Exigimos al macrismo que finalice las obras el Polo Textil

31 01 2009

Los siguientes dos artículos publicados en el portal Noticias Urbanas hace un reconto de las exigencias que La Alameda hace al Gobierno porteño de Mauricio Macri por el Polo Textil de Barracas, donde confluiran cooperativas para 200 trabajadores.

Publicación: 28/01/2009
Schiavoni, acelerado

El titular de la Corporación Buenos Aires Sur, Humberto Schiavoni (ver Foto), citó a la cooperativa La Alameda y les aseguró que “en 20 días terminan el Polo Textil”. Criticas al PRO por su política para erradicar el trabajo esclavo.

“Existieron incumplimientos por parte de la contratista de la obra (o sea la cooperativa de construcción Jorge Canelles) que están en vías de subsanarse”, afirmó el titular de la Corporación Buenos Aires Sur, Humberto Schiavoni (ver foto), en una carta remitida con celeridad a la cooperativa textil La Alameda con quien horas antes el funcionario porteño de origen misionero mantuvo una reunión de una hora, a raíz de un artículo de NOTICIAS URBANAS donde se da a conocer los manejos de Corporación Sur respecto a la inauguración del Polo Textil, que permitirá emplear a 200 costureros llevándose todo el lucro los trabajadores gracias a la gestión cooperativista.

“Teniendo en cuenta el informe del inspector de la obra Norberto Cattaneo estimamos que en un plazo de veinte días estaremos en condiciones de finalizar los trabajos que permitirán poner en funcionamiento el Polo Textil”, concluye la carta de Schiavoni a la que accedió NU luego del acuerdo logrado por el Gobierno de la Ciudad con La Alameda frente al responsable del Polo Textil por el Instituto de Tecnología Industrial (INTI), Hernán Zunini, y el aliado de los costureros que es referente de los cartoneros en el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), Juan Grabois.

La promesa, verbal y por escrito, de la aceleración de las obras en el Polo Textil significa dar marcha a tras con la movilización ante la sede de Corporación Sur prevista para este miércoles, por la tarde.

UNA NEGOCIACIÓN DURA Y FRUCTIFERA

Pese a que la protesta no se realizara, los encumbrados funcionarios PRO tuvieron que oír las críticas sobre su desempeño en la erradicación del trabajo esclavo.

“Nos preocupa la política del macrismo en general ante el trabajo esclavo porque no sólo mostró desidia en la terminación del Polo, sino además no reglamentó, ni presupuesto la ley de Asistencia a la Víctima de Trata y encima realizó miles de inspecciones a lugares espantosos que no derivaron en ninguna denuncia penal, ni comprometieron a ninguna marca ante juzgados federales, ni siquiera el caso de la empresa de ropa deportiva AVIA, cuyas prácticas en un taller fueron vistas por dos millones de personas en un informe televisivo”, manifestó a NU Gustavo Vera, presidente de la cooperativa textil que desde el incendio del taller textil en Caballito ganaron un lugar de referencia en el tema.

En la oficina principal de Corporación Sur escucharon a Vera, el presidente de Corporación Sur Humberto Schiavoni, el gerente general Juan Langton y el supervisor de la obra, Norberto Cattaneo.

Las diferencias por el Polo Textil del Gobierno capitalino no es solo con La Alameda, incluye al INTI y a dos entidades de fuerte peso, como son Caritas y la Fundación Judaica, quienes están acompañando el proceso. La primer entidad religiosa, en el rol de conformar una de las seis cooperativas, y la otra, en conseguir fabricantes que compren a precio sustentable lo que produzcan los costureros sin patrón.

LA POSTURA DE SCHIAVONI

Schiavoni sostuvo que el primer retraso de la obra se debió a ampliaciones pedidas por los técnicos de la Corporación Sur y del INTI que permitieran su correcta habilitación. Con respecto al de 90 días inicial de la obra era “irreal” y que es cierto que la cooperativa Jorge Canelles “no estuvo a la altura de las circunstancias y que se atraso muchas veces por problemas ajenos al Polo”.

Desde Corporación justifican que podrían haber rescindido el contrato, pero eso hubiera provocado un conflicto legal que hubiese paralizado aun más las obras en curso por el sistema burocrático de contrataciones.

El dato más significativo fue cuando se refirieron los funcionarios sobre la operatoria de la contratista. “Muchas veces se ponía plata a un barril sin fondo porque la cooperativa lo usaba para gastos en otras obras como capital de giro. Entonces resolvimos hace meses comprar los materiales cash y descontárselo de los anticipos financieros”.

UN AÑO DE PACIENCIA

La finalización de la obra en el Polo Textil, ubicado en Melgar 38/48 barrio de Barracas, originalmente tendría que haber concluido por marzo de 2008 y que luego de las ampliaciones, tenía fecha máxima para setiembre de 2008.

En el camino decenas de costureros esperaron inútilmente la apertura del Polo, muchos de los cuales lograron entrar en fábricas en blanco y otros regresar a talleres clandestinos, ante las sucesivas postergaciones del proyecto.

El retraso provocó desarme de las cooperativas, desmoralizar a los vapuleados costureros y produjo además un lucro cesante al INTI, que depende del Ministerio de Economía Nacional, por pago de impuestos, tasas y servicios de un lugar desierto.

La situación se agravó para la industria textil al calor de la crisis internacional. Los despidos y suspensiones en la industria formal a la orden del día y los despidos constantes y sistemáticos en los talleres clandestinos.

Una vez en marcha el Polo Textil tendrá el gran desafío de conformarse como modelo alternativo a la gran industria de la indumentaria, que cuenta con 85 marcas de primer nivel denuncias tanto por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad como por Procuración de Gobierno (durante la gestión anterior) ante la justicia federal por sustentarse en la reducción a la servidumbre y tráfico de personas indocumentadas.

Publicación: 26/01/2009

Schiavoni, acusado de desidia El presidente de Corporación Buenos Aires Sur, Humberto Schiavoni, es acusado de desidia por “no continuar las obras del Polo Textil”, un emprendimiento destinado a 200 ex trabajadores de talleres clandestinos. Protesta para este miércoles organizada por la Cooperativa La Alameda.

 

El presidente de la Corporación Buenos Aires Sur, Humberto Schiavoni, deberá soportar una protesta ante sus oficinas y acusaciones en medios de comunicación masivos si en las próximas horas “no resuelve el atraso en las obras para inaugurar un Polo Textil en Barracas”. La protesta está encabezada por la Cooperativa textil La Alameda.

“La desidia es total. Además de no presupuestar la ley de asistencia a las víctimas de trata, no garantizan el trabajo genuino. El Gobierno de Macri sólo tiene que terminar la obra. El resto esta en manos de otras áreas. Por eso cuando marchemos el miércoles queremos un compromiso que en marzo abre el Polo”, manifestó a este medio el referente de La Alameda, Gustavo Vera.

Además, comentó que “existe una ola de despidos y suspensiones en la industria”. “No puede la gente estar en la calle por eso vamos a reclamar un compromiso concreto de finalización o en caso contrario adoptaremos nuevas medidas de mayor profundidad”, anunció.

Ex trabajadores de talleres clandestinos y desocupados junto a sus aliados, los cartoneros del MTE, protestarán este miércoles 28 ante las puertas de la Corporación Sur. El presidente de la Corporación el misionero, Humberto Schiavoni, es el blanco de las acusaciones por “desidia”.

Centro Demostrativo de Indumentaria (CDI), es el nombre que adoptó la burocracia estatal porteña para llamar a la gran fábrica textil que se proyecta inaugurar en marzo en lo que fue un estacionamiento-taller de micros (en Melgar 38/48), y que por reclamos de La Alameda durante la gestión de Jorge Teleman se compró y luego entregó en comodato al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). En el Polo se prevé que funcionen bajo todas las normas de seguridad laboral diversas cooperativas textiles que deberán albergar a 200 trabajadores venidos del submundo de la clandestinidad a la que son forzados por los grandes fabricantes de ropa, recordar los casos de Soho, Kosiuko, entre otros casos penales en trámite por reducción a la servidumbre.

Las obras en el Polo Textil, tercerizada por el Gobierno en la cooperativa de Trabajo de la Construcción “Jorge Canelles”, comenzaron el 3 de diciembre de 2007. Según el pliego de la licitación en 90 días corridos debía finalizar el trabajo. O sea para el mes de marzo de 2008 inaugurar.

Un nuevo gobierno asumió el Ejecutivo y colocó nuevos funcionarios en Corporación del Sur. De ahí empezó una crónica de retrasos de las obras permanentes.

CRÓNICA DE LA DESIDIA

En marzo de 2008 Inspección de Obras del Gobierno capitalino informa a la Corporación Sur la necesidad de realizar reformas al proyecto original a fin de dotar al inmueble de los sistemas de seguridad necesarios para su funcionamiento (áreas protegidas contra incendio, reubicación de hidrantes, renovación de aire de locales y acondicionamiento térmico). Ello, según las autoridades de Corporación, implicó demoras en el plazo original y una ampliación del presupuesto.

En julio de 2008 el INTI solicita obras adicionales (tabiques divisorios de las unidades productivas, o sea entre cooperativas) y de mobiliario (guardarropas, bancos, botiquines). Entonces Corporación Sur de Schiavoni amplia el presupuesto en poco más de 95 mil pesos y estimó el plazo para la finalización de obras en 60 días. Por lo que en septiembre debían cortar la cinta ante los medios de prensa.

Ante un nuevo incumplimiento, el 18 de septiembre el titular del INTI, Enrique Martínez, envió un pedido formal a Corporación Sur solicitando el fin de las obras para la puesta en marcha definitiva del proyecto. Como respuesta -con fecha 30 de septiembre-, las autoridades de Corporación Sur por nota fijaron la fecha de finalización de obras “en un plazo de 30 días”. El 23 de octubre el Gobierno fijó la finalización de las obras con fecha límite el 30 de noviembre. Ello no se cumplió.

Los faltantes de obra al día de la fecha, según el “pliego de especificaciones técnicas particulares” elaborado por Corporación Buenos Aires Sur, son en la instalación eléctrica, carpintería, equipamiento, sanitarios, instalación contra incendio, y otros artefactos esenciales como heladeras, botiquín, anafe.

Los técnicos del INTI resaltan que la demora en las obras del CDI se debe, entre otras causas, a la falta de supervisión de obra de parte de Corporación Sur para con la contratista (la cooperativa), y por su parte, la “contratista aduce constantes atrasos en los pagos de parte de Corporación Sur, como así también demoras burocráticas innecesarias”.

La demora de un año impactó negativamente en la viabilidad del proyecto por el descreimiento que genera las cooperativas de confección que reciben capacitación y asesoramiento del INTI, y ha producido abultados perjuicios económicos fuera de presupuesto, por el pago de la seguridad, servicios, tasas e impuestos.

Los funcionarios responsables de “la desidia de Corporación Sur” además del misionero Schiavoni, quien fue brevísimo jefe de gabinete en la presidencia de Ramón Puerta, son: el supervisor de obra, Norberto A. Cattaneo, los directores Juan Sebastian De Stefano y Lisandro Ferrar, y el gerente general Juan Langton.

EL PROYECTO

Cuando Vera expresó que el macrismo no tiene más que terminar la obra se refería a que el el proyecto involucra también al INTI que desarrolló el diseño del proyecto y aportará la capacitación a los trabajadores; el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación aportará maquinarias y capital de trabajo para los emprendimientos; y el entonces Ministerio de Producción porteño y la Corporación Sur, ambos a cargo entonces de Enrique Rodríguez, compró y acondicionó el inmueble. Además la Fundación Judaica acerca a los fabricantes que van a comparar a precio razonable para sustentar las obligaciones laborales y sociales.

Esta experiencia única de un Polo Textil con cooperativas permitirá dotar a la industria de indumentaria de un modelo de estructura de costo para determinar precios de referencia de las distintas tareas que se realizan en el taller (molderia, corte, costura, bordado, ojalado, abotonado, inclusión de los avíos, teñido, estampado, planchado, control de calidad, doblado y empaquetado), y fijar parámetros que permitan desarrollar un modelo de producción y comercialización sustentable para los talleres pymes.





Trabajadores ocupan una fábrica textil

21 01 2009

(Agencia Walsh) Trabajadores despedidos de la empresa textil Febatex-Filobel mantienen ocupada la planta ubicada en Rodolfo López 1706 (Quilmes Oeste) para evitar que se continúe con la política de vaciamiento que desde hace más de un año implementa la patronal.  Los obreros han presentado un proyecto de expropiación ante la Legislatura provincial y pretenden mantener la fuente de trabajo autogestionando la fábrica, poniéndola nuevamente a producir.

 

Quilmes, 17 de enero de 2009 (Trabajadores en lucha Febatex-Filobel).- Hace más de un año y medio que los trabajadores de la textil Febatex-Filobel comenzamos a sufrir el incumplimiento de la empresa: falta de pago, sueldos atrasados y discriminación (para algunos sectores había plata y para otros no).

 

En un principio, la fábrica contaba con 120 trabajadores, gradualmente llevó la plantilla a sólo 35. Las razones de los despidos fueron atribuidas a la “crisis del campo”, más tarde a la “crisis internacional”, pero solo eran explicaciones vagas, nunca se las justificó seriamente.

La empresa afirmaba que estaban avalados por el Procedimiento Preventivo de Crisis (artículo 247), pero nunca presentaron tal medida ante el Ministerio de Trabajo.

El gremio textil, ante esta situación, apoyó el reclamo pero no nuestra lucha.

La última tanda de despidos incluyó a 25 trabajadores, quedando 10 compañeros realizando tareas dentro de la empresa hasta el día de hoy.

La situación de estos compañeros es extremadamente precaria, ya que hace un año no reciben salario por hijo, se les efectúan los descuentos de cargas sociales pero no realizan los aportes y además han sido borrados de la AFIP por la empresa.

Esta situación obligó a quienes nos quedamos sin la fuente de trabajo a impedir que continúe el proceso de vaciamiento.

Es por eso que los principales acreedores, los trabajadores de Febatex, permanecemos ocupando las instalaciones para impedir que se lleven las máquinas.

Hemos presentado un proyecto de expropiación ante la Legislatura provincial. Pretendemos

mantener la fuente de trabajo autogestionando la fábrica, poniéndola nuevamente a producir.

Nuestra situación es muy parecida a la que viven otros compañeros en el municipio de Quilmes, es por eso que nos solidarizamos con los trabajadores de Massuh y Envases del Plata y pedimos el apoyo de todos los vecinos, organizaciones sociales y medios de comunicación con la lucha de los trabajadores.

 

Los trabajadores y trabajadoras de Febatex-Filobel estamos luchando:

- POR EL PAGO DE LOS SALARIOS ADEUDADOS.

- CONTRA EL VACIAMIENTO DE LA EMPRESA.

- POR LA CONSERVACION DE LA FUENTE DE TRABAJO.

 

Trabajadores en lucha

FEBATEX-FILOBEL 





Crónica y fotos de la esclavitud en la tierra de nadie

14 01 2009

costurero-de-san-martin-desfigurado-chica“Nos fuímos de capital, porque había demasiados controles” fue lo que dijo ante las cámaras de canal América Joaquin Ticlla , el dueño del taller esclavo ubicado en la Avenida San Martín 938, en el partido del mismo nombre y a pocas cuadras de Nobleza Piccardo y Carrefour. En ese taller, hasta ayer, diez costureros eran sometidos a trabajo esclavo, en agotadoras jornadas de 6 a 22 horas. La mayoría de los costureros había sido traído directamente de Bolivia con promesas engañosas, la minoría había sido reclutada en la esquina de Cobo y Curapaligue. Todos estaban indocumentados.
 
Al mediodía del martes 13, Alfredo Mamani, un costurero de 23 años, llegó a la Alameda con su esposa y su beba de dos meses. Su cara estaba desfigurada: un ojo destrozado, el labio inferior hinchado, el cuello rasguñado, su remera desgarrada y con manchas de sangre y su tabique fracturado (ver foto). Su sangre también había quedado en el taller textil de San Martín, donde trabajaba de sol a sol junto a sus compañeros por una paga miserable que ni siquiera se efectivizaba. El costurero fue reprendido por el encargado, un tal Marcelo, por no hacer la tarea que se le había encomendado minutos antes y lo agredió con el rodillo de la over en el rostro y luego lo golpeó sin miramientos. La insólita agresión era claramente una excusa para agredir y echar al costurero sin pagarle las deudas salariales que venía reclamando desde hace semanas.A fines de diciembre y principios de enero, las expulsiones violentas de los costureros son un clásico en la industria textil clandestina: termina la temporada y fabricantes y talleristas se desembarazan de sus esclavos con cualquier excusa, lanzándolos a la calle.
 
Al poco tiempo llegó la policia llamada por la esposa del costurero que ,por supuesto, nada hizo. Tan sólo llamar a la ambulancia para dejar a Alfredo y su familia en la guardia del Hospital Thompson, donde lo hicieron esperar más de dos horas sin atenderlo.
 
Harto del manoseo, Alfredo fue a la Alameda y allí denunció todo lo que estaba ocurriendo en ese taller ubicado en esa tierra de nadie que es el Partido de General San Martin, donde la policía coimea, los hospitales no atienden y los esclavistas se hacen la américa.
 
Más de una hora llamamos al Ministerio Público Fiscal de San Martín que nos dejó esperando eternamente a la “operadora” que nunca atendió.
 
Alfredo y su esposa querían recuperar desesperadamente sus pertenencias que estaban en el taller y también a su sobrina, H. Q , una adolescente de 17 años que también era sometida a la servidumbre y que había sido directamente traída de Bolivia al taller.
 
Se convocó al primer canal que se hizo eco de la denuncia para invitarlos a ir al taller urgentemente a rescatar a la menor y a las pertenencias de los costureros.
 
A las cuatro y media de la tarde llegaron una docena de costureros de la Alameda y los periodistas de América. El tallerista, Joaquin Ticlla, con mujer y tres hijos, nacido en Oruro y ex policia en su tierra no opuso resistencia al requerimiento de pasar al taller a retirar las pertenencias de Alfredo y a su sobrina H Q. Asi fue que los miembros de la Alameda y del canal América ingresaron al taller. Mientras se recogían las pertenencias, las costureras de la Alameda dialogaban con las otras costureras aterrorizadas que aprovecharon la oportunidad para irse del taller junto con Alfredo, hartas del encierro y la explotación.
 
El taller es una casona derruida, con habitaciones en la entrada tras una persiana azul, con un patio interno y en el fondo el taller. Solamente había dos baños y una habitación precaria en la terraza. Allí trabajan diez costureros para las marcas Ramirson (camperas) y Lidas jean. A los costureros les pagan $ 1,50 por la confección de cada jeans. Pero este miserable precio es virtual, porque todos tienen deudas salariales y apenas recibían migajas de adelanto para subsistir. El taller existe en San Martín hace dos años y es uno de los típicos talleres que se escapó de la Capital ante las denuncias de la Alameda y la oleada de inspecciones. Como ya denunciamos en otras oportunidades, San Martín parece ser una de las zonas liberadas predilectas de los esclavistas.
 
Ante las preguntas del periodista, el tallerista no quizo revelar quienes eran los fabricantes, es decir, los máximos responsables de ese taller esclavo. No podía decirlo porque, según el tallerista, los fabricantes “son mis benefactores. Ellos me ayudan , me dan máquinas. No puedo ir contra quienes me dan de comer” (sic)
 
En este momento, seis de los diez costureros, incluída la menor, están alojados en la Alameda. Alfredo está siendo atendido en un hospital con diagnóstico de triple fractura del tabique nasal y otras contusiones. Mañana por la mañana, la Organización Internacional para las Migraciones los espera temprano en su sede para darles contención, orientación y alojamiento.
 
Mientras tanto, aún esperamos los colchones del gobierno de la Ciudad ( que se lava las manos sistemáticamente ante estos casos) para que los costureros duerman al menos dignamente una noche. También esperamos que alguien nos atienda del Ministerio Público Fiscal de San Martín o de la UFASE del Ministerio Público de la Nación.
 
La Alameda y un canal de televisión fueron a la tierra de nadie a rescatar a los costureros esclavizados. Y ahora esperan en el país de nadie, que alguien se digne a hacer algo por ellos.
 
Cuando termine estas líneas, el intendente de San Martín, el comisario de la zona, los de guardia en el Ministerio Público Fiscal o el Ministerio Público de la Nación, los jóvenes funcionarios de Desarrollo Social de la Ciudad estarán duermiendo plácidamente en sus casas, mientras los costureros esperan en un rincón de la Alameda que se cumpla alguna ley, alguna convención internacional en este bendito país.
 
                                                                 Gustavo Vera, presidente de la cooperativa la Alameda (1561584835) 
 

Fotos del taller esclavo (1) , del costurero agredido por los talleristas (2)

taller-y-costurero-golpeado-mediana

costurero-agredido-mediana








Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 173 seguidores