanamientos realizados entre 2006 y 2007, en varias causas que inició el juez Norberto Oyarbide pero que luego fueron instruidas por el juez Julián Ercolini, cuando Oyarbide se inhibió de seguir actuando. “Las máquinas fueron incautadas porque son la herramienta mediante la cual los imputados cometían los delitos: la Justicia presume que si se quedaban con ellas, era muy probable que volvieran a poner en funcionamiento el mecanismo de trabajo esclavo que venían implementando, ya que están en libertad”, dijo a Página/12 Hernán Zunini, coordinador del programa de Unidades Productivas Tipo del INTI.

La instrucción de las causas judiciales ya está cerrada, y los casos ya fueron elevados a juicio oral. Por esa razón tomó intervención el Tribunal Oral, cuya primera medida fue asignarles un valor social a las máquinas incautadas y asignarlas al INTI, que ya viene desarrollando una experiencia exitosa con equipos decomisados y cooperativas de costureros en un polo textil inaugurado en Barracas en julio último (ver recuadro).

Las máquinas fueron secuestradas en operativos realizados en catorce talleres, entre ellos los de Ramón Falcón 3175, Lisandro de la Torre 966, Luis Viale 3046 y Portela 1251. Entre los equipos incautados son mayoría las máquinas de coser, pero también hay cortadoras, agujereadoras, máquinas de planchado y hasta una camioneta Peugeot Expert, apta para la distribución y traslado de mercadería.

“Aceptamos las máquinas con beneficio de inventario, ya que no todas están en condiciones de funcionar. Algunas están obsoletas, otras tienen desperfectos y son irrecuperables. Creemos que se pueden poner en funcionamiento unas 150”, afirmó Zunini.

Esta vez la experiencia se llevará a cabo en La Matanza porque “es el lugar donde se han concentrado los talleres clandestinos, por su cercanía con la feria de La Salada”, argumentó el presidente de la Fundación La Alameda, Gustavo Vera, “Además, después de los operativos con clausuras en la ciudad de Buenos Aires, muchos talleres se mudaron para ese partido”, agregó. La gestión está a cargo del secretario de Industria de la comuna, Raúl Magario, quien está abocado a conseguir un espacio de entre 1000 y 1500 metros cuadrados. Esa superficie sería suficiente para incluir a unas nueve cooperativas, con un total de 120 costureros.

El dato es confirmado por Zunini, quien sostiene que en La Matanza “hay una alta concentración de talleres, muchos de ellos en asentamientos precarios, con conexiones clandestinas de electricidad que suelen producir problemas de cortes de energía en el barrio”.

La municipalidad de La Matanza apoya la creación del polo de confección de indumentaria como “paso previo a la presión mediante inspecciones sobre los talleres clandestinos” destinada a lograr su reconversión en talleres legales. En ese marco, el INTI promueve el modelo de las cooperativas de trabajo, como opción ante el esquema de superexplotación de los talleres clandestinos.

“Lo que hacemos desde el Programa de Unidades Productivas Tipo es asesorar a los trabajadores en la conformación de las cooperativas y luego en todas las etapas de la producción, desde el diseño de los modelos y la compra de materias primas hasta las gestiones comerciales para la venta del producto”, explicó Zunini. Una vez puesta en marcha la producción, los técnicos del INTI hacen un trabajo de monitoreo y asistencia técnica de las cooperativas.

En ese aspecto es fundamental el trabajo con los clientes –en este caso, las marcas de prendas– para que paguen precios justos sobre las prendas a comercializar, ya que el trabajo esclavo está basado en los bajos precios por prenda que pagan las marcas a los talleristas.

Zunini pone como ejemplo que para la confección de un jean, las empresas le pagan al taller 3 pesos por unidad. “Con esos precios, para que un costurero saque 20 pesos por día, tiene que trabajar catorce horas por día”, sostuvo el coordinador del programa. En el taller de Barracas, las cooperativas lograron que les paguen 12 pesos por cada jean. “No son marcas conocidas, todavía no logramos convencerlas de que paguen mejores precios por el trabajo de costura”, enfatizó.

Botón de muestra en Barracas

El Tribunal Oral tomó el ejemplo del juez federal Sergio Torres, quien decomisó las maquinarias de un taller clandestino ubicado en Deán Funes al 1700, en Parque de los Patricios, en septiembre de 2008, y dispuso que el INTI sea el depositario judicial de esos equipos. Esas máquinas fueron destinadas al Centro Demostrativo de Indumentaria, impulsado por la cooperativa La Alameda y construido por la Corporación Buenos Aires Sur en el barrio de Barracas.

Allí trabajan hoy cinco cooperativas, con un total de cincuenta trabajadores que en su historia tienen el paso por talleres clandestinos. El polo de confección de indumentaria, inaugurado en julio último, cuenta con el monitoreo y la asistencia técnica del INTI. “Está trabajando al 50 por ciento de su capacidad”, comenta Hernán Zunini, coordinador del programa del INTI.

El centro funciona en una planta de 1800 metros cuadrados, donde hace había un taller de micros de larga distancia.

 





“Levanto los huevitos, saco la caca y junto las moscas muertas. Mi hermana de dos sólo junta huevitos”

28 12 2009

Claudia Santalla. Escribió lo siguiente el jueves 17 de Diciembre en la página http://derechoshumanosdesdelacuna.blogia.com

La fotografía muestra las montañas de guano, excremento de aves que diariamente tienen que limpiar los niños y niñas en los galpones de las granjas La Escondida, La Fernández y La Mimosa III, todas propiedad la empresa Nuestra Huella S.A. de Leticia García Luaces y su hija María Luz Luaces, (Leticia vive en el Country Carmel, donde fue asesinada María Marta García Belsunce). Esta empresa construyó su imperio de 60 granjas para proveer a hipersupermercados y países del exterior, gracias al trabajo de niños a partir de los 2 años.

“Yo me encargo de levantar los huevitos, saco la caca y junto las moscas muertas. Mi hermana de dos sólo junta huevitos”, contó Oscar, un nene que el sábado pasado cumplió cuatro años.

Cuando uno de los visitantes les regaló a los chicos una caja con leche y algunos juguetes, la pequeña Cuchu, de dos años, contó que “hacía mucho que no tomaba leche”

“Los más chiquitos trabajan todo el fin de semana, a veces ayudan en la semana y yo colaboro todos los días desde las 8 de la mañana hasta la tarde”, contó Mica, mientras cargaba el carrito donde los más chiquitos suben los maples llenos de huevos.

“Tendríamos que tener, por lo menos, dos adultos por galpón, pero la empresa quiere que una persona haga todo y como no lo puede hacer pone a sus hijos a trabajar y así ganan un sueldo y medio por juntar huevos y limpiar. Cada jefe de familia recibe 1.600 pesos por 14 horas de lunes a lunes y trabaja toda su familia con niños incluidos”

La empresa no es desconocida para la Justicia. El 16 de abril la granja La Mimosa fue allanada por el fiscal Juan José Maraggi, titular de la Fiscalía 2 de Zárate-Campana, quien descubrió siete galpones donde había niños utilizados como mano de obra. Trabajaban cercados por un alambrado electrificado que desató un escándalo en la provincia de Buenos Aires. “Curiosamente varios de esos flagelos aún persisten en la granja, aunque en el resto de las granjas el panorama es mucho peor como se ve en el video.”

Se llama “La Escondida” y está en Pilar. Se ocupa de explotar más de 5000 gallinas. Allí, trabajan a destajo niños de entre 4 y 15 años, entre tóxicos, moscas y el hediondo y contaminante guano.

Por Iván Rodriguez Alauzet

La Panamericana es una caja de Pandora. Cada año revela una nueva lista negra de secretos disimulados detrás del Golf Club de Pilar y ruborizados por los exclusivos countries de Ingeniero Maschwitz. A tan sólo 60 kilómetros de Ciudad, existe una granja de al menos cinco hectáreas de extensión donde el trabajo esclavo infantil y la trata de personas tiene protagonismo los 365 días del año.

La finca pertenece a un conglomerado de otras 60 propiedades que la firma Nuestra Huella S.A., de producción avícola, explota a lo largo de Buenos Aires, San Juan y Córdoba. La compañía adjudica sus ventas en más de $6 millones anuales y exportan a países como China, Italia, España y tiene compradores nacionales como Wall Mart y Carrefour, entre otros.

En este caso, “La Escondida”, como llaman al predio, está ubicada en la bajada de Fatima a la altura del kilómetro 64,5 del ramal Pilar. Agrupa a cinco familias encargadas de cuidar, cada una, un galpón con más de cinco mil gallinas. Allí trabajan a destajo niños de entre 4 y 15 años, entre tóxicos, moscas y el hediondo y contaminante guano. Un combo decididamente mortal.

Llegar a “La Escondida” no es fácil, el nombre lo tiene bien ganado. El acceso es exclusivo para motos ya que desde la Ruta 9 hay que viajar unos 3 kilómetros tierra adentro. 24CON se embarcó en la travesía de cruzar medio Conurbano para visitar un lugar regido por conductas, leyes y obediencias del siglo XIX.

Agustín, un furioso encargado

Se exilió de Ciudad del Este, su lugar natal, por razones lógicas: ganaba miserias. En “La Salada paraguaya”, como la denominan, trabajaba en la imprenta del diario más importante de Paraguay, ABC Color, y ya se sentía como un “esclavo”. Entonces, decidió largar todo y partir con mejores expectativas al país vecino. Nunca pensó que en tierras bonaerenses se convertiría en “prisionero” de una granja.

Colectivo mediante, desembarcó cerca de Pilar. Empezó a trabajar en la construcción, pero los reincidentes días lluviosos le imposibilitaron cobrar y “mantener a sus tres hijos a los 23 años, no es nada fácil”. Así fue como uno de los dueños de Nuestra Huella le ofreció trabajo.

“Nos contratan sólo si tenemos familia”, declaró el hoy encargado de “La Escondida” a 24CON. El requisito tiene varios condimentos: “Mantener un galpón es imposible para un hombre solo, entonces cuando te levantan en peso porque no hacés la producción diaria, te dicen ‘para qué están tus hijos y tu señora’”. Así es como la rueda de la ilegalidad comienza a girar.

Agustín gana $1700 por el trabajo de dos personas. Junto con él, carga huevos Marisol, su mujer, quien “estuvo obligada a trabajar hasta en el día de su tercer parto”. Jura que ninguno de sus hijos entra al gallinero, pero no sabe hasta cuándo los jefes van a permitírselo.

Tengo dos nenas y un varón, la más grande tiene 7 años y no voy a aprobar que trabaje como lo hacen las otras familias de acá”. Es que para recolectar los 30 cajones con más de 10.000 huevos, tiene que trabajar cerca de 13 horas diarias de lunes a lunes. Sin descanso. “Un tiempo también nos ofrecieron hacer la nocturna y nunca nos pagaron los días, solamente por eso nos deben como $2000 a cada uno”, reprochó el hombre.

Los galpones tienen altas concentraciones de excremento en estado de putrefacción, “porque hasta que no se junta mucho, no se lo llevan”, comentó. Así es como el nauseabundo olor y la maquiavélica invasión de moscas pone en jaque, sobre todo, a los más chicos, que “estamos obligados a ayudar porque no alcanza la plata”, balbuceó “Mili”, una nena de aproximadamente

Esclavos a puro huevo

En abril de 2008, la granja “La Mimosa III”, otra de las propiedades del grupo también ubicada en Pilar, fue allanada por inspectores del Ministerio de Trabajo luego de las denuncias realizadas por la ONG La Alameda y por el Movimiento de Trabajadores Excluídos (MTE). No obstante, luego de la intervención judicial “apenas hubo cambios cosméticos”, aseguró a este medio Gustavo Vera el titular de La Alameda.

Las paupérrimas condiciones laborales que denunciaron desde la Organización, fueron constatadas por 24CON. Dentro de las naves, los trabajadores están obligados a repeler a las moscas y las larvas con un insecticida muy tóxico del que sospechan “es la causa del riñón multiquistoso de mi hija”, dijo Agustín, quien confirmó la falta de medidas de protección: “Todas las veces que les pedimos barbijos y botas, nos dijeron que no”. Para los nenes, tampoco.

Por esta razón, admiten los abogados representantes de los “esclavos”, Pablo Sernani y Rodolfo García, fue que “nació una nena que le falta el labio superior”. Después de la intervención del Ministerio, “se blanqueó (a una parte de los trabajadores), pero el inexistente control hace que las míseras condiciones de trabajo persistan”, señaló Pablo Sernani.

Una cuestión de trata

Los juristas ya denunciaron penalmente a la empresa, y revelaron: “Representantes de la firma (liderada actualmente por Leticia Ester García de Luaces y de su hija, Luz Luaces) intentaron comprarnos al ofrecernos más de $100 mil pesos a cada uno para que no continuásemos con el caso”.

Y ahora van por más: “Mandan a buscar personas desde países como Bolivia y Paraguay para que vengan a realizar trabajos de servidumbre. Un claro ejemplo de trata de personas”. Pese a estar reglamentado desde el 2008 en el artículo 153 del Código Penal, la excusa que manifiestan los contratistas es: “Tenés trabajo asegurado, casa y no pagás impuestos”, indicó el encargado de “La Escondida”. Una realidad, porque los cascos de las viviendas están a disposición de sus habitantes, pero “el gas lo compramos nosotros, no es regalado y el agua tienen un sabor muy extraño”, enunció su esposa.

Según afirman Sernani y García, en las otras 37 granjas que la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) reconoce que Nuestra Huella tiene repartidas en las localidades bonaerenses de Exaltación de la Cruz, Pilar, Mercedes, Capilla del Señor, Lima y Escobar, funciona el mismo sistema de trabajo forzoso infantil en “condiciones infrahumanas y la prohibición de libertad”.

En los últimos días, relata Agustín, pudieron crear un portón por donde la gente logra escaparse, ya que en un comienzo “no nos dejaban salir a ningún lado, sólo vivíamos para trabajar”, dijo. Esto no les llegó “gratis”, porque hasta que lograron su libre circulación, “estuvimos cercados hasta con alambres electrificados”, destacó.

Situación que también perjudicó el estudio de los chicos ya que éstos “estaban privados de salir para ir a la escuela”. La hija más grande de Agustín estudia cerca de la granja y gracias al portón, “ahora puede ir todos los días, pero en una época teníamos que dar explicaciones para que ella pudiera estudiar”, manifestaron.

En carne propia

Entrar a “La Escondida” tiene dos caras. Si no hay “moros en la costa”, como rumorean los lugareños, hay vía libre. Pero si alguno de los veterinarios que controla a las gallinas está adentro, “es imposible, porque nos botonean”, dicen. Es más, “los profesionales están todos comprados, porque se mueren como 35 pollas a causa de Tifus por día y sigue todo igual”.

Las familias tienen sobradas justificaciones para quejarse, además de tener únicamente un sueldo base que cobra el cabecera y que lo trabajarían todos, los francos los percibirían en negro y “sí los cobran”, expresó uno de los abogados a 24CON. Este un tema candente en la comunidad, ya que “los días nominales los cobramos $75 y los francos deberíamos cobrarlos el doble y nos dan $50”.

Agustín se acostumbró a vivir en esta situación y perdió el miedo. Ahora está organizando reuniones, a través del radio aficionado interno que une a todas las granjas, para “llevarle la queja oficial a la patronal” e intentar así cobrar el monto total de lo trabajado. De igual forma insisten en el blanqueo de todos los trabajadores, ya que “se estima que en todas las granjas habría unos 300, pero registrados hay 80″.

Las denuncias

En resumidos términos, el 16 de abril del año pasado, fue el fiscal Juan José Maraggi a cargo de la Fiscalía 2 de Zárate-Campana, quien allanó “La Mimosa III” y descubrió varios galpones donde había niños que estaban siendo utilizados como mano de obra.

Más tarde, una lluvia de denuncias recaería sobre todas las estancias de la firma. “La Escondida” figura como anexo del expediente 2199 en la UFI Nº2. Pero todavía no tiene protagonismo mediático.





El Gobernador Peralta contra la Alameda

28 12 2009

A CONFESIÓN DE PARTES, RELEVO DE PRUEBAS:  El gobernador Daniel Peralta de Santa Cruz respecto a las clausuradas casitas de tolerancia dijo: ”Nosotros acá CULTURALMENTE TENIAMOS INCORPORADA ESTA SITUACION. Pero nadie pensó cuando tenía 12 o 13 años que iba a un lugar donde había trata de personas. Generacionesde santacruceños vivieron eso…Acá hay muchos moralistas con la bragueta abierta de santacruceños vivieron eso…Acá hay mucho moralistas con la bragueta abierta”. 

 

“Acá hay muchos moralistas con la bragueta abierta”

Así  lo manifestó el Gobernador de Santa Cruz, en la oportunidad en que, visitó la redacción de Prensa Libre. El primer mandatario fustigó a la Fundación La Alameda.    

 

De Córdoba, de La Plata, de Rosario, del municipio de Malvinas Argentinas, de San Miguel, de José C. Paz, de Tandil, de Mar del Plata, de Necochea, de Neuquén, de Santa Cruz, de Jujuy, de Entre Ríos, de Comodoro Rivadavia, de La Rioja, de Catamarca, de Misiones, del populoso y decentísimo barrio de Belgrano, todas las mujeres y chicas -algunas de entre 13 y 15 años- que logran escapar cuentan la misma historia: o las secuestraron o les prometieron un buen trabajo, aprovechando la miseria en la que viven ellas y sus familias.

El “gestor” las sube a un auto o a un micro de línea y cuando llegan las espera un prostíbulo de cualquier lugar del país.

Allí les pegan, las drogan, les sacan los documentos y, bajo amenaza de muerte, las obligan a “atender” una veintena de clientes diarios en bares, departamentos, saunas, piringundines más o menos miserables, más o menos costosos.

Peralta

En el marco de una visita que realizara a  la redacción de Prensa Libre el primer mandatario provincial Daniel Peralta se refirió a la trata de personas.
En este contexto y en diálogo con varios periodistas de este medio, el Gobernador no eludió las preguntas y fue contundente al manifestarse en contra de  este delito. 

- ¿Qué consideraciones puede hacer respecto a estas situaciones que se han denunciado?

- La trata de personas es un delito deleznable, execrable y al que hay que combatir con todas las fuerzas.

Usted se enojó mucho con las denuncias que se hicieron públicas ¿Por qué? 
- Muchos por ahí se confundieron porque a mi lo que me molestó mucho es que se involucre al jefe de policía en un acto en donde no estaba. Esto va en descrédito de la misma fuerza policial.

Es esa misma fuerza policial la que a través de inteligencia, de métodos debe reprimir estos actos reñidos con la moral.

- ¿Cómo se  combate a la trata de personas?
 - La trata es algo que no debe existir en ningún lugar, lamentablemente nuestro norte pobre se presta mucho para eso y las cadenas que se forman allí terminan muchas veces colocando gente en la Patagonia.

Con relación a la denuncia que realizara la Fundación La Alameda. ¿Qué opinión tiene usted?
- Yo decía vienen acá a oponerse al funcionamiento de las casitas, cada uno puede tener una opinión en particular. Nosotros acá culturalmente teníamos incorporada esta situación. Pero nadie pensó cuando tenía 12 o 13 años que iba a un lugar donde había trata de personas.

Generaciones de santacruceños vivieron eso, pero no queda todo ahí porque abrimos los diarios y vemos oferta sexual y no sólo en los diarios nacionales sino que en los locales también. Esa es prostitución VIP.

-Ese tipo de prostitución se puede combatir ¿Cómo se hace?
- Debemos   plantear un debate mucho más profundo de este tema ya que no solo se debe hablar y relacionarlo con  el lugar físico, y ese era el tema de discusión que teníamos con La Alameda  y además de la mezcla que ellos hicieron con todo el tema.

-¿De qué tipo de mezclas habla?
-Yo quisiera saber cual es el proyecto de Costa para terminar y erradicar la prostitución, no lo conozco.  Nunca lo dijo Eduardo (Costa)  pero ellos si – La Alameda- lo manifestaron y buscaron el apoyo de un diputado nacional para erradicar la prostitución.

-¿Cómo lo haría entonces?
-Esto se hace a través de un organismo, esto se hace en conjunto le guste o no la orientación  de el  Gobierno de turno pero se hace en conjunto educando, porque no creo que quien se vuelca a la prostitución lo haga en forma gustosa. 
Muchas veces terminan ahí por necesidad, entonces trabajemos sobre estas necesidades, trabajemos para contener y para orientar. Para curar y para prevenir este es mi planteo. Acá hay muchos moralistas con la bragueta abierta, disparó el Gobernador de la provincia.








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