Los esclavistas sexuales reabrieron los prostibulos escrachados y clausurados

23 06 2008

Publicado en el diario Crítica, el miércoles 18-06-2008

Sigue la zona roja en el barrio azul

Vecinos denunciaron que tras los allanamientos, se quitaron las fajas de clausura y los locales abrieron el fin de semana.

Por Claudio Mardones.

La zona roja de los hombres de azul que fue denunciada a pocas cuadras del Departamento Central de Policía –entre Moreno y avenida Belgrano– sigue funcionando. A pesar de la intervención de dos juzgados federales y del allanamiento realizado por efectivos de Gendarmería Nacional hace quince días, la mayoría de los prostíbulos que fueron disfrazados de bares y cuyo funcionamiento fue registrado con una cámara oculta no han dejado de trabajar.

“Los vecinos nos volvieron a avisar y el sábado pasado organizamos una nueva filmación entre las 3 y las 5 de la mañana y pudimos comprobar que en el 308 y en el 125 de Salta habían arrancado la faja de clausura y que dos días después de los allanamientos, los que están ubicados en el 382 y en el 291 de Santiago del Estero reabrieron sus puertas”, denunció Gustavo Vera, presidente de la Cooperativa La Alameda, la organización que junto al Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) denunció ante la justicia federal que en esos bares, junto al que está en el 178 de Salta, “funcionan prostíbulos encubiertos con venta y distribución libre de cocaína e ingreso y explotación de menores”.

Cada vez son más los vecinos que se acercan a dar testimonio de lo que está pasando. Según dos declaraciones bajo identidad reservada que fueron realizadas ante la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, el 15 de junio uno de los vecinos vio “a dos personas rompiendo las fajas de clausura del local de Salta 308” y pasadas las horas constató que “entraron 9 varones y 6 mujeres, dos muy jóvenes que le parecieron menores”.

Otro vecino denunció que el 12 de junio hubo un intento por burlar la clausura, pero sin éxito, “porque junto con otros vecinos le impidieron el ingreso, aunque el oficial de policía de consigna asumió una actitud pasiva e incluso se alejaba durante largos lapsos”.

Una de las denuncias destacó que llamaron varias veces al 911 pero luego observaron “que se acercó un móvil de la Comisaría 4ª y el conductor del patrullero terminó charlando con el dueño del local”.

Los testimonios reunidos serán remitidos al Juzgado Federal Nº 2, encabezado por Jorge Ballestero, que investiga los tugurios. Las denuncias también están en poder de la Iglesia católica. La semana pasada un grupo de vecinos envió una carta a la Iglesia de Nuestra Señora de Montserrat, que funciona a dos cuadras de la sede central de la Federal. En el documento los vecinos pidieron ayuda a la Curia “para que interceda ante todas las autoridades competentes para que se termine el flagelo de los bares prostibularios que rodean a esa iglesia justamente en las calles Salta y Santiago del Estero y otras aledañas”.

La carta denuncia que “además en el bar de Santiago del Estero 291 viven una mujer joven con su bebé de meses y un adolescente de 14 años en el entrepiso”, algo que es considerado en el barrio como una pequeña guardería para trabajadoras sexuales. Las denuncias forman parte de los expedientes Nº 5.544, del Juzgado Federal Nº 5 a cargo de Norberto Oyarbide, y Nº 8.364 en manos de Ballestero.

“Si no intervienen, el próximo paso será caer con una delegación masiva de diputados nacionales y cámaras de televisión para labrar actas populares. Vamos a ir con un escribano para constatar lo que venimos denunciando”, anticipó Vera.

 

 





La esclavitud laboral es tema mundial

17 06 2008
Estuvieron representantes de ONG’s en América Latina y Europa reconocidas por sus denuncias contra marcas de ropa mundialmente famosas. La delegación participó de un seminario sobre la industria textil y visitó la cooperativa La Alameda, referente en las denuncias contra el trabajo esclavo.

 

 

 

Una delegación internacional de ONG’s -entre ellos promotores de la reconocida campaña Ropa Limpia en Europa y la Red de Solidaridad de la Máquila, de México- participaron de un seminario sobre la industria textil y visitaron la sede de la cooperativa La Alameda, referente en las denuncias contra el trabajo esclavo en la Ciudad de Buenos Aires. Ellos, casi una decena de extranjeros, estuvieron en la cooperativa textil La Alameda que funciona en un local provisorio de la calle Directorio, casi Mariano Acosta.

La delegación, acompañada por las organizadores del seminario, ingresó al taller y enseguida rodeó a Tamara y a Olga. Ellas se definieron como las dos fundadoras del emprendimiento textil que hace meses inició su propia marca de ropa llamada “Mundo Alameda, libre de trabajo esclavo”. “Con dos rectas y un over empezamos. No queríamos producir para talleristas. No sabíamos nada de costura y acá aprendimos”.

Tamara agregó que la maquinaria fue aportada por el programa “Manos a la Obra” del Ministerio de Desarrollo Social de Nación. “Ellos mismos nos aportaron más insumos para ampliarnos. Vinieron y no podían creer que estábamos funcionando. Sucede que muchas organizaciones piden la plata y después la desaparecen. Nosotros siempre contamos con el asesoramiento del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) y ahora del aporte financiero de la Fundación AVINA (Gonzalo, su representante, estaba presente)”.

Por encima de las anchas mesas de corte se veían unas telas con el lema “No usamos bolsas de plástico”. Tamara cuenta que es para una campaña ecológica, los visitantes congelan las imágenes con sus cámaras digitales.

“Nosotros les explicamos a los proveedores que no podemos dar fechas exacta de entrega porque muchas veces nos movilizamos por los compañeros. Ellos entienden y respetan los retrasos”, comenta Olga, de nacionalidad boliviana y madre de tres hijos. “No hay un patrón que nos esté retando. Nosotras mismas manejamos los tiempos, ya que salimos a buscar a los chicos al jardín y al colegio o llevarlos al médico”, termina su exposición Olga frente a la mirada de los extranjeros que conocen las características de la industria textil en otras partes del mundo.

El martes pasado, por la tarde, las preguntas de los expertos en la cuestión textil en Perú, El Salvador, Brasil y Chile comenzaron a hacer más puntillosas (la paga, las horas, las cargas sociales) y luego comenzaron las conversaciones individuales con las costureras presentes, entre ellas Cristina, quien vivió y trabajó en el taller textil clandestino símbolo de la esclavitud conocido como Luis Viale.

Las precarias mesas y sillas que sirven para el comedor comunitario se utilizaron para que los invitados en su segundo día del seminario “La cadena de valor del sector textil y de indumentaria una mirada Latinoamérica” merendaran galletitas y café, mientras que este cronista los consultaba sobre sus nombres y actividades.

Las presentaciones estuvieron a cargo de: Ana Enriquez, de la Red de Solidaridad de la Máquila Solidaria, de México y Canadá (su referente Lynda Yanz estuvo en el acto del primero de mayo de los costureros y cartoneros); Silvia Fernández, de la Red Latinoamericana de Trabajadores a Domicilio, de Santiago de Chile; Astrid Valencia, del Grupo de Monitoreo Independiente, de El Salvador; Juan Carlos Vargas, del PLADES, de Lima, Perú; Regina Quiros, del Observatorio Social, de Sao Pablo, Brasil; Bart Solb, de la ONG SOMOS, de Holanda; y Albert Sales de la Campaña Ropa Limpia, de España.

La Campaña Ropa Limpia nació monitoreando y denunciando a las marcas por trabajo esclavo en el sudeste asiático a mediados de la década del ’80. Actualmente son 16 países que vienen presionando a las empresas que tercerizan su producción “donde las condiciones laborales son penosas como en Disney y Adidas”.

“Ropa Limpia es una coalición de organizaciones que apoyamos a los trabajadores y denunciamos a las grandes marcas. Tenemos dos formas de trabajo: una en contacto con los empresarios e investigativa a través de los datos que nos aportan ellos mismos y otra parte que llamamos ‘Acciones Urgentes’ que son las campañas de denuncias que están dirigidas a los consumidores”, señaló Albert, de España, quien había visitado este país en los febriles comienzos del 2002.

Bart, de SOMOS, se ocupa del monitoreo de las multinacionales y cadenas de producción como PyMEs que incluyen no sólo la industria textil. “El análisis que hacemos sobre la producción de las empresas lo publican los medios de comunicación, se cambian algunas conductas pero no es un paraíso”, expresó en un perfecto castellano el holandés.

Regina, del Observatorio Social de Sao Pablo, comentó la denuncia que iniciaron contra la marca C&A.

Juan Carlos trabaja junto a los gremios del Perú y edita la revista “Trabajo y Desarrollo”.

Ana nacida en Guadalajara dijo que con el encuentro organizado en el INTI, “buscamos articulación regional. El primer día hicimos análisis por país, llegamos a un diagnóstico de la industria y falta definir cómo seguimos trabajando en conjunto”.

Sobre la situación en el otro lado de la Cordillera, Silvia Fernández cuenta que “con el plan laboral de Pinochet la ley de trabajo a domicilio desapareció. Esto permitió que, en una parte de Santiago conocida por ser colonia de palestinos, los coreanos llegaran en masa e instalaran talleres textiles. Nosotros hicimos un relevamiento en esa zona y vimos cómo las mujeres dormían debajo de las máquinas de costura. Ahora ese barrio de tanta precariedad y marginalidad donde sale producción para Falabella se convirtió en un barrio misterioso. Allí pasa de todo: traficantes de drogas y ventas de productos de cualquier parte del mundo”.

“Vamos a compartir información en un blog (traslaetiqueta, quizás se llame) e intentaremos por allí dar análisis e investigación. En común, lo importante es detectar a las marcas europeas que están en América latina y que no respetan las leyes laborales”, concluyó el español Albert Sale.

El seminario, que duró tres días, se organizó en la sede del INTI y lo organizó la Fundación El Otro e Interrupción.
 

 

 

 





La justicia clausuró los prostíbulos escrachados

9 06 2008

 
Tres de los cinco prostíbulos cercanos al Departamento Central de la Policía que fueron escrachados el último martes finalmente fueron clausurados. Dos jueces federales accionaron rápidamente contra los bares donde se ejercía la prostitución y venta de drogas. Tres personas fueron detenidas y al parecer había menores de edad.

Por Lucas Schaerer

La impunidad era tal que en el prostíbulo de Salta 308 llamado ‘La Previa’ siguieron con su actividad, pese a haber sido escrachado por dos organizaciones sociales frente a la prensa. Lo que no esperaban proxenetas, clientes y prostitutas mientras la oscuridad, el alcohol y la música daban el clima de prostíbulo, era que la justicia federal enviaría en la madrugada de este jueves un grupo especial de Gendarmería para allanarlos.

Finalmente la requisa a los prostíbulos, producida gracias al aporte de vecinos anónimos a La Alameda y el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), tuvo como resultado la clausura de tres de ellos (de los cuales a uno le quitaron la faja) y la detención de tres personas mayores.

‘De los menores vimos que se llevaron a cuatro mujeres y tres varones. A las mujeres mayores las dejaron ir’, expresaron los vecinos que contactaron a las organizaciones que investigaron por su cuenta y luego denunciaron los hechos en el Juzgado Federal Nº 2, a cargo de Jorge Ballesteros, y en la calle a través de un escrache que registraron distintos medios de prensa.

El primer operativo de Gendarmería fue ordenado por Ballesteros en la madrugada de este jueves y clausuró ‘La Previa’, de allí salieron los detenidos, mientras que el prostíbulo ‘La Otra Puerta’ de Salta 125, ubicado junto a un local del Partido Obrero (PO), fue clausurado por el Juzgado Federal Nº 5, a cargo de Norberto Oyarbide, en el marco de otra causa distinta a la original en la que ya declararon Gustavo Vera por La Alameda y Juan Grabois por los cartoneros del MTE.

Las razones de la intervención de este último juzgado, en la madrugada de este viernes, no trascendieron, más allá de lo que figura en la faja de clausura, que da cuenta de la causa Nº 5544, a cargo de la secretaría 10.

‘Es increíble, volvió la Gendarmería a clausurar (en la madrugada de este viernes) pero en ese mismo momento en el prostíbulo ‘Kaskote’ (ubicado en Salta 178) estaban de fiesta. Deben tener mucho respaldo para que ese prostíbulo siga funcionando en el mismo momento que se allana otro’, dijeron al unísono los vecinos que hablaron con la confianza de que jamás se revelarán sus identidades.

‘Corralito Pub’, ubicado en Santiago del Estero 291, casi esquina Adolfo Alsina, se encuentra con la persiana metálica de color negro a medio cerrar y sin faja, dos chicas este mediodía intentaban cerrarla en su totalidad. Por lo que informaron los conocedores de la cuadra del lugar, se retiró la faja de clausura.

El despliegue de Gendarmería, a pocas cuadras del Departamento Central de la Policía Federal Argentina (PFA), fue sorprendente para los pocos que espiaban desde los balcones o transitaban: cuatro autos patrulleros, un camión, un micro y un celular para detenidos. La Unidad Especial de Investigación y Procesos Judiciales se estacionó en la calle Salta al 500 y desde allí envió a su personal vestido de camperas y gorritas de color verde a los prostíbulos con fachada de bares ubicados sobre la calle Salta (alturas 125, 178 y 308) y Santiago del Estero (alturas 291 y 382), todos ellos ubicados en el epicentro del poder político y policial de la Ciudad del país, a tres cuadras de la Central de la PFA y a seis del Congreso Nacional.

Las indagatorias de Balleteros a los tres detenidos -dos de ellos ya en libertad, mientras que uno, por antecedentes, sigue preso- duró hasta entrada la noche de este jueves, por lo que informaron fuentes judiciales a este medio.

La denuncia de Vera y Grabois, que temporalmente investiga el fiscal Jorge Di Lello, es por los ‘cinco locales habilitados como bares, que funcionan en realidad como prostíbulos encubiertos y lugares de venta de cocaína y otras sustancias ilegales’. Pero también por ‘el estacionamiento y garage ubicado en la esquina Salta y Alsina, donde también presuntamente se venden sustancias estupefacientes’. Por lo que verificó NOTICIAS URBANAS ese lugar sigue en normal funcionamiento.

Ahora para los vecinos se acabaron los ruidos por la música que de lunes a lunes les dificultaba el sueño, de las motos que iban y venían. Eso sí, van a extrañar la seguridad de la cuadra de los prostíbulos, ya que ahí no mandaban los ‘chorros’. ‘Estas cuadras son ideales porque después de las 19 no hay nadie y estas en pleno centro’, manifestó uno de los tantos comerciantes sorprendidos por los allanamientos.

En la cuadra de Salta del 100 al 300 desde hace un año están circulando copias de mails sobre los datos de los prostíbulos. Las mismas llegaron a las reuniones de consorcio y a los administradores de edificios, pero nadie sabe -o no quiere decir- quiénes empezaron a hacer circular las primeras denuncias, que llegaron a distintas oficinas del Estado Nacional y porteño como a los medios, pero que nadie había investigado hasta ahora. ‘Vimos el escrache de Flores y decidimos ir a buscarlos’, relató una de las vecinas con más carácter impone su liderazgo.

A principios de abril el prostíbulo ‘New Lisa’, ubicado en Directorio y San Pedrito, que La Alameda investigó con cámara oculta y luego escrachó junto a diputados nacionales y miembros de distintas organizaciones contra la trata de personas. En ese caso los resultados no fueron los mejores: pese a la denuncia de que allí trabajarían menores el lugar continúa abierto.

Las organizaciones afirman que el ataque sufrido a la sede de La Alameda en el mismo momento del escrache fue orquestado por la misma Policía Federal. Se basan en el violento allanamiento a un taller textil en parque avellaneda y en la actuación de los federales que no permitieron al micro de La Alameda volver rápidamente a la sede atacada sin que la comisaría 40, a cargo de Ricardo Maldonado, hiciera ninguna detención. 








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