Los inmigrantes esclavizados

24 07 2009

clausura

Dos diarios nacionales han tomado la iniciativa de consultarnos acerca de los miles de inmigrantes. Diario Popular publicó en tapa sobre el reclutamiento de inmigrantes y ayer el diario Crítica habló de los 500 mil esclavizados en este país. Pasamos a reproducir los dos artículos.

 

Denuncia de la ONG la alameda

“Hay 500 mil inmigrantes esclavos”

La mayoría trabaja para grandes marcas. Sólo en la ciudad de Buenos Aires existen 3.000 talleres clandestinos.  Gustavo Vera, presidente de la cooperativa agredido hace diez días, pidió que la Justicia le brinde protección que “no sea de la Policía Federal”.

Claudio Mardones

23.07.2009

 

Clausura. Los encargados de traficar mano de obra toman gente en Bolivia, los endeudan para viajar y les imponen el trabajo.

“En la Argentina hay más de 500 mil personas en situación de servidumbre y sólo en la ciudad de Buenos Aires existen 3.000 talleres clandestinos que diariamente explotan a unas 40.000 personas bajo un inédito régimen de esclavitud, el problema es que con el empeoramiento de la crisis cada vez hay más víctimas de tráfico de personas y los dueños de los talleres quieren que dejemos de denunciar. Y no se trata de talleres pequeños, la mayoría trabaja para grandes marcas”, explicó Gustavo Vera, presidente de la Cooperativa La Alameda, la ONG dedicada al combate del trabajo esclavo. Ayer, Vera pidió a la Justicia que los custodie y proteja una fuerza que “no sea la Policía Federal”. Para los integrantes de esta organización, el 10 de julio “la comisaría 40 de Parque Avellaneda consintió el ataque contra nuestra sede ubicada en Lacarra y Directorio”. Ese día, más de 50 talleristas atacaron de noche a Vera y a otros cuatro integrantes de la cooperativa luego de que denunciaran la existencia de otro nuevo taller clandestino en ese barrio, considerado uno de los territorios porteños con mayor proliferación de talleres clandestinos junto a Flores. El juez que deberá definir una custodia alternativa a la Policía Federal instruye la mayor investigación judicial contra decenas de marcas de ropa y centenares de talleres textiles por trabajo esclavo.

La ONG sufre ataques y amenazas en su contra desde hace años, pero la última agresión contra Vera despertó la preocupación de la Defensoría del Pueblo, que en los próximos días ampliará la denuncia por coimas contra la Comisaría 40 y presentará 17 testigos que explicarán ante los estrados federales “cómo sucedió el ataque y de qué manera el subcomisario Fabián López de esa seccional no hizo nada ante la golpiza colectiva”.

El incremento de talleres clandestinos es un proceso que no ha frenado su crecimiento en los últimos años, a pesar de la cantidad de denuncias por trabajo esclavo. Pero desde que La Alameda inauguró a principios de julio el Centro Demostrativo de Indumentaria (CDI) en el barrio de Barracas, la molestia de los talleristas se transformó en una golpiza. Las nuevas instalaciones están destinadas a cooperativas de costureros rescatados de talleres clandestinos. El emprendimiento fue subestimado durante años por la industria textil, pero su concreción bajo administración del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) permitirá conocer cuáles son los costos verdaderos de la cadena de valor de la industria textil, sindicada como la actividad que más personas explota en condiciones miserables. Con los datos que surjan de la producción del CDI, las administraciones nacionales y de la Ciudad contarán con poderosos datos para controlar mejor a los talleristas.

Para Vera, la mayor cantidad de denuncias incrementó las clausuras, algo que “le está quitando muchos ingresos ilegales que la Policía Federal recauda a cambio de evitar clausuras y de no aplicar la ley contra el trabajo esclavo y la ley de migraciones”. Amparado en los últimos datos de la Organización Internacional de Migraciones, que habla de 500 mil personas en situación de servidumbre, Vera explicó que “la mayoría de las personas explotadas provienen de Bolivia y las traen luego de publicar avisos que proponen trabajo y casa con buen sueldo, les pagan el pasaje y cuando llegan a la ciudad, lo hacen con toda la familia y sin un peso encima”. Para este maestro, que tiene toda la cabeza suturada por los golpes del 10 de julio, “esa técnica es conocida como situación de servidumbre por deuda”. Esta técnica funciona así: los encargados de traficar mano de obra barata para los talleres en Buenos Aires captan a las personas en Bolivia, los endeudan para viajar y luego les imponen las condiciones de trabajo, “es decir que cuando llegan a esta ciudad junto a su familia, quedan a merced de lo que les diga el patrón, algo que comienza con un pago miserable por prenda, sigue con jornadas que superan las 15 horas diarias de trabajo y termina con toda la familia esclavizada, incluso los menores”, apuntó Vera.

Los abogados de La Alameda ya pidieron investigar a las comisarías 4, 16 y 42 por brindar protección a una red de prostitución y en 2006 denunciaron a la 40 por cobrar coimas para proteger a los talleres de la zona de Parque Avellaneda. Ahora la denunciarán de nuevo en vísperas de una movilización de talleristas contra la Defensoría del Pueblo que podría suceder hoy o el viernes. Por lo pronto, el comisario de la 40, Mario Rey, decidió tomarse una licencia por diez días.

 

Diario Popular, domingo 19 de julio

Bolsa de trabajo esclavo: por día reclutan a más de 1.000 inmigrantes

 

Está en el barrio de Soldati. Los buscan para talleres y obras en construcción
Bolsa de trabajo esclavo: por día reclutan a más de 1.000 inmigrantes

Por MAXIMILIANO F. MONTENEGRO

Son esclavos, sin derechos. Entran al país engañados por mafias que les prometen un futuro de oportunidades, bienestar y chances para sus familias. Vienen de Bolivia y Paraguay, y acá son utilizados por inescrupulosos para confeccionar vestimenta y zapatos en talleres bajo condiciones brutales; los llevan a construir mansiones en countries apenas por comida; o terminan carneando vacunos en frigoríficos sin cumplir ninguna normativa sanitaria. El “negocio” requiere diariamente de unos 1.000 seres humanos, que se ofrecen en plena Ciudad de Buenos Aires, en una virtual zona liberada conocida como la Bolsa de Trabajo Esclavo.
Cabe destacar que la situación no acaba de explotar, ni siquiera se trata de un fenómeno que lleva pocos meses, lo que representaría una adecuada justificación para las autoridades gubernamentales, judiciales y policiales. Ya en el año 2000, la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires realizó un informe con más de 600 testimonios de personas esclavizadas. Lejos de solucionarse, el problema se acrecentó hasta alcanzar niveles intolerables.
En la actualidad, se calcula que son 30.000 los obreros esclavizados en la zona Metropolitana de Buenos Aires y alrededor de 1.000 los inmigrantes sin papeles (80% bolivianos y 20% paraguayos) que diariamente sirven de mano de obra ideal, por lo barata y efectiva, para decenas de “empresarios” de cualquier rubro. ¿Dónde los reclutan? En el barrio de Villa Soldati, en la intersección de las calles Cobo y Curapaligüe, funciona la Bolsa de Trabajo Esclavo. “Este lugar es una de las máximas vergüenzas de este país”, afirma, categórico, Gustavo Vera, de la asociación La Alameda.

Someterse o morir

Comenzar a investigar las características del asunto es descender al infierno. “En Cobo y Curapaligüe hay un movimiento cotidiano de unas 1.000 personas por jornada, pero pueden ser muchas más. En general, son personas que fueron ingresadas al país a la fuerza o mediante engaños desde Bolivia y Paraguay”, contó Vera.
El año pasado, La Alameda y el programa televisivo La Liga realizaron una trabajo periodístico abordando el tema, con cámaras ocultas. Allí, se mostró de manera cruda la realidad de estas personas. “Trabajan a tiempo completo, sin descanso. No tienen derechos, trabajan para comer. Muchos no cobran un centavo. Es realmente humillante, y lo peor es que ningún organismo oficial los protege. Al contrario, están vinculados a estas prácticas”, dijo Vera.
“Cuando los traen, al poco tiempo de estar esclavizados, muchos se rebelan y escapan. Pero no tienen a nadie para recurrir, entonces quedan a merced de los esclavizadores. Las opciones son dos: se someten o se dejan morir. Son personas en situación de calle, parias de la sociedad”, explicó el titular de La Alameda.

Eslabones siniestros

El “sistema” se constituye por varios eslabones. Uno de ellos, fundamental para sostener la estructura, está conformado por los “reclutadores”, personas que están cargo de talleres clandestinos de costura, trabajan para frigoríficos o cumplen esa función para grupos dedicados a la construcción en countries del conurbano.
“Estos personajes son siniestros, no tienen códigos. Se volvieron expertos en detectar a personas desesperadas y, al mismo tiempo, no dejan de lado las condiciones que tengan para el trabajo. Son pseudo empresarios, de nacionalidad boliviana, coreana o peruana, pero también hay argentinos”, contó Vera.
Para La Alameda, estas prácticas tienen directa relación con la ausencia absoluta de políticas de Estado para proteger a los ciudadanos esclavizados. “La Policía Federal mira para otro lado, el gobierno de la ciudad no hace nada y el gobierno nacional tampoco. Es una zona liberada. Saben lo que pasa, pero dejan que ocurra”, dijo Vera.

Ausencia de controles

Una fuente policial, que trabajó en la zona de Cobo y Curapaligüe y fue trasladado meses atrás por pedido propio, reveló que “estas organizaciones trabajan de forma muy aceitada, cuentan con combis y camiones para trasladar a los trabajadores, y una vez que los captan tratan de retenerlos, aprovechando que son personas que no tienen techo, ni familiares, ni nada”.
Vera, en tanto, detalló que “en la zona metropolitana funcionan cientos de talleres, donde se aglutinan unos 30.000 esclavos, pero ante la falta de controles el problema sigue creciendo, entonces fue aumentando la cantidad de esclavos golondrina, hoy en el orden de las 1.000 personas, que diariamente pueden servir para obras en construcción, frigoríficos, talleres de calzado o textiles”.
“Se está descentralizando la instalación de talleres y otros lugares. Es que cuanto más lejos esté el lugar de Capital Federal, mayor impunidad se logra. Ultimamente, se llevan a la gente a construir mansiones en los countries, donde parece que funcionan otras leyes”, cerró Vera.

 

 Molido a golpes por denunciar

Esta semana, Gustavo Vera y varios integrantes de la organización La Alameda concurrieron a la calle Lacarra al 900, en la Ciudad de Buenos Aires, denunciando la existencia de un taller textil donde se esclaviza a los trabajadores. Cuando estaban en el lugar, apoyando a los trabajadores que pretendían abandonar el taller, fueron atacados con salvajismo por unas 100 personas, vinculadas a la mafia de la Bolsa de Trabajo Esclavo. La denuncia se realizó en la comisaría 40ª, ubicada a dos cuadras del taller clandestino, pero hasta el momento no hay imputados. Por el caso, intervino Alicia Pierini, de la Defensoría del Pueblo porteña. La denuncia penal por el ataque a los costureros y militantes es el juzgado Correccional Nacional Nº 1, a cargo de Sebastián Radle, secretaría Nº 1 de Laura Soulo. Para tomar contacto con La Alameda, la asociación cuenta con un centro de encuentros en el barrio Parque Avellaneda, Directorio 3715, abierto de lunes a sábados de 10 a 18 horas. También pueden comunicarse al 4115-5071.





Al juez Ercolini solicitamos protección sin la Federal

22 07 2009

alameA primera hora de mañana se solicitará al Juzgado Federal N° 10 del Dr. Julián Ercolini que entiende en la megacausa de trabajo esclavo que involucra a decenas de marcas y cientos de talleres clandestinos en la que se imputan delitos como reducción a la servidumbre, trata, tráfico, violación a la ley de migraciones y de trabajo a domicilio, que arbrite inmediatamente medidas para garantizar la seguridad de la Alameda y de sus integrantes, ante las reiteradas amenazas mafiosas de la patota de los talleristas y las denuncias telefónicas anónimas que hemos recibido que advierten sobre la supuesta complicidad de funcionarios policiales con la misma.

Considerando lo ocurrido el pasado 10 de julio, cuando fuimos salvajemente agredidos por esa mafia mientras el subcomisario Fabián López liberaba la zona a 150 metros de la comisaria y teniendo presente que esa patota piensa volver a la carga con nuevas acciones intimidatorias, no nos parece ni paranoico, ni descabellado solicitar urgentes medidas de seguridad en la sede donde concurren decenas de denunciantes y querellantes en estas causas y en resguardo de las personas físicas que personalmente han sido amenazadas desde las radios clandestinas de esa fracción de los talleristas.

Las filmaciones, fotos y audios aportadas a la defensoría del pueblo son contundentes respecto al accionar de la patota mafiosa el 10 de julio pasado y a la liberación de la zona por parte de los efectivos de la 40 a cargo del subcomisario Fabián López, él mismo a quien nos encomienda nuestra suerte el comisario Mario Rey que anuncia que tomará 10 días de licencia cuando los talleristas preparan nuevas acciones intimidatorias en los próximos días. Hacemos pública esta denuncia y responsabilizamos al Ministro del Interior, al Jefe de la Policía Federal y al Juez que entiende en la causa (en la que, dicho sea de paso, se había resuelto una guardia policial de varias comisarias sobre la Alameda las 24 horas que prácticamente no se cumple) de cualquier atentado o agresión que sufran los miembros de nuestra ONG o nuestra propia sede.
Adjuntamos escrito judicial.

Gustavo Vera, titular de la Fundación Alameda: 15 6158 4835  –  4115-5071

 
Presentación al juez Ercolini:

Sr. Juez:

Rodolfo N. Yanzón, abogado representante de la querella; con domicilio constituido en Juan D. Perón 853 bis 1º, en la causa 15.803/05 a VS digo:

El 21 de julio recibimos por vía telefónica una denuncia anónima. Se nos comunicó que el subcomisario López de la seccional 40 de la Policía Federal Argentina, había recibido $ 3000 de talleristas, para que el viernes 10 de julio pasado permitiera que el grupo de decenas de personas comandado por Alfredo Ayala –uno de los integrantes de la patota que hostiga a denunciantes y víctimas de trata en los talleres textiles- golpeara y lesionara a las personas que se habían congregado en las inmediaciones de Lacarra 932, donde funciona un taller clandestino. Entre los lesionados se encontraba Gustavo Vera, con quien tuvieron particular tratamiento. Cabe recordar que el subcomisario López fue quien llevó a Vera hasta la puerta del taller clandestino, donde posteriormente fue brutalmente agredido ante la mirada prescindente del funcionario policial.

El anónimo agregó que los talleristas darían más dinero para que el subcomisario López liberara la zona y permitir que la patota pudiera dañar considerablemente las instalaciones de la Alameda, en Lacarra y Avda. Directorio.

Enterados de esta circunstancias, decidimos ponerla en conocimiento del comisario de la seccional, Mario Rey, quien nos dijo que sabía que los talleristas estaban organizando una nueva convocatoria para el jueves o viernes próximo. Y agregó que a partir de mañana tomaría licencia durante diez días y que la seccional quedaría a cargo de los dos subcomisarios, uno de ellos el nombrado López.

En síntesis, alertados de una denuncia anónima que involucra en forma directa a uno de los subcomisarios de la seccional 40, el comisario es quien nos propone como resguardo al mismo denunciado. Su ausencia por licencia y el anuncio de una nueva convocatoria de los talleristas, demuestra que la seccional 40 ha consentido -y consentirá- los actos de provocación y de violencia que se ejercieron –y se ejercerán- contra los integrantes de la Alameda y sus instalaciones.

Es por ello que solicito a VS imponga custodia permanente tanto en Alameda como en el domicilio particular de Gustavo Vera y una personal para el nombrado, con el objeto de resguardar los bienes que se hallan en riesgo.

Teniendo en cuenta que la denuncia involucra a un agente policial de rango y la prescindencia del titular de la seccional, solicito que las custodias sean realizadas personal de otra fuerza, teniendo en cuenta que muy probablemente los talleristas emprenderán acciones jueves y viernes próximos.

Proveer de conformidad

SERA JUSTICIA





Desde Asia solidaridad con La Alameda

17 07 2009

solidarity 062Sumamos la carta presentada ante el consulado de China por distintas organizaciones que tomamos contacto el año pasado y con quienes dentro de pocos meses realizaremos un lanzamiento en conjunto de una marca textil con trabajo digno. Estamos infinitamente agredecidos con nuestros compañeros en lucha de Asia y desde aquí queremos hacer extensímo nuestro agradecimiento públicamente.

 

Argentina Consulate in Hong Kong

1210 Jardine House, 1 Connaught Road Central, Hong Kong Special

Administrative Region, People’s Republic of China

Tel: (852) 2523 3208 Fax: (852) 2877 0906

 

Atención: Excelentísima Sra. Presidente de Argentina Cristina Fernández

Jefe del Gobierno de la Ciudad Mauricio Macri

Ministro Jorge Taiana, Cancillería Argentina

Cónsul Alfredo Mario Rescic

 

Cc: La Alameda, Buenos Aires, Argentina

 

17 julio 2009

 

Sobre el ataque el 10 julio a Gustavo Vera y La Alameda, agredidos después de un escrache a librar trabajadores de un taller clandestino

A la Excelentísima Sra. Presidente de Argentina Cristina Fernández, Sr. Jefe del Gobierno de la Ciudad Mauricio Macri, y Sr. Ministro Jorge Taiana de la Cancillería Argentina, y Sr. Cónsul Alfredo Mario Rescic,

Recibimos las noticias de que Gustavo Vera y al menos siete otros integrantes de La Alameda de Buenos Aires, Argentina, resultaron heridos en un ataque el 10 julio después de ir con periodistas a rescatar a trabajadores y sus familias de un taller textil clandestino.

Aunque la policía estaba no muy lejos, ellos no cumplieron su rol de proteger la gente que está trabajando a favor de todos los argentinos para desenmascarar la explotación masiva y la esclavitud de los trabajadores en los talleres clandestinos, para el lucro de empresas despiadadas que se niegan a hacerse responsables por estos atropellos.

La Alameda y Gustavo Vera han trabajado sin descanso e incesantemente por muchos años a ayudar a los trabajadores y en contra de la esclavitud, y en estos meses han revelado en los medios redes de prostitución, de locales disfrazados de bares, donde había mujeres víctimas del tráfico de personas, incluyendo menores. Han revelado estas situaciones con el apoyo de los cartoneros, con cámaras ocultas. Continuamente están trabajando con trabajadores inmigrantes esclavizados de origen boliviano que se habían sido rescatados, quienes a su vez ayudan a rescatar a otros trabajadores en talleres clandestinos donde muchas veces han llegado por traficantes y sido sometidos a largas horas de trabajo con una paga mínima y en condiciones de vida atroces.

En Asia también los trabajadores tienen que trabajar largas horas, expuesta a problemas de salud y muchas veces acoso sexual, y sin nada de protección de su misma policía, sino que al contrario, muchas veces con el terrorismo y acoso de su misma policía y de rufianes contratados, por sus intentos de reclamar sus derechos laborales.

Nosotros nos hemos encontrado con Gustavo Vera en reuniones en Tailandia y en Hong Kong en marzo de 2009, cuando los países asiáticos estaban hundiéndose por ya varios meses en una crisis financiera y económica que fue empeorando y que contaron también con aumentos en los precios de los alimentos y del petróleo. Gustavo compartió con nosotros la experiencia de los trabajadores en Argentina bajo la crisis financiera de 2001 y sus estrategías para reclamar poder y para sobrevivir.

Aplaudimos y agradecemos su fuerte sentido de solidaridad con los trabajadores y su lucha constante para elevar los derechos y condiciones de vida de todos los trabajadores, cualesquiera sean sus orígenes. Esto es la verdadera solidaridad internacional.

Nos espantó saber del ataque del 10 de julio a Gustavo Vera y los integrantes de La Alameda. Denunciamos muy fuertamente los rufianes que atacaron a Gustavo y a sus compañeros de La Alameda tan cobardemente, inmediatamente después de que cumplieron el trabajo necesario e importante de rescatar trabajadores del trabajo esclavo y de exponer este azote del país que al final es lo que engorda las ganancias de grandes empresas. También dudamos del rol de la policía, e instamos a que la policía de la ciudad y del país hagan una investigación a fondo. Instamos que la policía y el gobierno se asegure que los criminales que hicieron el ataque sean descubiertos y castigados como corresponde, y que Gustavo Vera y los otros integrantes de La Alameda reciban atención médica y protección contra más ataques.

También en solidaridad con La Alameda exigimos que las autoridades de trabajo, como Unidades Fiscales Especiales (UFASE) y a la Subsecretaria de Trabajo porteña inmediatamente cese esta situación denigrante, se clausure el taller, se rescate a las víctimas y se les proporcione asistencia adecuada. Instamos que se verifique fácticamente esta situación, se proceda a clausurar el taller e iniciar inmediatamente una causa en Juzgado Federal por violación a la ley de migraciones, de trabajo a domicilio, reducción a la servidumbre, trata de personas y se haga extensiva la imputación al dueño de las marcas “Susana L” y de “Kill”.

Gracias por su atención.

 

Asia Monitor Resource Centre

Flat 7, 9/F, Block A

Fuk Keung Industrial Building

66-68 Tong Mi Road, Kowloon, Hong Kong

(852) 2332-1346

 

con

Hong Kong Women Workers Association (Hong Kong)
Hong Kong Confederation of Trade Unions (Hong Kong)

Clothing Industry, Clerical and Retail Trade Employees General Union (Hong Kong)

Asian Migrant Centre (Hong Kong/Asia)
UNI Asia-Pacific Regional Office (Asia-Pacific)

Thai Labour Campaign (Thailand)
Solidarity Factory (Thailand)
Triumph International (Thailand) Trade Union (Thailand)
Committee for Asian Women (Thailand)
Workers Assistance Center, Inc. (Philippines)
Solidarity of Cavite Workers (Philippines)

Working People Association (PRP) (Indonesia)








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